Ofensiva fascista en las calles de Madrid. 
 La familia y amigos, destrozados     
 
 Diario 16.    08/05/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

La familia y amigos, destrozados

Madrid — A última hora de la tarde de ayer Juan Antonio García, padre del soldado asesinado, indicó a

DIARIO 16 que estaba a la espera de que juez que instruye el sumario diera la oportuna autorización para

proceder al traslado de los restos mortales desde eJ Instituto Anatómico Forense hasta su domicilio, en Ja

calle de Hermenegildo Biesa.

Juan Antonio García, jefe de talleres de la Imprenta de la Escuela Superior del Ejército describió a su hijo

como un joven extremadamente correcto y puntual, precisamente esa última característica fue la que

alertó a los familiares de Juan Garlos García.

El joven asesinado tenía por costumbre llegar puntualmente a casa todas las noches y el martes, ante la

tardanza, sus padres dieron aviso a la Policía sobre las 11 de la noche. Juan Antonio García se trasladó

rápidamente al hospital del Aire, situado a escasos metros de donde se perpetró el asalto fascista. Allí

reconoció el cadáver de su hijo, ya que éste iba sin documentación.

Juan Carlos García Pérez cumplía el servicio militar en los talleres de la Escuela Superior del Ejército que

regentaba su padre. Según manifestaron a DIARIO 16 fuentes familiares, el joven asesinado perteneció a

la CNT hasta la última escisión que sufrió este sindicato. En la actualidad preparaba oposiciones a Banca.

Juan Carlos García inició los estudios de perito mercantil, sin llegar a terminarlos. En la actualidad se

dedicaba a vender libros en un puesto callejero del barrio de Arguelles, junto a un amigo llamado

Alfonso.

Alegre y educado

Desde el mismo momento en que se conoció la noticia, numerosos amigos de la familia se trasladaron al

domicilio del joven asesinado, para testimoniar a sus padres el pesar y la repulsa por el asesinato

ultraderechista.

Las personas consultadas por DIARIO 16 en el barrio de Usera, donde residía.

coincidieron en destacar la personalidad, alegre y extremadamente educada, del joven de veinte años

asesinado. «No le gustaba meterse en ningún lío —declaró una vecina—, aunque era lógico verle

preocupado por temas relacionados con la juventud.»

Hablan testigos

Las últimas actuaciones se han realizado en forma de «comandos». En la agresión del bar San Bao, al

grito de «Os vamos a matar», según declararon a DIARIO 16 varios de los heridos, los asesinos ultras

golpearon repetidamente a los presentes mientras se efectuaban los disparos.

Arturo Simón Moliner fue ei herido que revistió menos gravedad, golpeado repetidamente en varias

partes del cuerpo y sobre todo en la cabeza, necesitó varios puntos de sutura, aunque no fue precisa su

hospitalización.

Pese a las indicaciones de los médicos, Arturo Moliner, en lugar de reposar, acudió en la tarde de ayer al

lugar del suceso, donde varios jóvenes colocaron un pequeño túmulo y unas flores en homenaje al

asesinado.

«Estoy muy cansado, me duele todo el cuerpo, no tengo las ideas muy claras de cómo sucedió. Vi un

grupo de individuos con cazadoras negras, palos y pistolas que comenzaron a golpearnos, sin razón, sin

que mediara provocación», señaló el herido.

 

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