Autor: Rodríguez, Pedro. 
   Actas del tiempo que llaman de la Reforma     
 
 Arriba.    28/11/1976.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

Pedro RODRÍGUEZ

Actas

del tiempo

que llaman

de la

Reforma

Una Échate un pulso, Gobierno

Estaba la caravana del Gobierno atravesando el desfiladero d« las Cortes, j´uuu,

J´uuu, silbaban las

flechas Incendiarlas, scccchuuu, scccchuuu, y se desprendían los grandes

peñascos, cataplún, plan, plún,

cuando Joaquín Ruiz Giménez cogió el teléfono del Wellington y mareó el teléfono

de don José María

Gil Robles:

— Don José María: que está

aquí Santiago Carrillo, en al vestíbulo ¿Usted tiene interés en verle?

A las cero-coma-cero-cero del Jueves, cuando el músculo dormía y la ambición

descansaba, miles de

señoras por cuenta del Gobierno, instalaban millones de avisos de haberse

levantado la veda de las urnas,

y...

—Eso: póngase usted a hacer la pelota. El Gobierno que se ande con gaitas y con

triunfalismos. y ya

verá. Por lo pronto, y se lo dice un señor del Régimen, ha parido una campaña

juanramonjimenacesca. que no hay manera,

que lío, oiga.

La verdad es que al Jueves, a las cero-coma-cero-cero, el músculo dormía pero

menos: de las catacumbas,

entre la niebla, con jirones de los viejos lábaros, al embrujo de un tambor

destemplado, los viejos partidos

volvían a la vida. Dolores es como una gioconda a todo color sonriendo desde los

posters de la Facultad;

en la calla del Prado, el rombo del PCE lleva abajo dos hojillas de laurel como

una condecoración: «56

años de lucha», y las paradas del autobús han sido cubiertas por un aguacero de

hojillas del PSP: cuatro

brazos socialistas unidos.

—Usted perdone, pero cuatro brazos unidos estaban en la Bandera de Falange que

yo serví, así que a ver

si también ellos ponen un poco de imaginación, ¿no?

La generación da la multicopista ha muerto: la Derecha que se santigua por las

esquinas y el «bunker»

encabritado y a coletazos, saben que dónde estaban las catacumbas se edificarán

apartamentos, y que

«Los Rojillos» de cuarenta años tienen ahora periodistas, economistas, médicos,

offset, moqueta,

archivos, mujer, hijos y corazoncito. y que será mejor tomarse una caña todos

juntos, no vaya a ser que te

acaba la cerveza. En algún lugar de Madrid, a la Izquierda se le puso a la firma

un contrato con grandes

publicistas para la campaña anti-referéndum. «No votes, macho», entra mucho más

fácil que «Con la

reforma política, el pueblo elegirá, etc., etc., jo». La Izquierda tenía pluma y

dinero. Lo que no tenía eran

vallas, así que se puso a echarla el pulso por otro lado al Gobierno. O sea: ,

—A ver, sácame el Carrillo.

En esta país, cuando Izquierda y Derecha quieren atosigar al Poder, sacan a

Carrillo. A «Papa Doc», a

Duvalier, también le sacaban los de Haití un muñeco de cera con alfileres, y lo

ponían negro. Claro.

Lenguas viperinas que se ha de comer la tierra Juran que, hace años, el poder

tenía por norma, si vela a

Grimaú, silbar y mirar al aire, no se fuera a armar. Lenguas viperinas juran que

alguien se despistó, y,

naturalmente, se armó. Si mañana, en una terraza de Serrano hay que detener a

Carrillo, al país se mete en

el follón más grande de los últimos años. Sospecho que a Carrillo no lo

Importaría, porque a estas alturas

de la película no se está ya para hacer el «flash back» de Paracuellos. Contra

Santiago Carrillo no hay

orden específica de captura, pero, de encontrarlo, seria una detención

automática, y la autoridad no está

por la dejadez legal. Santiago Carrillo, de profesión tipógrafo, ha estado en

España varias veces en los

últimos años. Menos de las anunciadas, pero más de las deseadas. Después, se ha

sabido dónde y cómo.

Por lo pronto, y sin ánimo de ofender, es un señor que si se pone una boina, le

piden pipas. O sea, con aire

físico de vulgar y fácil de colar. A Dios gracias. Segundo; cuando el Pecé tiene

problemas, o huelga

gorda, o prepara algo, saca a Carrillo, king size, tamaño natural, grita «Se-

siente-se-siente», la extrema

derecha se pone frenética la tía, brama, y ya está liada. La última carrillada

se Incluía en la «Semana de

Presión y que casi fue de pastón. No había reforma que aguantase el paso con

Carrillo tomándose vermut

con gambas en el Palace. Si servidor no se equivoca, el reportaje de la

televisión francesa es genuino: está

filmado en Madrid y está filmado con Carrillo, aunque la Embajada francesa dice

que ella no vio a los

periodistas. No tenía por qué verlos. El probable truco es que no fue realizado,

incluyendo la chulada de

cruzar la plaza de Colón hacia Presidencia, en los días que dicen. Es el dulce y

tibio juego de la ciencia

política, donde para participar, a lo largo da la Historia, hay que saber

utilizar la daga y la cicuta. Hay un

«Pecé español», el que habla a la base, dogmático, tópico y tremendista, y hay

un «Pecé español», el que

lleva meses negociando, posibilista, inteligente v preparado.

(Entonces, él una de las grandes y nobles cabezas de la Derecha, alzó los

hombros y murmuró: Mire

usted, Rodríguez. el Partido Comunista español es como una vieja prostituta, que

después de muchos años ya no está para «hacer la calle como antes: que ha

conseguido un discreto peculio y tener un pisito, y que lo único que pide es que

le dejen entrar en el baile, que la presenten en sociedad, y nada más...

- Sí, don José María...).

Dos Una plaza, un hotel

«Nevosa» era una fiesta. «Nevosa», la llamada y legal «Nevosa», es la oficina

central tras cuya «esea» ha

vivido, parapetado, con resignación cristiana, el «pesoe» renovado. Por la

ventanilla de «Nevosa»,

buenas, ¿aquí«« lo del futuro?, ha pasado, con bonos y todo, lo mejorcito de la

nueva clase, Felipe ha

salido de «Nevosa», ha llegado donde Rosón y le ha pedido el hotel, Valero

Bermejo pidió la Plaza, hace

semanas. «La Plaza» es la unidad da medida política de este país. Hacer «una

plaza» es el sueño de una

mañana de otoño de cualquier partido. La Plaza ha sido cuadriculada desde hace

unos días. Caben

400.000 personas. El partido que consiga en el futuro «una Plaza» ha ganado las

elecciones. Por algo, la primavera pasada,

los expertos regresaron junto a aquel líder y le dijeron: «Señor, tendrá usted

que correrse a la derecha: las

elecciones del 77 las ganará el que vuele mejor sobre el nido donde aún

permanecen los huevos del

franquismo.»

Mientras llegue la hora de calzarse la Plaza, el Pesoe ha pedido un hotel. El

Meliá Castilla. Tampoco es

una bagatela: en la sala grande caben mil ochocientas personas. «Y eso que nos

han puesto dificultades

para el Palacio de Congresos y el de Deportes.» El Congreso socialista será «la

más alta ocasión» que

vieron los siglos de la Oposición. Del último de Suresnes salió Felipe con el

antifaz de «Felipe». Ahora,

todos los caminos llevarán el domingo al «Meliá»: Soares, Mlterrand, Willy

Brandt, para empezar,

bajarán Capitán Haya abajo. Por algo Mariano Sánchez Covisa ha entregado

voluntariamente su pistola, y

se le ha quitado la carabina a Jorge Mota. El socialismo —porque habrá también

históricos y viejecitos—

se ha quedado con una planta entera del gheto: con sala de Prensa, a base de que

no se

acreditará a más de cien periodistas; con sala de ponencias y con una sala para

la redacción de «El

Socialista», que se editará durante el Congreso cada mañana y se enviaré a

provincias. Sí, sí, sí:

socialistas a Madrid: serán vendidas y repartidas todas las nuevas canciones

socialistas; los restaurantes

del hinterland han sido alertados; los socialistas árabes ya han montado el

numerito del «Si van los

Israelíes, nosotros no», y en un rincón se negociarán las ponencias de la

Intraoposición: Carpeta A:

«Tirón de orejas al secretario general, asunto de las corbatas». Por lo demás,

el «hall» del Meliá será una

rara y nueva «melée» de talentos, policías, camareros, políticos y periodistas

en libertad.

Será, casi, casi —casi—. una Plaza.

Joaquín Ruiz Giménez: El interlocutor Válido sin cartero

Felipe González: las llaves del «Meliá»

6 Arriba

tres Cueste lo que cueste

—Las perdices se Iban amontonando en hileras, los banqueros silenciosos

caminaban hacia el rústico bar,

y, entonces, él, el enorme e irrefrenable talento, apoyó la escopeta Junto al

árbol y avisó:

—Pues, desde luego, si no consigo el dinero para participar, pido una embajada y

me voy.

La traducción de los «Papeles Poniatowsky» dice: «en unas elecciones generales,

un partido con

aspiraciones necesita dos mil millones de pesetas». Algo menos: para las

españolas de 1977, la cifra

estará entre quinientos y mil. Sólo en vigilantes de mesas se precisan

doscientos mil señores. La Gran

Banca ha avisado ya: o repartimos milloncitos entre partiditos, o pensamos en

apoyar una superalianza

que nos garantice poseer un millón de votos mínimo. Si no, ni una perra. El

señor Berlinguer se ha

abrochado la chaqueta cruzada y ha suspirado: «Nuestro gran enemigo electoral

sería la unión del centro

y de la derecha. La «Superalianza no puede estar fraguada en España para 1977.

Imposible el ademán.

Para empezar, Raimundo y Pinar, q«e podrían controlar masa, van a aconsejar el

«no al referéndum.

Para seguir, aún está por ver que para marzo la Alianza Popular siga «n sus

siete. Fernández de la Mora

tiene muy buenas salidas. En Cataluña está aún sin publicar una encuesta:

salvo que Samaranch consiga el milagro, las izquierdas ganan bastante fácil.

Entonces, o el Estado se

rasca el bolsillo con tres o cuatro sobres de mil millones cada uno para los

tres o cuatro grandes, ¿o quién

va a las urnas?

Ah, ¿pero es que el Estado está como para repartir sobres? El profesor Tierno se

levanta y dice:

«Caballeros, hablemos de economía antes de que sea tarde.» Gran Bretaña pide

dinero al Fondo

Monetario y a la USA y le contestan oficialmente: «l´m sorry, pero tenemos dos

enfermos crónicos

graves: Italia y España.» Colocados oficialmente en el lazareto, ¿vamos a seguir

hablando mucho tiempo

de si la segunda Cámara debe tener 253 escaños o 248?

—Usted perdone, Rodríguez, pero es que llevamos cinco meses nada más gobernando

este país. Primero

tuvimos que pasar semanas demostrando que no éramos, como se hincharon ustedes a

decir, unos penenes

ni unos subnormales. Luego tuvimos que hacer la amnistía, el orden público, la

auténtica transición,

hablar con la oposición, enfriar, vestir a la reforma, llevarla al altar,

negociar, preparar el referéndum,

todo en ciento cincuenta días, caray...

Vale. Pues hala: entremos en el túnel de la Economía. La Bolsa ha subido, y yo

sí cómo ha sido. De la

Bolsa, políticamente, no hay que fiarse un pelo, porque la Bolsa de este país

también subió, en acciones

Campsa, cuando se descubrió petróleo en Ayoluengo, que hay que tener mucha moral

y más sensibilidad

que Margarita Gauthier. Pero a la Bolsa no la han subido las Cortes, sino un

anuncio: el de los tipos de

interés, y una Intuición: después del referéndum, la devaluación será tan

inevitable como el árbol de

Navidad.

Por si acaso, el callejón de Leganitos, en Madrid, se está convirtiendo en un

callejón con salida: allí está

edificándose la Confederación Empresarial Española, que va a ser como una

gigantesca arca de Noé ante

un diluvio económico o social. Está hecha a imagen y semejanza del Consejo

Nacional Patronal de

Francia, controlará a miles de empresas, tirando a medianas y pequeñas y para no

ponerse cercas levanta la

bandera de la libre Iniciativa, el cambio de mentalidad y, por supuesto, Europa.

En enero, el nuevo trust

celebrará asamblea constituyente, sin fulanismos, y cuando Ugeté o Comisiones

saquen a su gente a la

calle, y a mucha honra, no sólo tendrán que parlamentar con Rosón, sino con el

Imperio de la CEE.

Aviso, oiga.

Areilza: memorias increíbles de cinco meses increíbles

cuatro Areilza, encore

Ha llamado Pío, dime, Pío, y él es al mismo Don José María, las gafas de concha

como un estilete en la mano, la chaqueta cruzada, claveles blancos en la

mesa, claveles rojos junto al sofá, los ojos como rayos, un monumento de carne

y hueso al «premiere desconocido. «No, yo no diría que fue un

error por mi parte había que dejar la vía libre a otro intento, a otra

generación y yo consideré aquel día de

julio que mi presencia no era útil ni necesaria.» Aún están los cuadros vascos,

hay que sentarse a

dialogar con todos. con todos»; el reloj y la brújula dorados aquí, en la plaza

de la Lealtad, pues claro,

mientras él a veces se asoma tras los visillos a ver esta España que aparca,

entre la Bolsa y el Ritz, en

triple fila. Le vienen, aún, todavía, encore Areilza, en manadas las

televisiones europeas, los

corresponsales, los columnistas, y él, el eslabón perdido en la story de la

democracia española, les

apacienta cuando las cancillerías preguntan: Areilza, et malntenant?, así, más o

menos, así:

—No, rencor, no. Rodríguez. No tengo tiempo para rencores. Hubo, si, en aquellos

meses en que yo

formé parte del Gobierno, frenos considerables. Luego, nuestros presupuestos

políticos, como se ha visto,

han sido aceptados, más incluso de lo que podíamos haber pensado. Ha sido una

satisfacción De alguna

manera, bien, pues forzamos el cambio. Pero rencor, no. Aquellos estamentos que

echaron los frenos,

tenían, en cierto sentido, razón para sus temores. Pero todo aquel proceso no se

explicará hasta dentro do

unos años, quizá de unos meses.

Quizá unas semanas. Si no estuviera en la plaza de la lealtad, ya habría llegado

a los editores el

manuscrito, «José María de Areilza. Diario de un ministro del Rey», escrito en

lo mejor prosa del

régimen, en cada una de aquellas enormes madrugadas de diciembre a julio, en las

que no fue posible la

libertad.

Cinco Y esta semana

ESCUCHAN EL JUEVES, SIGLO 21, EN RELIGIOSO SILENCIO

A REGUERA GUAJARDO: DIRÁ COSAS GORDAS SOBRE LA INFORMACIÓN

OIR EL MARTES,

CON ENCENDIDA SERENIDAD,

A ORTI BORDAS,

SIGLO 21, CORONA E INTEGRACIÓN.—A LA MISMA HORA, CARAY.

PRIMER LIBRO DE "PECOSA».

«EL ADIÓS A LA DEMOCRACIA

ORGÁNICA», NO ES POR MOLESTAR.—BEBERSE LAS PALABRAS, JUEVES

FUERZA NUEVA, DE JUAN JÚPITER GARCÍA GARRES,—

HACERSE

CON LOS SLOGANS

DEL REFERENDUM

EN LENGUAS REGIONALES QUE SALDRÁN ESTA SEMANA.—

ENTREVISTAR AL «PEERRE», O SEA, AL PUBLIC RELATIONS

QUE HA DICHO

QUE, PUBLICITARIAMENTE, LO MAS VENDIBLE

HOY EN LA ESPAÑA POPULAR

SON LOS, BUENO, EL CORAJE

DE ADOLFO SUÁREZ.—

DESMENTIR ENÉRGICAMENTE QUE LAS ELECCIONES

GENERALES

SEAN EL 14 DE ABRIL,

Y COMPROBAR QUE NADIE MUERE YA

POR EL SISTEMA MÉTRICO DECIMAL

Domingo 28 noviembre 1976

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