Autor: Falcón, Lidia. 
 ¿Quién es el GRAPO?. 
 Un grupo de lucha armada     
 
 Interviú.    01/11/1979.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Un grupo de lucha armada

CUANDO Lenin afirmo que el anarquismo ha sido a menudo una especie de expiación de los pecados

oportunistas del movimiento obrero, criticaba tanto el izquierdismo como el revisionismo de los

partidos socialdemócratas. Cuando la izquierda española acusa al GRAPO de ser un grupo financiado y

obediente a la policía, sólo está justificando su pecado de oportunismo.

Es la primera vez en la historia del movimiento obrero que se utiliza semejante acusación —que no es un

error, sino una canallada — , para eliminar del censo de los partidos revolucionarios a un grupo de lucha

armada. Nunca fueron más atrevidos ni el PSOE, ni el PCE, ni —¡oh maravilla de los cambios

coyunturales — el FRAP, al afirmar que el GRAPO es un grupúsculo parapoliciaco o fascista.

Ninguno de los que participamos en la larga batalla antifascista, calificamos nunca de tal modo a los

grupos armados que practicaban el atentado más o menos discriminado. Ha tenido que ser ahora, en la

España posfranquista, cuando los partidos de la izquierda parlamentaria —y los que pretenden recoger las

migajas de ésta— domesticados, moderados, encantados con la monarquía, con la policía y con las

fuerzas armadas, han encontrado, por no disponer de otro, el punto de acuerdo que mejor les une:

descalificar a todo aquel que pretenda situarse a su izquierda.

Hoy el ¡izquierdismo ya no es un pecado de aventurismo, ni un error político de los románticos pequeño

burgueses. Hoy el izquierdismo es sinónimo de traidor. Claro que los comentaristas autorizados no nos

dicen a quién traiciona. Porque esta indigna campaña de liquidación del GRAPO que llevan a cabo los

papas de la izquierda, tiene un único objetivo: salvar su prestigio de dirigentes revolucionarios, tan

maltrecho hoy. Ni un sólo análisis coherente sobre tal fenómeno, ni una sola página atinada, ni una sola

acusación probada, han utilizado los voceros de la izquierda para calificar de agentes de 3a policía a ios

muchachos del GRAPO. Mientras éstos eran detenidos y torturados, y encarcelados por docenas de años,

los sabelotodo lanzaban unos cuantos gritos desaforados, pidiendo socorro a las fuerzas del orden. No

protestaban por la tortura en los interrogatorios, sino por los objetivos de los terroristas.

El juicio de la izquierda contra el GRAPO es menos severo respecto a los hechos que a las intenciones de!

grupo. Son más perdonables las muertes y los destrozos que la pretensión de realizar la revolución. Y lo

que no conseguía la policía, lo obtenía la izquierda «inteligente»; enterrar en la ignominia al GRAPO.

Pero este pecado de oportunismo lo pagarán duramente los que han orquestado tan sucia campaña. Porque

los grupos terroristas que se atribuyen la salvación del país, con la sola fuerza de su brazo armado se

perpetuarán en el país como expiación de los pecados de oportunismo del movimiento obrero.

Lidia Palcón

Líder del Partido Feminista

 

< Volver