Autor: Rico-Godoy, Carmen. 
   El diván de Carmen Rico Godoy     
 
 Diario 16.    13/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 1. 

el diván

Carmen

Rico Godoy

Yo, como Jesucristo, Cuando me dan en un Carrillo no me queda más remedio que aguantar. Porque

esto ya clama a la tumba de Lenin Cuarenta y tantos años preparando mi presentación en Madrid, me

compro un traje nuevo. me pongo desodorante, me afeito con la doble hoja, a muimos un follón terrible

recogiendo periodista. por todas lus cafeterías de Madrid, en fin para una vez que el Partido está preparado

una conferencia de prensa arriesgando el bigote que no tenpo v ¿qué pa sa?. pues para que la

san ta providencia del carajo se vuelve contra mí y no consigo salir en la primera plana de los periódicos.

/Usted cree que hay derecho a que ese mismo día te les ocurra n quien sea secuestrar al presidente del

Consejo de Estado? Eso se llama sabotaje de los derechas. Fstá visto que ri eos se las arreglan siempre

para jodcr u los pobres: el día en que yo decido salir a pecho descubierto, viene un señorito y me hace la

pufieta no dejándome ser el centro de atención del país y de otros dieciséis diarias. Por ew el secuestro de

Oriol me fastidia doblemente, qué quicque le diga, podrían haber elegido oiro día como, por ejemplo, lu

llegada de todos esos playboys socialistas europeos al congreso del Pesoe, una mamarrachada

p:itioc¡mida por el Gobierno guc. no hace sino atimcntnr el culto u la personalidad de esle muchacho

Felipe que es un ingenuo y se deja manipular, pero bueno, prefiero no hablar de estas cosas, a lo que

íbamos, ese día yo ya me desperté con el pie izquierdo, nada más levantarme Carmen m¡ mujei me dijo

Santí aquí hay unas monjitas que tienen pidiendo para la lucha contra el cáncer que es el comunismo de

hoy y yo le dije dales veinte kopecs y que nos dejen en paz y mí mujer me dice. e,s que son dos

militantes que vienen de incógnito y salgo a ver y en medio del pasillo me encuentro a mi hija en el suelo

del pasillo todo lo larga que es con los ojos en blanco porque habfa confundido a uno de los militantes

vestido de monja con Sandokán, o sea que le digo a usted que fue un día de esos en los que el sol parece

que sale por occidente.

 

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