Los ocho mil kilos de "goma-2". 
 Podrían pulverizar un edificio de once plantas y de roca maciza     
 
 ABC.    27/07/1980.  Página: 1, 3. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

DOMINGO 27-7-80

NACIONAL

Los ocho mil kilos de «goma-2»

Podrían pulverizar un edificio de once plantas v de roca maciza

BILBAO (servicio especial). La incertidumbre sobre el paradero actual de las casi ocho toneladas de

«goma-2» sustraídas la noche del jueves por un comando armado del polvorín de Unión de Explosivos

Río Tinto en la localidad santanderina de Soto de la Marina obligó a extremar, durante el día de ayer, el

estado de alerta general y los dispositivos de vigilancia, especialmente en la comarca del Gran Bilbao.

Fuentes policiales tienen la sensación de que los explosivos pueden encontrarse almacenados en esa zona.

ETA p-m NIEGA SU PARTICIPACIÓN.— Si en principio la acción se atribuyó a ETA político-militar

en virtud del supuesto reconocimiento de algunos miembros del comando por parte de los vigilantes del

polvorín, una llamada al periódico «Egin» ha señalado que dicha organización no se hace responsable del

robo y posesión de tales explosivos.

Una joven detenida ayer en Ea, y supuestamente relacionada con estos hechos, ha sido puesta hoy en

libertad sin cargo alguno. Se trata de la ex exiliada Amaya Muñozguren, que regresó al País Vasco al

amparo de la amnistía de 1977.

Dicen aquí los expertos que 8.000 kilos de explosivos de la naturaleza de los robados en Santander, son

capaces de pulverizar 70.000 toneladas de roca compacta, equivalentes a un cubo de 34 metros de

longitud, otros tantos de altura y otros tantos de anchura. O sea, un edificio de once pisos en altitud y en

fondo, pero conformado en roca maciza.

Se considera que el tiempo transcurrido desde que se perpetró e¡ robo en Soto de la Marina hasta el

hallazgo del camión que transportó los explosivos parece que no ha sido suficiente como para que la

carga salga del área del Gran Bilbao; se tiena la experiencia de que los terroristas no suelen almacenar en

un solo punto carga semejante, suponiéndose entonces que la carga ha sido distribuida en lotes de menor

entidad, cosa no difícil, porque iba dispuesta en cajas.

PLAN ESPECIAL DE PROTECCIÓN CIVIL. La paciencia y meticulosidad con que el activismo

terrorista guarda estas cargas de muerte, bien puede quedar de manifiesto no sólo por la audacia y la

«perfección técnica» con que ha sido realizado el robo da Soto de la Marina, sino por el hecho de que,

según parece, los 45 kilos de explosivos empleados recientemente contra varios autobuses de la Guardia

Civil cerca de Villamediana

Ei Ministerio del Interior incoa expedientes

Grave negligencia en los guardas que custodiaban el polvorín

(Logroño) —atentado reivindicado después por ETA militar— corresponden a una partida robada an

1977 por ¡a misma organización.

A! margen de la preocupación y alerta que embarga a los distintos servicios de seguridad y de las

investigaciones policiales, se sabe que el Servicio de Protección Civil ha alertado aquí a todos sus

efectivos, de modo que han sido cancelados permisos inmediatos y se hallan a pie de posible intervención

todos los jefes de los servicios, bomberos, Cruz Roja, Asociación de Ayuda en Carreteras y servicios

hospitalarios.

La psicosis de riesgo grave —aunque aquí se hayan adoptado las precauciones lógicas— es más abultada,

sin embargo, desde fuera, donde suele entenderse que el Gran Bilbao es una zona apretada de grandes

edificios. Pero la zona donde puede hallarse oculta esa ingente cantidad de explosivos tiene cerca de 500

kilómetros cuadrados de superficie y abunda en campos, montes, bosques, caseríos y edificaciones

aisladas.

Un análisis sobre el grado de conservación de estos explosivos compuestos exactamente por 7.927 kilos

de «goma-2» de diversas potencias, permite suponer que no es explosivo sensible al roce y a la percusión,

si bien lo es por simpatía a una explosión inicial de otra naturaleza.

SOSPECHOSO, DETENIDO.—Los rigurosos controles policiales establecidos con este motivo, si no han

permitido todavía la localización de lo robado, han dado ya, entre otros frutos, el de la detención de un

individuo a quien se le ha ocupado abundante documentación con un estudio para atacar con explosivos

un importante centro neurálgico del País Vasco, cuyo nombre no ha sido revelado.

También se han hecho otros descubrimientos de los que fuentes policiales informarán seguramente hoy o

mañana, una vez que puedan concluirse determinadas investigaciones que están en marcha.

La tremenda peligrosidad que representa, para la seguridad colectiva, este volumen de explosivos

mantiene en vilo, a !a opinión pública y a las autoridades. Ayer se reunió el presidente Suárez con el

vicepresidente primero del Gobierno, teniente general Gutiérrez Mellado, y los ministros de Defensa,

Rodríguez Sahagún, y de Interior, señor Rosón.

FUERTES CONTROLES.—Consecuencia inmediata del robo fue la adopción de rígidas medidas de

control en lugares tan alejados del País Vasco como Madrid. Los principales accesos a la capital

estuvieron sujetos, el viernes y el sábado, a severas operaciones policiales de control. En las carreteras de

Extremadura y La Coruña, sobre todo, se formaron largas colas de automóviles, debido a! extraordinario

número de salidas motivadas por las vacaciones y el «puente» de Santiago.

Asimismo, a partir del viernes se han intensificado las medidas de protección en todas las instalaciones de

almacenamiento y custodia de explosivos del país entero, a fin de evitar la repetición de acciones como la

de Soto de la Marina.

GRAVES IRREGULARIDADES EN LA CUSTODIA DEL POLVORÍN

El Ministerio del Interior ha incoado expedientes a la empresa propietaria del polvorín Soto de Marina y a

los guardas jurados que lo custodiaban.

El Ministerio en una nota asegura que el robo «fue posible debido a! descuido con que montaron el

servicio esa noche los guardas jurados».

El polvorín tiene una capacidad autorizada de 12.500 kilogramos y dispone de las medidas de seguridad

reglamentarias, tanto en número de guardas jurados como en cercamiento, una sola entrada,

comunicación directa con e! puesto más próximo de la Guardia Civil y un sistema de alarma acústico

independiente, así como focos de iluminación, y es visitado periódicamente por la Guardia Civil.

A pesar de cumplir las condiciones reglamentarias, debido a !a proximidad en que ha quedado a núcleos

urbanos, a partir de septiembre sería puesto fuera de servicio.

Los guardas jurados en lugar de encontrarse en puestos separados como es su obligación, se hallaban

reunidos, con lo cual no se percataron de la intromisión, ni hicieron uso de las armas, ni estaban en las

condiciones de seguridad que marca la reglamentación y que les hubiera salvaguardado del asalto, y por

tan gravísima negligencia tampoco pudieron hacer uso del sistema de alarmas.

En el polvorín había un almacenaje superior al autorizado, por lo que también existe responsabilidad por

parte de la empresa.

 

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