Autor: Onega López, Fernando. 
   El péndulo     
 
 Arriba.    09/01/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ONEGA

Péndulo

Ya tenemos una semana de perspectiva para adivinar los pasos del nuevo año. Duros, muy duros, para la

economía. Apenas hay jornada en que los periódicos no nos asusten con algún nuevo disparadero de la

inflación, y e.1 termómetro de la Bolsa nos regatea. Incluso, uno mínima sonrisa para el futuro inmediato.

En este aspecto, el cambio de calendarlo solo sirvió para creamos nuevos disgustos. Ahora hay dos puntos

de referencia: la República Federal Alemana y los países árabes. Son las grandes fuente» de capitales que

tenemos más cerca, y ambas son como la miel que tienta a nuestros poderes públicos. El frente

diplomático abierto en ambas fronteras puede ser una esperanza, pero nada más que eso, Por eflo, el

mundo económico comienza a mirar, con entusiasmo y urgencias, o la barrera electoral que asta próxima

a lenuutuise.

Algunas Incógnitas parece que. van quedando despejadas. Se sabe, por ejemplo, que, en el

borrador del Gobierno, el mínimo porcentual no sera superior al cinco por ciento, que parece una cifra

aceptable por casi todos los partidos. Pero todos estos detalles necesitan todavía muchos diálogos y

muchas correcciones. El paréntesis del domingo nos permite un alto en el camino y mirar al entorno.

¿Qué tenemos —políticamente hablando— por delante? En primer lugar, una flamada de la Secretaria del

Presidente al señor Satrústegui: el lunes habió hora para las conversaciones con la primera

«minicomisión» de «los nueve». La negociación sigue abierta y —lo que. es más importante— sigue

abierta a pesar de la pobreza de Imagen que ofrecía el comunicado de ta última reunión de los

«oponentes».

El Gobierno abre, pues, el diálogo a dos temos básicos; la amnistía y el reconocimiento de todos los

partidos político». Son como dos grandes pruebas de fuerza a las que podemos mirar sin mayores miedos.

Una vez que se suprime el Tribunal de Orden Público, una vez que Carrillo circula por Madrid sin

necesidad de peluco, una vez que se sabe que el Ejército ampara y protege el horizonte democrático, ¿qué

miedo puede caber ante ningún tema? Borrado del mapa el TOP, y borrado con rozones políticas, ¿qué se

hace de los catorce mil juicios que en él se celebraron, en muchos casos —según dicen los abogados—

sin suficientes garantías de defensa? La respuesta más consecuente comenzaría por «A»; por «A» a

amnistía.

En cuento • la legalización de todos los partidos, este cronista carece de las suficientes claves. El último

criterio solvente ha sido el de Luis María Ansón, quien considera que la legalidad del PCE debe venir

después de que los demás partidos se hayan organizado. Por mi parte, ya dije muchas veces que es

cuestión de tiempo y rumores, como lo lúe la libertad provisional del señor Carrillo. En cualquier caso, a

las afturas en que nos encontramos, parece que ningún partido hace cuestión de honor de este tema y,

como ayer decía, ninguno acudirá a las etecclones acompañando sus listas. Por eso, cuando lo Impottante

es que las elecciones sean aceptadas por todas las fuerzas democráticas, la cuestión deJ PCE es, si no

menor, sf todavía negociable. Todo depende de la forma en que se legalicen los demás, pues, con la Ley

en la mano, cualquier otro que no haya pasado por «ventanilla» está en muy similares condiciones. La

tranquilidad con que la Administración contempla los recelos por inscribirse es un daro síntoma de que

algo está preparando; algo que tendría mucho que ver con la forma de inscripción de las asociaciones

sindicales.

Creo, por tanto, que el panorama político está absolutamente despejado. En los tiempos heroicos, este

cronista hubiera escrito que la oposición había quedado despedazada en las últimas batallas politices.

Ahora hay que certificar, sencillamente, esto: que prácticamente ha desaparecido la «oposición af Estado»

para quedarse en la fórmula más parecida a un «gobierno en la sombra» todavía etéreo, todavía muy poco

concreto, todavía de papel, que parece luchar a veces por tener la iniciativa, pero que, a la hora de la

verdad, no pasa dalas intenciones.

Con estos Ingredientes en el entremés de 4a gran comida de la democracia, nos adentramos en el mar de

1977.

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