Madrid, víctima del terrorismo telefónico. 
 Numerosas amenazas de bomba en establecimientos de todo tipo  :   
 Esta oleada afectó a juzgados, colegios, establecimientos comerciales, hospitales y medios de información. 
 Ya.    29/05/1979.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

NACIONAL

29-V-1979

Madrid, víctima del terrorismo telefónico

Numerosas amenazas de bomba en establecimientos de todo tipo

Esta oleada afectó a juzgados, colegios, establecimientos comerciales, hospitales y medios de

información

Después de la matanza de la cafetería California han aumentado considerablemente las amenazas de

bomba dirigidas contra todo tipo de establecimientos públicos y oficiales, que, afortunadamente, no

pasaron de ser una falsa alarma, si bien obligaron a realizar grandes esfuerzos a los técnicos artificieros de

1a Policía Nacional.

En esta oteada, de psicosis ae vieron comprendidos desde los juzgados madrileños de la plaza de Castilla

hasta colegios de niños, sin olvidar a los grandes establecimientos comerciales, a las joyerías, a los

hospitales, a los cines y teatros, empresas editoriales y viviendas de periodistas.

Aunque no se conoce con exactitud el número de estas falcas amenazas, se puede afirmar que sobrepasan

varias decenas, puesto que ya a las once de la mañana de ayer la Policía había tenido que intervenir en

unas veinte ocasiones en las que «« recibieron avisos alarmantes.

En la cafetería Manila, situada «n el número 5 de la calle Goya, cerca del lugar del atentado del sábado,

los artificieros procedieron a desactivar un paquete del que sobresalían unos cables eléctricos

sospechosos. El artefacto fue colocado en una campana especial y se le hizo estallar mediante un cebador,

sin que causara heridos. Al parecer, se trataba de tina bomba simulada.

Poco antes del mediodía, una voz anónima llamó por teléfono » los Juzgados de instrucción ubicados en

la plaza de Castilla, y aseguró que a las doce de la mañana haría explosión un artefacto. Tras desalojar a

más d« dos mil personas que en esos momentos se encontraban en e! interior del edificio, se comprobó

que en realidad era una falsa alarma, que, sin -embargo, dio lugar a algunas escenas de pánico e histeria.

Igualmente, en los locales (Je la editorial Espasa-Calpe, en el kilómetro 12 de la carretera Madrid-Irún, se

recibió otra llamada hacia las diez de la mañana y¡ tras hacerse las comprobaciones oportunas, se pudo

determinar que era un caso similar a los anteriores.

En la Asociación de la Prensa ¿te Madrid, una voz anónima comunicó la próxima explosión de una

bomba y añadió: "Ahora os •toca a vosotros."

En algunos bloques de la Ciudad de los Periodistas se recibieron amenazas, debido a que e! autor de las

mismas señaló que saltarían por los airee las viviendas de unos profesionales pertenecientes a la plantilla

d« un diario vespertino.

También por la tarde de ayer ae tuvo que desalojar un centro escolar de Colmenar Viejo, que tampoco

resultó ajeno a esta psicosis creada, por un grupo de desaprensivos que sin duda ninguna se dedicó todo el

día a crear un clima de nervios y tensión entre la población.

Los propios hospitales se vieron también involucrados en esta campaña de "terrorismo telefónico". Así, oí

Hospital del Aire sa vio forzado a desalojar a uno» cien enfermos en previsión de que se cumpliera lo

manifestado por un sujeto que aseguró iba a estallar una bomba en breves minutos.

 

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