Club Siglo XXI. 
 Manuel Frailes: "El resultado de las elecciones no afectará probablemente a la presidencia del Gobierno"  :   
 "Me preocupa un tema sobre el que no se ha hecho excesivo hincapié: el sistema electoral para el Senado". 
 ABC.    03/02/1977.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 18. 

ABC. JUEVES 3 DE FEBRERO DE 1977.

CLUB SIGLO XXI

MANUEL FRAILE: «EL RESULTADO DE LAS ELECCIONES NO AFECTARA PROBABLEMENTE A LA PRESIDENCIA

DEL GOBIERNO»

«Me preocupa un tema sobre el que no se ha hecho excesivo hincapié: el sistema electoral para el

Senado»

«Analizando los resultados del referéndum se llega a la conclusión de que la izquierda tiene en este país

un peso específico mucho menor del que a veces se teme. La gran confrontación va a quedar, por lo tanto,

planteada entre el centro y la derecha. Esta es la tesis de mi conferencia.»

Manuel Fraile, letrado de las Cortes, promotor del «Partido Popular», compañero de bufete de Pío

Cabanillas, ex director general de Teatro, desarrolla académicamente, poco antes de ocupar la tribuna del

Club Siglo XXI.

-

«España, ante las elecciones» - su foto fija del momento político.

- Usted habla de tres opciones, ¿no cree en la formación de una cuarta entre el centro democrático y el

marxismo?

- No me parecería bueno. La instauración de la democracia exige la concentración de todas las fuerzas

que propugnan un determinado modelo de organización estatal. La gente no es capaz de entender, de

momento, los matices y necesita de grandes simplificaciones. Sería peligroso plantear una diferenciación

entre centroderecha y centroizquierda. Por otra parte, creo que no queda espacio para el nacimiento de

una nueva fuerza de dimensiones similares al «Bloque Democrático». Si los miembros del «Equipo

Demócrata Cristiano» no han entrado en el centro democrático, expresando su propósito de acudir solos a

las elecciones, no me parecería lógico que se aliaran con fuerzas de otro carácter.

- ¿Le parece correcta la interpretación según la cual el nacimiento del «Centro Democrático» ha

fortalecido al «Partido Popular», debilitando otras opciones de mayor coherencia ideológica?

- La aparición del «Centro Democrático» significa un fortalecimiento del centro sin paliativos. Yo

sostengo que en realidad no existe en el centro sino una ideología: la democrática. Las diferencias entre

liberales, democristianos y socialdemócratas en cualquier país de Europa son más tácticas que

ideológicas. En nuestro pacto electoral todos los partidos han salido fortalecidos, ya que de lo que se

trataba era de realizar una síntesis conjunta.

- Da la impresión que no se ha contado con el «Partido Popular» en la negociación de la ley Electoral...

¿Hay algún aspecto que le preocupe a usted de forma especial?

- La negociación de la ley Electoral no ha terminado y creo que antes de que eso ocurra se contará

formalmente con el «Partido Popular». Me preocupa un tema sobre el que no se ha hecho hasta ahora

excesivo hincapié: el sistema electoral para el Senado. El sistema japonés de un voto único por

candidatura, aunque haya cuatro escaños a cubrir, me parece muy peligroso. Favorecería a la izquierda o a

candidatos impensados y obstaculizaría la clarificación del panorama político.

- Si la gran batalla electoral se plantea entre la derecha y el centro, ¿será un Gobierno de centroderecha el

que salga de dichas elecciones?

- No hay que olvidarse de que las Leyes Fundamentales que establecen unos mecanismos paca la

designación del Gobierno siguen vigentes todavía. Cierto es que tras las elecciones el Gobierno habrá de

reajustarse de acuerdo con la resultante de las urnas. Pero tal reajuste no afectará, probablemente, a la

Presidencia del Gobierno.

Con independencia de esta consideración, de las consecuencias que el presidente saque de las elecciones,

no creo que se tenga que producir necesariamente un Gobierno de coalición. Si las opciones son pocas y

la izquierda tiene escasa significación, podría alzarse un grupo con mayoría suficiente como para no

necesitar recurrir a nadie. - Pedro J. RAMÍREZ.

LA CONFERENCIA

«ESPAÑA ANTE LAS ELECCIONES»

El conferenciante comenzó planteando la cuestión de si de verdad iba a haber elecciones. Subrayó la

gravedad de la pregunta en un momento en que el pueblo, las fuerzas políticas, el Gobierno y el Rey las

quieren. Los actos de obstaculización no pueden proceder más que de quienes pueden perder porque se

realicen las elecciones y se instaure en España un régimen democrático. Estos podrían encontrarse en los

dos extremos. El tratamiento tiene que ser la rápida convocatoria de las elecciones, porque la certeza de la

fecha sitúa al país en la fase de la realización y reconocer y denunciar toda provocación a la violencia,

venga de donde venga.

Señaló la necesidad de modificar la legislación sobre derechos fundamentales, pues la actualmente

existente está basada en principios autoritarios. Consideró necesario el reconocimiento de todos los

partidos políticos: «Un "Partido Comunista" legalizado es un problema para los socialistas, un "Partido

Comunista" prohibido es un problema para todos.»

Analizó después la situación difícil en que se encuentra el Cuerpo electoral que no tiene vivencia

democrática y, por el contrario, una cultura política impregnada de valores no democráticos, ante todo de

intolerancia.

1. Presentar opciones claras ante el electorado.

2. Conducir la campaña de modo civilizado, sin demagogia de promesas inalcanzables y sin ataques

personales, sembradores de una violencia política posterior, y

3. Fijar el gran pacto de la democracia, reconociendo que sólo la voluntad popular, expresada en las

urnas, puede decidir los rumbos del país.

 

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