Autor: Payne, Stanley G.. 
   El problema del terrorismo     
 
 Diario 16.    03/11/1980.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

OPINIÓN

3-noviembre-80/Diario18

STANLEY G. PAYNE

El problema del terrorismo

«El terrorismo contemporáneo es, sin duda alguna, el producto de la ideología y la política marxista. Es

un fenómeno izquierdista dirigido principalmente contra los moderados y raramente se cobra víctimas de

la izquierda.»

La enorme cantidad de literatura sobre el terrorismo de los años recientes sólo ha subrayado la gran

confusión e incertidumbre que existen sobre las causas y orígenes de la gran ola del terrorismo

contemporáneo. En primer lugar, es conveniente resumir algunos de los principales enfoques:

1) La conocida teoría marxista que afirma que el terrorismo es el producto de la explotación y opresión

socioeconómica de la represión política.

2} El argumento de los niveles de desarrollo que sostiene que el terrorismo es principalmente el reflejo de

culturas políticas de sociedades subdesarrolladas y atrasadas.

3) La teoría del terrorismo como debilidad, que interpreta el terrorismo como la lucha desesperada

de las fuerzas débiles que no tienen otra forma de competir políticamente.

4) Teorías específicamente culturales, que tienden a identificar el terrorismo como el producto de

específicas ideas ideológicas o síndromes, cuyo resultado es la «idea terrorista» o la ideología

terrorista.

5) Interpretaciones socio psicológicas que observan el terrorismo como el producto de individuos

particulares que han padecido ciertas clases de experiencias personales patológicas que los ha «convertido

en terroristas».

A pesar de que algunas ´e estas teorías pueden tener algunos grados de validez, ninguna es adecuada

como teoría general para explicar de manera mensurable e identificable los orígenes y las causas de la

mayor parte de las actividades terroristas.

Por ejemplo, no hay una correlación directa entre el terrorismo, la opresión, la explotación económica y el

subdesarrollo. Mientras más grande sea la política de represión, como en los países comunistas, más

rápidamente disminuirán los casos de terrorismo, ya que el Estado totalitario tiene los medios para

reprimir con verdadera efectividad el terrorismo. Hay muy poco terrorismo en los países más pobres del

mundo, en África y en Asia.

Por el contrario, la mayor parte del terrorismo extremista de Sudamérica se ha desarrollado en los países

más avanzados, Uruguay y Argentina. El país más atrasado de Europa occidental, Portugal, sufrió

la única revolución de su historia sin tener que luchar para erradicar el terrorismo. En las partes más

subdesarrolladas del norte y sur de España, el terrorismo es casi desconocido; sin embargo, ha florecido

en lo que hasta ahora fueron sus provincias más prósperas.

Los que no influyen

Desde luego es correcto que el terrorismo lo adoptan normalmente las fuerzas radicales con poderes

políticos muy limitados que no pueden influir de forma efectiva en el proceso político por los medios

normales. Esta precisa y banal observación no hace nada por explicar él por qué la gran mayoría de los

grupos políticos débiles, tanto radicales como moderados, recurre al terrorismo y por tanto no nos ayuda

mucho para comprender sus causas.

De manera similar, es obvio que el terrorismo es el producto de ideas e ideologías terroristas, pero

ninguna teoría convincente ha podido explicar por qué tales ideas florecen en un medio y no en otro.

Lo mismo puede decirse de las interpretaciones psicológicas. Si bien no es difícil identificar influencias

patológicas en las psicohistorias personales de muchos terroristas, los mismos factores podrían ser

identificados en las experiencias personales de muchos más individuos que no se convierten en terroristas

y por lo tanto no se establece una variable independiente.

El terrorismo contemporáneo es sin duda alguna el producto de la ideología y la política marxista. Es un

fenómeno izquierdista dirigido principalmente contra los conservadores y los moderados con la posible

excepción de Turquía (y también de las políticas antiterroristas en ciertos países), raramente se cobra

víctimas de la izquierda. De cualquier manera todavía nos quedamos con el problema de identificar y

explicar las razones por las que ciertos grupos marxistas recurren al terrorismo, en lugares donde la

mayoría no lo hace.

Terrorismo exterior

Las corrientes y estímulos del terrorismo exterior son más fáciles de identificar que sus determinantes

personales e internas. Aproximadamente la mayor parte de los grupos terroristas son en cierta medida

apoyados o estimulados por potencias extranjeras, y algunos son absolutamente dependientes de este

apoyo. El apoyo internacional del terrorismo viene principalmente de los Estados árabes más radicales

(Libia, Argelia, Irak) y de la Unión Soviética comunista y sus satélites. (ETA, por ejemplo, ha obtenido

ayuda y facilidades de entrenamiento especialmente de Argelia y en menor grado de otros países.) En

estos casos el interés en desestabilizar los sistemas políticos occidentales y del Oriente Medio es obvio.

Aun así, los países extranjeros qug sirven de respaldo a los grupos terroristas rara vez crean

organizaciones terroristas «ab ovo».

A pesar de todo lo que obtengan estos últimos del apoyo y ejemplo del exterior, son ante todo el producto

directo de culturas políticas radicales creadas en sus propios países.

 

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