Decepcionante     
 
 ABC.    19/09/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

DECEPCIONANTE

El comunicado de la Platajunta —un sector de la oposición, porque seria abusivo

a estas alturas

confundir en Coordinación Democrática a quienes no han ingresado en ella y

discrepan del Gobierno—

es, objetivamente hablando, el peor de cuantos ha ofrecido a la opinión pública.

Se advierte, por de

pronto, la profunda crisis interna de ese organismo, en el que aparecen síntomas

de inequívoca

descomposición. El hecho de que alguno de sus miembros haya llevado sus

reticencias hasta el punto de

suscribir condicionalmente el comunicado, lo evidencia.

Y es que no podía ser de otra manera. Frente a la oferta pública y solemne del

Gobierno Suárez de

celebrar, en la primavera del próximo año, elecciones generales por sufragio

universal, directo y secreto

de todos los españoles, ha empezado a cundir el pánico en las filas de ese

sector de la oposición que ve

cómo se le arrebatan sus banderas democráticas, cómo las hace suyas con toda

sinceridad el Gobierno y

cómo, en fin, según todos los datos disponibles y encuestas solventes de

opinión, la derrota que se les

viene encima es de las que hacen época.

El dilema de ese sector de la oposición parece insalvable. Si quieren seguirse

autoproclamando

demócratas, han de aceptar con todas sUS consecuencias el resultado de las

urnas. Pero si aceptan de

antemano éste, es prácticamente seguro su fracaso electoral.

Por eso han salido con el galimatías del comunicado que publicamos íntegramente

en otro lugar de este

número, en el que dicen que «la crisis actual, política y. económica, no es una

simple crisis de gobierno ni

una crisis parlamentaria que pueda resolverse con la convocatoria de unas

elecciones legislativas». ¿Pero,

por ventura, no es el único procedimiento democrático apelar a las urnas para

que la Asamblea que resulte

elegida sea la que haga las reformas que ella misma, efectiva representante

legítima del pueblo soberano,

estime convenientes? ¿Qué otro procedimiento democrático existe? ¿Entregar el

poder a unos señorea,

mal avenidos entre sí, y que probablemente no representan sino a una muy pequeña

parcela de

ciudadanos? Eso sí que sería antidemocrático, peor aún: suicida por idiota.

Mucha es la ropa sucia que tienen que lavar en su propia casa esos señores de

ese sector de la oposición.

Frente al intento serio y solvente da una gran coalición de la derecha y el

centro españoles, los partidos

agrupados en la Platajunta no ofrecen a los ciudadanos ningún tipo de

credibilidad al rechazar la consulta

electoral limpia que les ofrece él Gobierno.

 

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