Convocada por estudiantes y organizaciones políticas. 
 Movilizaciones en Euskadi y Madrid contra la ultraderecha     
 
 Diario 16.    04/02/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 29. 

NACIONAL

4-febrero-80/Díarío18

Convocada por estudiantes y organizaciones políticas

Movilizaciones en Euskadi y Madrid contra la ultraderecha

Diversos organismos, ciudadanos, politicos y estudiantiles, han convocado para hoy actos de solidaridad

con los dos jóvenes vascos asesinados por la ultraderecha en la madrugada del pasado sábado en Madrid y

en la localidad guipuzcoana de Eibar.

Fuentes policiales relacionan las muertes de Yolanda González y Jesús María Zubikaray con una

campaña del autodenominado Batallón Vasco-Español en represalia por el atentado que en la mañana del

viernes costó la vida a seis miembros de la Guardia Civil de Ispaster (Vizcaya), desestimando otro móvil.

Tras un encierro protagonizado por un grupo de estudiantes, se decidió ayer convocar para hoy y mañana

huelga general en el sector de la enseñanza. Por otra parte, en Ondárroa fueron inhumados ayer tarde los

restos de Zubikaray.

Madrid — El asesinato de la joven estudiante Yolanda González Martín por un autollamado Batallón

Vasco-Español, en la madrugada del sábado en Madrid, ha provocado una dura reacción de los partidos

políticos y centrales sindicales de izquierda, menos del PSOE, que condenan la violenica fascista y piden

la disolución de las bandas ultraderechistas.

Las coordinadoras de estudiantes han convocado una huelga general en todos los centros de enseñanza

para hoy y mañana y han pedido a los partidos que se sumen a los paros y movilizaciones para mañana.

Se auto definen militares

«Somos militares y no nos ensañamos como ETA hace con nuestros compañeros al rematarles», dice el

comunicado del que se autodefine como Batallón Vasco-Español, grupo operativo militar, que asesinó a

balazos a la estudiante Yolanda González Martín el pasado sábado en la carretera de San Martín de

Valdeiglesias, cerca de Madrid.

El comunicado fue dejado en la cabina telefónica de la cafetera Nebraska, situada en la avenida de José

Antonio, para que lo recogiera la agencia Efe.

Este asesinato ha provocado la reacción de las Coordinadoras de Estudiantes de Universidad y Enseñanza

Media que han convocado a la huelga general en los centros docentes para hoy y mañana, al mismo

tiempo que en Bilbao se convocaba a una asamblea para hoy. A última hora de la tarde de ayer se

reunieron los representantes de todos los partidos políticos (menos el PSOE) y las centrales sindicales de

izquierda, en donde acordaron llamar a paros, movilizaciones y asambleas en los centros de trabajo para

el martes.

En un duro comunicado exponen su repulsa a la violencia fascista, niegan la vinculación de Yolanda

González con ETA, rechazan la «intoxicación de la opinión pública contra el movimiento estudiantil» y

convoca a los paros mencionados.

Además hacen un llamamiento para hoy a las 8 de la tarde en la plaza de Tirso de Molina, de Madrid,

contra las agresiones ultraderechistas al Club de Amigos de la Unesco y a Yolanda. Terminan exigiendo

la dimisión del gobernador civil, el ministro del Interior y la de los ministros de Educación y

Universidades e Investigación, «como responsables de los proyectos del Gobierno en materia educativa».

Las coordinadoras de los estudiantes se reunieron ayer en la Escuela de Ingenieros Industriales, en donde

acordaron la huelga general y la asistencia al velatorio y funeral de la joven asesinada que se celebrarán

hoy y mañana. Un grupo de unos 40 estudiantes permanecían encerrados en los locales del centro.

Persona abierta y apasionada.

Compañeros de la Coordinadora de Enseñanza Media manifestaron a DIARIO 16 que «Yolanda era una

persona abierta que defendía con apasionamiento las propuestas que hacía en la Coordinadora.

Participaba en todas las reuniones desde que comenzó el curso».

Su cadáver fue encontrado hacia las nueve de la mañana del sábado a unos 100 metros de la carretera que

conduce a San Martín de Valdeiglesias. Presentaba una herida en la cabeza con orificio de entrada en el

parietal izquierdo y salida por el derecho, con pérdida de masa encefálica.

Según fuentes fidedignas, junto a la joven muerta fueron hallados dos casquillos de bala del calibre 9

milímetros corto. Llevaba en el dedo anular de la mano izquierda un anillo en el que aparece grabado el

«Lauburu», cruz vasca.

El llamado Batallón Vasco-Español reivindicó, por medio de una cinta de telex perforada, el arresto,

interrogatorio y ejecución de Yolanda González por ser integrante de un comando de información de

ETA, rama estudiantil. «Esta medida —continúan— ha sido tomada como consecuencia del asesinato de

seis guardias civiles, sucedido el día 1. Seguiremos actuando hasta localizar y acabar con los tres

comandos de información que actúan en Madrid, uno con domicilio en el barrio del Pilar, y otro, en

Moratalaz.»

Desaparición de Yolanda

Yolanda González Martín había nacido en el barrio de Deusto, de Bilbao, en 1961. Estudiaba electrónica

en el centro de Formación Profesional de Vallecas. Representaba a este centro en la Coordinadora de

Estudiantes de Enseñanza Media. Según todos los indicios, su muerte no guarda ninguna relación con la

actividad que desarrollaba en el movimiento estudiantil.

Militaba en el Partido Socialista de los Trabajadores, grupo reducido — aún sin legalizar—, que proviene

de una escisión de LCR hace poco más de un mes y medio. También estaba afiliada a Comisiones

Obreras. Nunca había sido detenida ni estuvo relacionada con acciones policiales.

Vivía en la calle Tembleque, en Aluche. Las personas que convivían con Yolanda manifestaron que el

viernes por la noche habían estado con ella en la Gran Vía y que se separaron hacia las 22,30, cuando

Yolanda se dirigió hacia su casa.

Dos horas después llegó una de sus compañeras a la casa, comprobando que las luces estaban encendidas,

la estancia revuelta y su amiga se hallaba ausente, sin que la cerradura presentara señales de violencia. A

la mañana siguiente fueron a presentar denuncia en la Comisaría por la desaparición.

Militante de Euskadiko Ezkerra asesinado

Unas 4.000 personas asisteron ayer en la iglesia Santa María de Ondárroa al funeral por el alma del joven

Jesús María Zubikaray Badiola, secuestrado y acribillado a balazos en las inmediaciones del barrio

eibarrés de Aguinaga.

El atentado fue reivindicado por el Batallón Vasco-Español, mediante una llamada a la redacción del

periódico «Deia», según informa nuestro corresponsal en Bilbao.

Desde primeras horas de la mañana de ayer los balcones de la localidad vizcaína aparecieron con

ikurriñas y crepones negros en señal de luto. Una asamblea popular celebrada por la tarde del sábado

decidió convocar una huelga general para hoy lunes, decisión que fue asumida por el Pleno extraordinario

del Ayuntamiento de Ondárroa, reunido en la mañana de ayer y que acordó a su vez decretar un día de

luto oficial.

El cuerpo sin vida de Jesús María Zubikaray había aparecido en un camino forestal, en el paraje

denominado Zubitxa, en las cercanías de Eibar. Presentaba nueve impactos de bala en el tórax y la

cabeza. En el lugar de los hechos se encontraron dos casquillos de bala, uno marca Gecco y otro Lapua,

así como dos balas del calibre nueve milímetros Parabellum.

Aunque en un principio fuentes oficiales relacionaron la aparición del cadáver con el atentado ocurrido el

día anterior en Ispaster, posteriormente se pudo comprobar que se trataba de una represalia de la

ultraderecha.

Zubikaray había pasado el día en sus tareas habituales, y por la tarde estuvo con los amigos y con su

novia. Varios vecinos de Ondárroa han manifestado que durante la noche estuvieron rodando por las

calles del pueblo, en actitud sospechosa, algunos vehículos con varios individuos en su interior.

Los últimos datos ciertos que se conocen se concretan en las dos y media de la madrugada del sábado,

hora en que Zubikaray dejó a su novia y se dirigió a su domicilio. Después, la llamada telefónica anónima

al cuartel de la Guardia Civil de Guernica, señalando la presencia del cadáver. Fue la primera noticia.

El comunicado del Batallón Vasco-Español precisaba que, primeramente, había sido secuestrado por el

comando «José María Arrizabalaga» y más tarde, y después de interrogado, se le había dado muerte.

Hoy, huelga general

Durante el funeral, el oficiante hizo mención a la homilía pronunciada el día anterior por el obispo de

Bilbao, monseñor Larrea, en la que se decía que «si queremos conseguir la paz hemos de perder el miedo

a llamar a las cosas por su nombre»,

Posteriormente se cantó el «Eusko gudariak» y se formó una manifestación que recorrió las calles

céntricas del pueblo hasta desembocar en la plaza. Allí se realizó una asamblea popular en la que se

notificó el acuerdo de huelga general

 

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