Autor: Castellano Cardalliaget, Pablo. 
 ¿Quién es el GRAPO?. 
 Un chapuceo político y policial     
 
 Interviú.    01/11/1979.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Un chapuceo político y policial

Si el tema, dentro de su gravedad, permitiera alguna frivolización, cuarteto alguien nos pregunta ¿qué es

ei GRAPO?, podríamos perfectamente contestarle, en plan de respuesta a una adivinanza, con una

definición, con esa tópica frase: «El mar de las confusiones».

El GRAPO es hoy la más elocuente prueba de informalidad informativa y de chapuceo politice y

policiaco.

La existencia del GRAPO ha servido y sirve para que el Gobierno, vulnerando la propia legalidad, se

permita eí lujo de Henar las paredes de las calles con fotografías de presuntos delincuentes, con nombres

y apellidos, ninguno de los cuates ha sido juzgado y condenado, y dando a alguna de nuestras ciudades la

imagen de un pueblo del Oeste.

Ese contradictorio GRAPO, que asesina impunemente policías armados y guardias civiles, que no suelen

ser de extracción aristocrática ni opulenta, se convierte en una amable comuna de porteros, asistentas y

empleadas domésticas, para cuidar durante su rapto a una alta personalidad militar y una equivalente

personalidad política, sobre cuyas contradictorias declaraciones se ha echado toda la tierra necesaria para

que sus secuestros sigan siendo la sublimación de lo inverosímil.

El GRAPO sirve para redescubrir la Ley de Fugas y eliminar «oportunamente» e uno de sus máximos

responsables, que podría posiblemente haber dado algunas claves necesarias para descifrar tan confusa

situación.

¿ Le extraña a alguien que con estos antecedentes, sin información sería alguna, con tan curiosas

situaciones, cualquier ciudadano pueda pensar que detrás del GRAPO en folklórica mezcolanza haya

ultraístas, izquierdistas, fascistas, el KKK, la mano negra, el Opus Dai. y hasta las viejas órdenes militares

nostálgicas de la toma de Jerusalén?

Sobre el GRAPO quien tiene que explicarse en seno, y no soto con notes «exitosas», con datos, es la

Dirección General de Seguridad, y mientras ésta siga interesada en ta confusión, que se no queje si le

salpican toda clase de rumoras.

Pablo Castellano

Abogado. Diputado del PSOE.

Pág. 16

 

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