Autor: K. M.. 
   Debate sobre el terrorismo en la Universidad Autónoma     
 
 El País.    07/03/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Debate sobre el terrorismo en la Universidad Autónoma

K.M

«Por la paz de Euskadi, por la paz del mismo Estado español, que se vayan, que se vayan ya.» Con esta

frase, referida a las Fuerzas de Orden Público y a la Guardia Civil, terminó ayer Juan María Bandrés,

diputado electo de Euskadiko Ez-kerra por Guipúzcoa, su intervención en un coloquio en torno al

terrorismo, que tuvo lugar en la fa-cultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid. En el

debate intervinieron también José Antonio Martín Pallin, fiscal, miembro de Justicia Democrática; Julio

Rodríguez Aramberri, profesor de Sociología, y el filósofo Javier Sádaba. También estaba invitado,

aunque no se presentó, Emilio Giner, miembro de Herri Batasuna.

José Antonio Martín Pallín expuso cómo las normas legales emanadas del poder legislativo, que hablan

de la libertad de la defensa, de la acusación con pruebas plenas y de las garantías del detenido, van

cayendo en manos de órganos dependientes del poder ejecutivo, corno tos encargados de la investigación,

que afirman querer erradicar el fenómeno, y citó, como pasos de este deterioro, el decreto-ley

antiterrorista de 1975 y el de seguridad ciudadana de 29 de enero de este año. Para "terminar, planteó la

disyuntiva que tenía la sociedad de elegir entre un Estado de derecho o un Estado policial.

Juan María Bandrés —«yo no llamo terroristas a los que Martín Villa llama terroristas»— distinguió entre

la violencia institucional, que parte del Estado y nace de él; la violencia represiva, utilizada por el Estado

para sostener la institucional, y la violencia de respuesta, o revolucionaria, «a la que se llama terror como

si éste surgiese de la nada». Para el señor Bandrés, «la más inmediata solución en Euskadi sería la

creación de un orden público democrático y autónomo, pues el pueblo no cree que puedan defender la

democracia y la autonomía quienes tan duramente Ja han combatido, una gente en muchos casos alienada

y que ha defendido el orden anterior». «Cuando voy al Consejo General Vasco —dijo— se me sienta

enfrente la misma persona que me deportó a Almería en 1968, insultó a mi mujer y torturó a uno de mis

defendidos del Consejo de Burgos. Y hay que tener en cuenta que cuando Martín Villa, al hablar de la

violencia, dice que "o se está con nosotros o se está con ellos", en Euskadi hay mucha gente que dice:

"Contra tí con todas sus consecuencias".»

Julio Rodríguez Aramberri afirmó que hablar de violencia institucionalera una tautología, porque habrá

violencia mientras existan e] Poder y el Estado, y dijo que, a su juicio, «no hay más salida que buscar

fórmulas por las que un proyecto socialista sea atractivo y creíble. Si no, seguirán aumentando los

proyectos represivos del Estado».

Javier Sádaba resumió su intervención en tres puntos: 1) no es tópico decir que toda violencia es un

reflejo del Estado, aunque el peligro es reproducir sus esquemas; 2) el que gestiona la represión desde

dentro, que no diga que son medidas de coyuntura; 3) quienes son pobres, quieren ser libres y padecen

violencia se defienden con los medios a su alcance, sean o no eficaces. En Nicaragua, por ejemplo, si se

es libre no se puede ser más que sandinista

miércoles 7 de marzo de 1979

 

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