Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   Mal asunto     
 
 ABC.    10/12/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

VIERNES 10 DE DICIEMBRE BE -

MAL ASUNTO

SON una desgracia las constantes reacciones gubernativas contra la publicidad de la abstención y del «no». Parte de los mil doscientos millones de pesetas con (os que el Gobierno ha sufragado la vasta campaña del «sí» fueron allegados al erario público por esos contradictores del Gobierno. De manera libre y personal he dejado escrito que me inclinaba por un «sí» desganado, pero nunca quise que me lo defendieran los guardias. De modo que mi actitud íntima es cada vez más problemática en este asunto, porque no me gusta la democracia de Juan Palomo. Sobre todo hay que tener en cuenta que es el pueblo el que empuja al Gobierno hacia [a democracia, y no al revés. Asi, toda (a publicidad del referéndum está fundamentada en un axioma de conveniencia gubernamental y no en un análisis de la realidad social, histórica. El pueblo quiere la democracia antes que el Gobierno, algunos de cuyos miembros no siempre la han querido. Esto, que debiera impulsar a la humildad, está impulsado a la soberbia. El «si», que merecía un tratamiento limpio, aparece rodeado de emociones represivas que empequeñecen su sentido.

Yo diría que desde un punto de vista técnico (no moral), hay como una rapacidad comercial sobre el voto, que en sí misma ya es un resultado. ¿Realmente esta preparación- unidimensional del referéndum nos acerca a la democracia? Yo siento esto por quienes creen en el «no», por quienes creen en la abstención, pero, sobre todo, por quienes creen en el «sí».

He llegado a pensar que tal vez sea el formidable engranaje del Poder heredado el que está sobreponiéndose a la voluntad de los gobernantes. La capacidad de ordenación y uniformidad de ese engranaje es incompatible «por naturaleza» con el grado de libertad que requiere la elaboración de una democracia. A lo más que ha llegado el Gobierno es a la condescendencia, pero eso no es el espíritu liberal. Quizá el error del Gobierno sea el de no haberse autotinritado.

LA INDAGACIÓN

LA sustitución de (a «indagación» por la «verdad» en el principio de los procesos no es pragmatismo, es despotismo, Solamente Dios es .grande en el Sinaí. Todo lo demás hay que indagarlo, especialmente los términos de la felicidad política. Hace poco he escrito que todas las verdades son medio verdades, Incluso ésta. La verdad política nace de un acuerdo libremente adoptado, y no de que logremos cazar una entidad fija e innata que anda revoloteando por ahí. Pero como el proceso hay que Iniciarlo con algo, debemos arrancar con una hipótesis, no con una «verdad». Por lo menos con una verdad abierta y fluyente, no inconcusa. La democracia es una de esas verdades fluyentes en las que pueden cobijarse hasta los demócratas exóticos y los anüdemócratas, No es un martillo ni una máquina de excluir. CANDIDO.

 

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