Un editorial y una réplica     
 
 ABC.    28/09/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

UN EDITORIAL Y UNA REPLICA

*En nuestra número del sábado pasado publicábamos, como editorial, el ululado «Bajo el signo de las

alianzas». En el correspondiente al domingo dábamos cabida a una nota suscrita (por orden alfabético)

por loa tenores Fernández de la Mora, Fraga Iribarne. López Rodó, Martinez Esteruelas y Silva Muñoz.

Porque consideramos que todos y cada uno de ellos han merecido y merecen nuestro respeto v nuestro

«poyo en incontable» ocasiones, queremos; dejar lijada con toda claridad nuestra postura respecto del

noble intento que les anima de coaligarse políticamente para ofrecer al pueblo español una alternativa

política válida.

A B C es, desde su fundación, un periódico monárquico, liberal e independiente. Monárquico, porque

entiende que la Corona es la Institución que mejor asegura el desenvolvimiento de España hacia un futuro

mejor.de acuerdo con su tradición, sin sahos en e) vicio, sinf vuelcos peligrosísimos, con justicia y con

orden: liberal, porque, desde siempre,´ han estado T están abiertas sus páginas para todos aquellos que,

respetando los valores e uncíale* de la convivencia ciudadana, hayan querido exponer sus opiniones con

dignidad y decoro. Independiente, porque ABC no es de este o de aquel gruño o partido; es o pretende ser

un periódico nacional ede» —y subrayamos el posesivo— todos sus lectores.´

Como tal, ABC ha apoyado y apoyará en el futuro aquellas opciones válidas que considere convenientes

al mejor servicio de España. A B C, en ese sentido, ha mostrado su complacencia hacía el intento de loe

tenores antes citados y no hace muchos días Insertábamos otro editorial en el que se fijaba nuestra

postura. Su título: «Lo que pedimos a la gran coalición».

Aunque creíamos que de la lectura de nuestros editoriales, puestos en relación entre si, quedaba

suficientemente claro nuestro pensamiento, insistiremos sobre algún punto. A B C ría estado, está y estará

contra la atomización de grupos políticos. Favoreceremos, en la medida de nuestras fuerzas, las

concentraciones electorales porque no queremos caer en la ingobernabilidad que padece algún país

europeo. Cierto que la existencia de dos únteos bloques refleja imperfectamente la entidad socíopolltica

de un país: ése era el verdadero sentido de nuestro último editorial. Y como consecuencia de esa

matizaciÓn, en el caso, aún no determinado legalmente, de que te estableciese una segunda vuelta

electoral, no veríamos con desagrado que en la primera de ellas se presentase más de una opción electoral,

para, si fuera necesario, ser reconducidas todas las fuerzas del mismo signo esencial en el supuesto de que

una de ellas no obtuviera mayoría absoluta. Lo que en Francia se llama «ballotage». Ese era y no otro el

sentido del articulo de fondo al que respondieron con su nota del domingo los señores antes aludidos.

No se vea, pues, menosprecio alguno en nuestro editorial respecto a la tarea que han asumido. No lo hay.

Si alguna frase puede resultar molesta, dése por no puesta. Pero permítasenos que con toda claridad les

digamos, a ellos y a nuestros lectores, las posibles matizaciones que conviene tener en cuenta en tan

delicada materia. Nosotros, que hemos sido los primeros y más claros discrepantes de la fórmula

frentepopulista de Coordinación Democrática, somos, a la vw, los más legitimados para advertir a quienes

consideramos amigos y colaboradores de A B C de los peligros que un bloque único de derechas y centro

a ultranza podría presentar en el futuro próximo.

Con este espíritu se escribió y publicó el editorial al que replicaron los señores Fernández de la Mora,

Fraga, López Rodó, Martínez Esteruelas y Silva Muñoz. No con afán de zaherirles, o de menospreciar su

tarea, sino para prevenir. Y, aunque sólo fuera por el efecto producido, esto es, que aparezcan por primera

vez en nuestras páginas bajo una sola rúbrica, ya nos daríamos por satisfechos. Pero, lépase de una vez

que el hecho de discrepar en lo accidenta) no supone diferencia en lo esencial. Todo ello en el bien

entendido de que, aun apoyándoles en ocasiones, seguimos en nuestra línea independiente y liberal: este

periódico que no se apunta en exclusiva a ninguna opinión, presta su audiencia a todas aquellas a las que

anime el servicio a España. Y entre ellas, también, a 1a que hemos calificado, desde aquí mismo, como

«gran coalición».

 

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