Continúan graves los heridos en el Club de Amigos de la Unesco     
 
 Diario 16.    28/01/1980.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Continúan graves los heridos en el Club de Amigos de la Únese

El sábado explotó un paquete-bomba

El estado de las dos personas heridas el pasado sábado al explotar un paquete-bomba en el Club de

Amigos de la Unesco continuaba siendo grave a últimas horas de ayer. Las fuentes médicas consultadas

indicaron

Madrid — Los dos heridos, María Dolores Martínez Ayuso y Luis Enrique Esteban, militantes del distrito

Centre del PCE, continuaban internados en la Ciudad Sanitaria Provincial de Madrid, y según pudo saber

DIARIO 16 la primera había perdide un ojo y es posible que pierda el otro, mientras Luis Enrique

Esteban había perdido una de las manos, mientras la otra se intentaba recomponer por el equipo

quirúrgico que le atiende.

El partido al que pertenecen los dos heridos hizo público un comunicado en la tarde de ayer en el que

atribuía el atentado a asesinos fascistas «enemigos de la democracia y la reconciliación de todos los

españoles», al tiempo que convocaban a todos los ciudadanos a movilizarse en contra del terrorismo.

Por su parte el Comité de Amigos de la Unesco se entrevistará esta tarde con el gobernador civil de

Madrid para solicitar que se autorice una concentración el próximo día 4-, frente a la sede del comité, en

la madrileña plaza de Tirso de Molina,

Según se pudo saber tras las primeras pesquisas policiales, en la explosión únicamente se activó el 15 por

100 de Ja carga que contenía el paquete-bomba. Según Jos expertos, de haber explosionado toda la

mortífera carga, los dos heridos hubieran quedado destrozados y los reunidos en la sala contigua —unas

200 personas— hubieran sufrido heridas de consideración.

Tras una re unión celebrada en la larde de ayer por el nuevo comité ejecutivo del Club de Amigos de ¡a

Unesco se informó que e] explosiva empleado era del tipo plástico, «goma-2», y que únicamente

explosionó el detonador del mismo, con el ya indicado 15 por 100 de potencia del total de unos 100

gramos que contema el paquete.

que si bien había una evolución favorable, era imposible aventurar un pronóstico, ya que es preciso

esperar a menos cuareanta y ocho o setenta y dos horas para ver la evolución de las heridas internas.

Las investigaciones policiales se centran, al parecer, en grupos de extrema derecha que anteriormente

habían amenazado al club siniestrado y que ya han utilizado este sistema del paquete-bomba en anteriores

ocasiones. Concretamente, dos medios de comunicación, el rotativo «El País» y la revista "El Papus",

casos aún no aclarados pese ai tiempo transcurrido desde que ocurrieron. En estas dos ocasiones citadas,

la organización terrorista Triple A se hizo responsable de los atentados, que costaron varias muertes.

Explotó entre bromas

Eran aproximadamente las siete de la tarde. En ei Club de Amigos de la Unesco iba a empezó la asamblea

ordinaria anual, que tenía como orden del día la elección de presidente y de componentes del comité

ejecutivo. Ruiz-Giménez encabezaba Ja candidatura.

En La habitación contigua, Lola Martínez, la bibliotecaria del Club, y Luis Enrique Esteban, interventor,

que se presentaban en las listas como secretaria de propaganda y secretario general, respectivamente, iban

a abrir un paquete con forma de libro, atado con cuerdas, que un rato antes les había entregado la portera.

Ambos bromearon: «A ver si va a ser una bomba...»

En la sala de actos la sesión estaba empezando. Había tomado la palabra el primer orador cuando de

pronto una ensordecedora explosión paralizó a todos los presentes. «Ha sido en la habitación de al lado.»

Sangre en la pared, en el techo. Jirones de carne revueltos con las sillas caídas y un polvo negro que lo

cubría todo.

«Lola Martínez tenía la cara destrozada. A Luis la colgaba una mano pendiente de tres tiras de piel. La

otra mano era irreconocible.) Los miembros del Club recuerdan con rabia: «Hace más de un año que no

teníamos amenazas.» Mientras trasladaban los heridos a la Cruz Roja, situada junto al Club, dicen que por

el camino «Lola se quejaba de que le picaba la cara. La intentábamos animar: "Es sólo sangre, no te

asustes". Luis no dejaba de quejarse; "Mis manos, mis manos. No veo".» Una ambulancia les trasladó a la

Ciudad Sanitaria Provincial. Luego llegó la inspección ocular de la Policía y las visitas y comunicados de

repulsa.

«Yo oí que la portera declaraba a la Policía que ei paquete lo había traído, a las dos de la tarde, un joven

bien vestido, que dijo llamarse un nombre muy corriente, algo asi como Luis López Fernández. La portera

le dijo que hasta eJ lunes probablemente no iría nadie al Club. El le contestó que daba igual, y añadió con

tono festivo: "Tenga cuidado, a ver si va a ser una bomba")!, explicó una mujer miembro del Club.

«Hace más de un año que no teníamos amenazas. Esto es alucinante, increíble. En la Unesco hay socios

de todo tipo, desde curas a catedráticos», señalaron a DIARIO 16 miembros del Club.

Las llamadas desde la Ciudad Sanitaria Provincial informaban que el estado de los dos jóvenes era grave,

Lola Martínez, soltera, de unos veintisiete años, trabaja en CEPSA. Luis Enrique Esteban, de unos

veintitrés años, soltero también, pertenece a la entidad "Crédit Lyonnais. «Ellos siempre han trabajado en

ía Unesco, han dejado muchas horas aquí», comentaban sus compañeros.

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NACIONAL

 

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