El reloj político, en hora     
 
 Informaciones.    17/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INFORMACIONES

ÉL RELOJ POLÍTICO, EN HORA

A L tomar posesión se llamó a este Gobierno de «subsecretarios» y de penenes». Algunos, como

Ricardo de la Cierva, han tenido la gallardía de confesar sos errores de valoración Inicial, y justo es

reconocer boy que el Gabinete Suárez ha logrado llegar allí donde sns predecesores experimentados y

tesoneros no pudieron alcanzar. La estrategia de la reforma profunda y auténtica se está demostrando

hábil como vía española hacia la democracia. Todos los reparos que puedan formularse a la forma en que

se ha realizado el referendum no puede desconocer la masiva afluencia de votantes y de partidarios del

«si». Considerar, como lo harén algunos sectores de la oposición, y en estas mismas páginas hemos

recogido opiniones en ese sentido, que las limitaciones habidas en la propaganda abstencionista invalidan

el resultado, sería un error que esa parte de la oposición no debiera cometer.

El referendum ha servido —y asi lo reconocía anocne el presidente Suárez— para saber lo que quieren de

verdad los españoles: ana democracia plena, un cambio político sin violencia y con dignidad. V añade el

jefe del Gobierno: «No existen vencedores ni vencidos.» Un hito, por importante que sea, no es más que

eso, un eslabón en un proceso democrático. El referéndum abre la puerta a la democracia, y asi como

nadie puede capitalizar en su favor la aprobación masiva, tampoco seria racional que algunos partidos de

oposición dejaran parados sus relojes en idas circunstancias» de) referéndum o Incluso anteriores. Lo

importante ahora M reanudar las negociaciones para fijar. las condiciones adecuadas para unas elecciones

auténticamente libres y democráticas. La Izquierda democrática, porque es una pieza necesaria de un

equilibrio pluralista, no puede parar el reloj, ni seguir hablando de «régimen» y ((oposición», que es una

dialéctica hoy errónea y, afortunadamente, superada, ni mucho menos Incurrir sistemáticamente en la

contradicción de negar el pan y la sal a un Gobierno que se concibe a si mismo como de transición, para a

continuación querer negociar con este mismo Gobierno el marco electoral. Esto último es to importante.

La realidad desmiente cada día más las afirmaciones da algunos sectores, grupos de oposición de que este

Gobierno se comporta «antidemocráticamente». Este Gobierno es tan representativo o no representativo

como cualquier otro que hubiera podido formarse en sus circunstancias, como cualquier partido que

circule por la vida política española. Ea simplemente legitimo, y habrá que juzgarle según cumpla o no el

objetivo que entre todos debemos recordarle y exigirle y que él asegura desear: contribuir a crear las

condiciones que "permitan a la sociedad española decidir sobre sí misma.

 

< Volver