En aeropuerto, estaciones de Metro y ferrocarril y Legazpi. 
 Nueva oleada de amenazas de bomba     
 
 Diario 16.    01/09/1979.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

En aeropuerto, estaciones de Metro y ferrocarril y Legazpi

Nueva oleada de amenazas de bomba

MADRID, /"(DlóJ.-Las instalaciones del aeropuerto de Barajas, las estaciones de ferrocarril de Chamartín

y Atocha, dos líneas del Metro madrileño y el Mercado Central de Legazpi, fueron desalojados ayer por la

mañana, ante una nueva oleda de falsas amenazas de bomba realizadas por teléfono.

Sobre las diez de la mañana, quedaron desalojados todas las dependencias del aeropuerto internacional,

terminal nacional y puente aéreo de Barajas, mientras artificieros de la Guardia Civil y expertos de la

Policía Nacional, con ayuda de perros adistrados en la búsqueda de explosivos, registraban las

instalaciones.

El aeropuerto quedó completamente paralizado hasta las once de la mañana. Varios miles de pasajeros y

empleados abandonaron con calma las instalaciones y esperaron sobre el césped de los alrededores a que

dieran por finalizadas las investigaciones. En las inmediaciones del aeropuerto se formó un gran atasco,

cuando la Policía Municipal prohibió el paso de los vehículos unos trescientos metros antes de llegar a las

terminales.

Esta es la tercera vez que se desaloja el aeropuerto en el mes de agosto, y ya han sido varias las veces que

se toman medidas de máxima prevención debido a amenazas.

Esa misma mañana, a las once y veinte, aunque llegó con retraso, tenía previsto aterrizar en Madrid,

procedente de Ibiza, el avión que traía al presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, quien finalizó sus

vacaciones veraniegas.

Dos líneas del Metro madrileño estuvieron interrumpidas por espacio de dos horas a consecuencia de

una amenaza de bomba realizada a la centralita de la Telefónica. Comunicada la amenaza al 091, se dio

aviso para que se interrumpiesen los servicios de las líneas I (Plaza de Castilla-Portazgo) y V (Aluche

Ciudad Lineal) mientras se realizaba la correspondiente inspección a cargo de miembros de la Policía.

En el Mercado Central de Legazpi se recibió también una amenaza de bomba, por lo que se procedió a

desalojar las instalaciones, resultando también falsa. La estación de Atocha estuvo desalojada por espacio

de una hora y veinte minutos y la de Chamartín una hora y cuarenta y cinco minutos, debido a una falsa

amenaza, consecuencia de lo cual sufrieron retrasos varios trenes de largo recorrido y otros de cercanías.

Tierno: Son enfermos

El alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván, declaró a Efe poco después de producirse las amenazas de

bombas y los consiguientes desalojos, su preocupación por el hecho, señalando que «los que llaman no

son terroristas, sino enfermos».

«Estamos preocupados porque ahora comienza el año laboral —añadió— y con estos desalojos obligados

se obstruye y disminuye la productividad laboral, de la que estamos muy escasos, y se produce un gran

trastorno a los ciudadanos en todos los sentidos.»

«Tengo la completa seguridad de que no llaman terroristas —añadió— sino que llaman personas

descontentas por una u otra razón, que se liberan de preocupaciones y de rencores provocando este

fenómeno. Lo mismo que hay gente que le gusta ver arder bosques, hay otras que les gusta observar el

problema que han ocasionado con una llamada.»

El alcalde de Madrid pidió a estas personas reflexión, «porque causan daño y si algunos lo hacen porque

están en desacuerdo con el proceso político, que tengan en cuenta que es daño para todos. No sólo daño

de presente, sino de futuro».

«Además —puntualizó— no es un procedimiento ni aceptable para nadie ni razonable, porque se puede

protestar a través de otros medios como la prensa, la manifestación, los partidos políticos, pero

provocando grandes alteraciones, y trastornos económicos fuertes en la población, perjudican a todos,

incluido el que llama.»

Tierno solicitó de los vecinos que tengan el mayor cuidado en los bares para ver si sorprenden a alguna de

las personas que llaman. «Debemos convertirnos todos un poco en vigilantes, no tanto con objeto de

castigar, sino para curar, porque esto tiene todas las trazas de ser una enfermedad. Por consiguiente, con

la colaboración de todos se puede contribuir a acabar con ello.»

Insistió en la gravedad del problema que supone desalojar a las horas punta el Metro. «Puede hasta

suponer una grave alteración del orden público, y aunque ei Metro no es todavía del Ayuntamiento, hablo

desde ía responsabilidad moral que me confiere este puesto.»

Tierno Galván declaró, finalmente, que hay que convivir con optimismo y poner fin a la ola de pesimismo

que se está registrando, «porque el pesimismo engendra pesimismo, melancolía y mal humor, y aunque

las cosas están mal saldremos adelante y, por tanto, no hay que ver todo con ojos tristes».

Dos jóvenes, detenidas

Dos muchachas de quince y dieciséis años de edad fueron detenidas ayer por la Policía jerezana como

presuntas autoras de llamadas telefónicas anunciando la colocación de una bomba en los almacenes

Simago de esta ciudad.

Las detenidas son dos empleadas del servicio doméstico. La mayor de edad penal (dieciséis años) ingresó

en prisión, y la menor pasó a disposición del Tribunal Tutelar de Menores.

 

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