Un muerto y un herido gravísimo. 
 Barcelona: Dos policías fueron ametrallados     
 
 Diario 16.    09/02/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

INFORMACIÓN GENERAL

Un muerto y un herido gravísimo

Barcelona: Dos policías fueron ametrallados

BARCELONA, 9 (D16).— Un atentado mortal contra dos policías armados fue realizado a mediodía de

ayer en Barcelona y reivindicado horas más tarde por el Front d ´Alliberament Cátala mediante una

llamada telefónica a la agencia Efe.

Uno de los policías resultó muerto en el acto y su compañero estaba anoche ingresado en la residencia

sanitaria Príncipes de España, donde se le intervino quirúrgicamente, aunque apenas si existían

posibilidades de salvarle la vida.

Simón Cambronero Castejón es el nombre del policía muerto en el acto y, según los primeros datos

personales facilitados a D16, estaba casado y era natural de Murcia. Su compañero Rafael Falcón

Romero recibió un disparo en la cabeza y otro en ¡a espalda que en un principio hicieron pensar qque

había ingresado ya cadáver en la residencia sanitaria, donde anoche se encontraba internado.

Fueron dos jóvenes

Los autores del atentado, según testigos presenciales, fueron dos hombres jóvenes que dispararon sobre

los policías desde una furgoneta a unos tres metros de distancia. Uno de ellos iba vestido con una

cazadora a cuadros y tenia bigote. El otro miembro que realizó el atentado vestía pantalones vaqueros y

una cazadora de cuero, señalándose también que tenía el pelo largo.

Una vez cometido el atentado, los dos individuos abandonaron la furgoneta y robaron las ametralladoras

de los policías, que se encontraban hasta ese momento de vigilancia ante un establecimiento de

distribución de gas butano situado en la calle Espronceda, de Barcelona. Los autores del atentado se

dieron inmediatamente a la fuga en un R-12 de color blanco y con matrícula B-4437-BV.

Este el el primer atentado terrorista que se comete en Barcelona desde que en los últimos días del pasado

mes de julio fuera asesinado otro policía armado coincidiendo con una acción terrorista en otras ciudades

españolas.

Despliegue policial

Inmediatamente después de conocerse el atentado contra los dos policías nacionales en Barcelona, se

registró un gran despliegue de las Fuerzas del Orden en Barcelona.

En las inmediaciones del lugar del atentado, que fue literalmente tomado por la Policía, fueron detenidos

dos jóvenes, puestos después en libertad al prestar declaración. Un suboficial de la Policía, visiblemente

emocionado, daba órdenes en el lugar del atentado.

En las inmediaciones de la plaza de España, fue detenida también una furgoneta de color claro, parecida a

la que llevaban los dos terroristas autores del atentado. La furgoneta y el conductor fueron puestos en

libertad, después de una inspección.

En medios cercanos a la Policía se comentaba que el atentado se llevó a cabo con precisión, teniendo en

cuenta el lugar donde estaban colocados los dos policías (entre el camión de butano y los coches

aparcados en la acera).

Ei consejero de Gobernación de la Generalitat, Manuel Ortínez, condenó enérgicamente el atentado de

ayer tarde contra los miembros de la Policía Nacional.

Ortínez tuvo conocimiento de los hechos a través de un redactor de la agencia Efe e inmediatamente pasó

a comunicárselos al presidente Tarradellas.

«Mi primera reacción es de consternación —manifestó el consejero de Gobernación— y espero ferviente-

mente que nadie trate de proliferar acciones criminales aquí. Este es un pueblo de orden y está perfecta-

mente demostrado el rechazo total de la violencia. Confío en que esta acción será la última.»

Fuentes policiales comunicaron que el sepelio de los restos mortales del miembro de la Policía Nacional

Simón Cambronero Castejón tendrá efecto a las doce horas de hoy.

Las mismas fuentes indicaron que el cadáver fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para la

práctica de la autopsia. Posteriormente, los restos del policía muerto fueron trasladados a la capilla ardien-

te, instalada en el hospital de la Santa Cruz y San Pablo, donde se celebrarán las honras fúnebres.

 

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