Autor: Cruz Gutiérrez Gómez, Juan de la. 
 Figuras en punta: José María de Areilza. 
 "Urge una constitución democrática, implantada por todos los partidos políticos"  :   
 "En mis siete meses de ministro de Asuntos Exteriores comprendí que se había producido un cambio sustancial en la forma de considerar al Estado español". 
 Ya.    06/03/1977.  Página: 9,11. Páginas: 2. Párrafos: 30. 

FIGURAS EN PUNTA

JOSE MARIA DE AREILZA

"URGE UNA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA, IMPLANTADA POR TODOS LOS PARTIDOS POLÍTICOS"

"En mis siete meses de ministro de Asuntos Exteriores comprendí que se había producido un cambio sustancial en la forma de

considerar al Estado español"

"Es muy corto el plazo para hacer unas elecciones generales en un país que no las ha tenido durante cuarenta años y con unos

partidos con escasa infraestructura organizada" * "El Partido Popular, de reciente creación, es un "milagro" político que haya podido

en tan pocas semanas dar fe de vida"

"LAS ELECCIONES LIBRES SERÁN COMO UNA CATARSIS"

"España debe convertir las Cortes en constituyentes desde el primer día para laborar, discutir y aprobar una Constitución

democrática" * "Podemos llegar a una coalición homogénea con la socialdemocracia y con los partidos liberales"

La personalidad política de José María de Areilza se ha definido siempre por sus ideas liberales dentro de la concepción monárquica

de la sociedad. Actualmente es vicepresidente del Partido Popular. Nació en Portugalete en 1909 y se licenció en Derecho en 1932

por la Universidad de Salamanca. Tomó parte en la preparación de la guerra civil española como enlace del general Mola en Bilbao.

Fue designado alcalde de Bilbao en los años 193738. Luego, primer director general de industria, en el periodo 193839. A partir de

1947 fue embajador de España en distintos países. En 1966, el conde de Barcelona, don Juan de Borbón, le nombra secretario de su

Consejo Privado, conservando este cargo hasta su disolución, en 1969. Fue ministro de Asuntos Exteriores durante siete meses en el

primer Gobierno de la Monarquía.

SESENTA y siete años tiene este hombre diplomático y político en la verticalidad de las cuatro esquinas del acontecer del país.

Tiene dentro la entrega apasionada y apasionante del hombre que lleva un puñado de años, muchos, a conocer y estudiar la política y

las circunstancias de la política. Ahora, más allá, el PP y la actualidad desde el ventanal de unas elecciones que se divisan en el

pronto horizonte del ojo agudo. Personalidad de relieve conocido y acusado. Aire de "gentleman". Mirada detenida en el periodista.

Palabra de acusados rasgos de un hombre que, por naturaleza, es pensador político. Y esa figura, la del pensador político, es algo

que hace mucha falta. Creo que en esta charla - como en todas - está más o menos configurado el pensamiento político de Areilza.

Es, o quiere ser, el pulso de la verdad que hay en el hombre.

- ¿Cuál es su opinión sobre la figura de Franco dentro de estos cuarenta años?

- Creo que Franco es un personaje importante incorporado ya a nuestra historia. Su personalidad dejó una huella en el sentido de que

configuró durante cuatro décadas la historia política de España. Fue un hombre excepcional y al mismo tiempo fue el resultado de

una serie de circunstancias excepcionales. Cuando las condiciones de un carácter coinciden con acontecimientos extraordinarios se

producen fenómenos como el del franquismo. Se encontró convertido en el jefe de la sublevación militar por la muerte de Sanjurjo.

En España se produjo el estallido de julio del 36 fundamentalmente para evitar que este país cayera bajo una dictadura totalitaria de

la izquierda. Ese fue el fondo y la esencia del Alzamiento. Franco no pensó en ser él, en el primer momento, el jefe civil o político

de esa operación, sino el jefe militar con unidad de mando de esa sublevación, cuyo primer fin era, naturalmente, ganar la guerra.

Luego, por las circunstancias políticas interiores, fue cambiando de opinión y acabó dejando que se construyera en torno a su

imagen y personalidad un Estado con un gran contenido de la filosofía política que en aquellos años dominaba en buena parte de

Europa y que era un concepto totalitario de la vida pública. Se convirtió así en caudillo de ese "movimiento" que en su origen no

tenía sino aquel aspecto que acaba de señalar. Con ello se fue perpetuando en el poder con un sistema de culto adulatorio a la

personalidad y de autoritarismo absoluto. Así, la opinión pública española quedó anulada durante cuatro décadas y fueron vanos

cuantos intentos se iniciaron desde la clandestinidad o desde la tolerancia para abrir el régimen hacia un horizonte democrático. En

ese sentido creo que su figura será bastante discutida. Por consiguiente, la personalidad de Franco tiene un aspecto desde el punto de

vista del "estado de necesidad" en que se encontraba España en julio del 36. Y otro aspecto, el político, en el que muchos no estamos

de acuerdo, si bien servimos en cargos públicos al régimen porque creímos que era una obligación, como españoles, la de prestar

nuestra colaboración a los intereses de la comunidad.

Diferencias políticas

- ¿Cuáles son las diferencias fundamentales que ha notado la política española a raíz de la muerte de Franco?

- En primer lugar, su muerte eliminó una imagen exterior que era sumamente negativa. Ni el Occidente europeo, ni los propios

Estados Unidos, ni la Hispanoamérica que no estuviera bajo dictaduras militares miraban con ojos favorables al régimen

precisamente por la imagen que daba de ser una dictadura. El hecho de que desapareciera su protagonista ya mejoró

automáticamente la imagen de la Monarquía, y como primer ministro de Asuntos Exteriores de la Monarquía, lo comprobé de una

manera directa y personal en mis viajes a las nueve capitales del Occidente y a los demás países que visité en mi mandato, que duró

siete meses. Comprendí inmediatamente que se había producido un cambio sustancial en la manera de considerar al Estado español

por el mero hecho de que era una Monarquía y que al frente estaba un Rey. Por tener un Rey y no un "caudillo" de jefe del Estado se

lograba una audiencia y una expectación benévolas en estos países en que antes se tenía contra nosotros un clima de evidente

hostilidad y suspicacias.

- ¿ Cómo ve ahora mismo el proceso electoral ?

- Me parece que está más allá de lo que llaman los pilotos aéreos el punto de no retorno, es decir, cuando no hay más remedio que

llegar al aeropuerto siguiente porque no hay gasolina para volver atrás. A mí me parece que el proceso electoral es la constatación

de que España ha entrado en una etapa irreversible hacia la democracia. Esa etapa tiene un primer paso, que son las elecciones

generales, que se realizarán a fines de mayo o primeros de junio, según parece. Es muy corto el plazo para hacer unas elecciones

generales en un país que no las ha tenido durante cuarenta años y con unos partidos que tienen, sin excepción, escasa infraestructura

organizada. Aun así hay que considerar que el plazo para llegar a esas elecciones, por otra parte, es necesario que sea corto, porque

es un período de erosión y de desgaste. El Gobierno Suárez, que está gobernando en gran parte por decreto-ley, debe llegar cuanto

antes a la legitimación de un gobierno que tenga el respaldo de unas elecciones celebradas con garantías de imparcialidad. Lo más

importante del período preelectoral consiste en que existan esas garantías para que las elecciones sean suficientemente imparciales y

honestas. Para ello es preciso que las juntas electorales, a nivel nacional, regional o local, estén de alguna manera avaladas en su

imparcialidad. En segundo lugar, que los medios de acceso a la comunicación social, sobre todo a la radio y a la televisión, que

están en manos del Gobierno, sean neutrales y den seguridades a todos para poder exponer libremente sus puntos de vista. Y tercero,

que el Movimiento-organización, con su poderosa red de agentes, jefes locales y provinciales, funcionarlos, ficheros, medios

financieros, cadena de periódicos y de radios, más la influencia que ejercen las autoridades de esa filiación, no se pongan al servicio

de una determinada candidatura o alianza.

Partido Popular

- De cara a estas elecciones, ¿qué características son las que rodean al Partido Popular ?

- Es una creación reciente. Y es un "milagro" político que haya podido en tan pocas semanas dar fe de vida. Hemos comprobado el

eco que tiene en algunas provincias, donde no existía apenas más que como una tendencia. Ha querido, al mismo tiempo, el partido

actuar en el campo de las alianzas electorales, que considera indispensables, y por eso ha lanzado la iniciativa del Centró

Democrático, que en estos momentos se halla en el período de formación, con las dificultades y obstáculos habituales en esa clase

de organizaciones. En esta coalición electoral pensamos que deberían entrar el Partido Popular, los socialdemócratas,

democristianos, liberales e independientes. Esa alianza puede ser uno de los elementos claves de la futura lucha electoral, en cuanto

a proporción de votos, y creemos también que esto clarificaría las opciones que tenga ante sí el elector español, porque, aunque se

ha hablado de que hay muchos cientos de siglas y sopa de letras, todo eso era cierto hace unas semanas o meses, pero hoy día se ha

simplificado al aproximarse la hora de la verdad, que es la hora de las elecciones. Yo creo que en ellas habrá cuatro, o cinco, o seis

opciones solamente: una a la derecha, la alianza conservadora; en el centro democrático, la alianza de que le hablé, y después, los

socialismos de distinto signo, y a la izquierda estará el Partido Comunista.

- Y de acuerdo con esta información política del español, ¿cuáles son las posibilidades de estos grandes bloques políticos ?

- El hacer pronósticos en las elecciones es como hacer pronósticos en el fútbol o en la guerra; son cosas que no se pueden saber

hasta que no se realicen. Los muestreos en un país politizado, con un grado de conciencia por parte de los electores, tienen un valor;

pero en un país que no ha tenido elecciones en cuarenta años y en que los partidos políticos todavía apenas existen, en que se va a

votar en muchas partes de España más a las personas o a la notoriedad personal que a las ideas, es difícil que los pronósticos o los

muéstrelos sean a estas alturas estrictamente acertados. Habrá en un sistema como va a ser éste, de representación proporcional para

el Congreso, una cosa posible, y es que ningún grupo o alianza sacará la mayoría. Habrá minorías, más o menos importantes. Yo

creo que el Centro Democrático sacará un alto porcentaje; también lo sacará el socialismo o socialismos unidos y la Alianza

Popular, y pienso que sacará un pequeño porcentaje, no superior al 7 por 100, el Partido Comunista, si es legalizado. Y los partidos

regionales juntos sacarán también una votación importante, pero no decisiva.

Centro Democrático

- ¿ En qué medida la aglutinación de diversos partidos, dentro del Centro Democrático, le puede quitar posibilidades a otras alianzas

como Alianza Popular? - Eso es una cuestión de estimación. Nosotros nos dirigimos a un electorado muy numeroso en España, que

desea una apertura democrática y una participación efectiva del pueblo en el Gobierno; un sistema plural en el orden sindical y

político, y al mismo tiempo desea que haya orden, respeto a la ley y un Gobierno capaz de llevar este país adelante en el orden

económico y social. Esas tendencias están ahí dibujadas, juntamente con una orientación de estructura regional en la futura

organización del Estado dentro de un criterio general de responsabilidad. Si se ofrece al país esa opción que acabo de señalar en

líneas generales y que está inspirada en el humanismo cristiano, en las ideas de libertad o liberalismo moderno y de un sistema

democrático parecido al que se lleva en otros países de Europa, parecidos al nuestro en estructura interna, esa alternativa representa

una fuerte llamada a la conciencia de los electores. Ello puede tener un valor de convocatoria real hacia las gentes para ofrecerles

una opción de gobierno basada en criterios reales y en soluciones posibles por los problemas auténticos que interesan a la gente.

- ¿Qué es esa apertura democrática de la que me acaba de hablar ?

- España debe convertir las Cortes en constituyentes desde el primer día, para elaborar, discutir y aprobar una Constitución

democrática. Deseamos una Constitución flexible, en la que quepan todos los españoles sin excepción, que no esté hecha por un

grupo a costa de eliminar a los otros, que no sea una Constitución de los vencedores para imponerla a los vencidos, sino que sea una

Constitución hecha, a poder ser, con la colaboración de todos. La democracia no son unas elecciones, sino un concepto filosófico de

la vida en común. La democracia es la suma de las corrientes de opinión que se oponen a la dictadura, según se ha dicho por un

ilustre profesor de Derecho Político. La democracia es un ejercicio de responsabilidad. Es una tarea de educación cívica. Es un

sistema en el que participan todos. Es una manera de entender la vida, en la que se respeta la opinión del adversario y la posibilidad

de que el adversario político llegue al poder por la vía legal sacando una mayoría en las elecciones. Todo eso no se improvisa. Es un

talante dé mentalidad, de actitud, que en un país como el nuestro, que ha llevado tantos años sin democracia, no se va a conseguir de

la noche a la mañana. Es un largo aprendizaje lleno de paciencia en el que tendrán qué participar todos, gobernantes y gobernados y

las fuerzas sociales, la Iglesia, el Ejército, la Universidad, la cultura y, por supuesto, los medios de comunicación. Sin la

colaboración de todo esto, y de los partidos políticos, aquí no tendríamos democracia en mucho tiempo.

- ¿Quiere decir que quizás el país no está preparado para recibir la democracia ?

Durante muchos años se ha dicho que este país no podía ejercer la democracia. Que no se podía gobernar a sí mismo. Que estaba

lleno de demonios familiares. Que estaba cargado de defectos y no podía regirse con libertad y responsabilidad porque nadie estaba

preparado para ejercerlas. Naturalmente, sí se le dice esto a un pueblo durante tanto tiempo y no se procura que esté preparado, lo

lógico es que no lo esté. A pesar de eso, con la subida del nivel de vida, con la explosión cultural, con la entrada masiva de los

jóvenes en la Universidad, con la aparición de las nuevas generaciones en la vida nacional, con el hecho de que los dos tercios de

España tengan menos de cuarenta años y no hayan conocido, felizmente, la guerra civil, con todo ello el país está maduro, y estará

preparado para la democracia a medida que ese proceso avance. Pero, repito, no es un problema resuelto de la noche a la mañana,

sino que las elecciones son el primer paso de un largo proceso.

Grandes alternativos

- ¿Cuáles son las grandes alternativas de Gobierno que ofrece el Partido Popular ?

- El ejercer un Gobierno basado en el sufragio y que puede ofrecer inmediatamente una solución a los problemas nacionales.

¿Cuáles son esos problemas nacionales? A mi juicio, otorgar una Constitución democrática a España y ponerla en funcionamiento.

Hacer que esa Constitución pueda instituirse por el consenso de todos los partidos legalizados, sin excepción, para que tomen parte

en el juego político que esa misma Constitución va a significar. La aprobación, con un pacto previo entre los partidos políticos y las

centrales sindicales, de un plan económico a largo plazo, de tres a cinco años, para salir de la crisis económica; luchar

adecuadamente contra la inflación, corregir el déficit de la balanza de pagos y, en definitiva, volver a una etapa de crecimiento y

normalidad. Ese plan requiere afrontar impopularidad y establecer austeridad, que habrá que afrontarla desde el primer día, aun a

sabiendas de que son medidas difíciles. Otro de los temas importantes sería atacar de frente el problema regional, especialmente en

aquellos países que tienen el problema exacerbado, como Cataluña, el País Vasco y, en alguna medida, Galicia, sin olvidar a los

demás. Para ello, la estructura regional que se apruebe en la Constitución tendrá que ponerse en práctica en algunas regiones que

necesitan urgentemente un estatuto de autonomía. Ese estatuto se debe hacer con un criterio equilibrado y con el propósito de que

sirvan para que vivan más a gusto los catalanes, los vascos y los gallegos, dentro de esa realidad histórica que todos aceptamos

como necesaria y que se llama España. Estatuto que sirva para una unificación moral y espiritual y no presuma acción disgregadora.

Hay otros problemas que son muy importantes, como la estructura burocrática del Estado actual, que necesita una serie de

correcciones y probablemente una reforma en profundidad. La reforma fiscal no verbal, sino auténtica, y el sistema económico que

hoy día prevalece, en el que muchos de los circuitos económicos que en estos años han servido para acentuar los aspectos

monopolísticos de nuestra economía deben ser desmontados, pues, en definitiva, han sido malos para el crecimiento del país y para

la justicia distributiva de la riqueza.

Socialdemocracia

- ¿Qué separa al Partido Popular de los otros partidos, incluidos los del Centro Democrático?

- Del "centro democrático" nos separa muy poco, porque son grupos que han surgido en condiciones muy parecidas a la nuestra.

Quizá nosotros hayamos tenido, por el momento en que hemos aparecido, un cierto dinamismo, porque mucha gente nos ha seguido

o porque hayamos tenido una infraestructura inicial numerosa, pero nuestras diferencias ideológicas con la socialdemocracia, con la

democracia cristiana y con los partidos liberales son mínimas. Podemos llegar, por eso, a una coalición homogénea, a hacer

programas electorales de propaganda y de doctrina muy coordinados, sin que haya dificultades para poder entendernos. Es más,

después debemos hacer un pacto para que esas ideas coordinadas se lleven también a desarrollo y en la propia Cámara de Diputados,

cuando los que hayan obtenido los escaños estén allí dispuestos a defender esas ideas comunes.

- ¿ Qué importancia tiene en la esfera política el hecho de que más de una vez y en más de un medio se haya dicho que el Partido

Popular es el partido del Gobierno ?

- Eso se dice porque, en primer lugar, el Gobierno no tiene hasta ahora partido, y los que quieren que el Gobierno se defina o tenga

un partido le van atribuyendo intenciones. Unas veces se dice que es la UDE ese partido, y luego se ha dicho que es el Partido

Popular. Se ha dicho también que el Gobierno está pensando en crear un partido y en lanzar una porción de personalidades a la lucha

electoral. Incluso se ha dicho que a última hora el presidente Suárez, con o sin Gobierno, se tirará al ruedo. Aquí se dice de todo a

diario, de una manera o de otra. El hecho de que el Partido Popular tenga unas ideas o un programa o un propósito democratizador,

que en algunos aspectos coincide con la tendencia general del Gobierno, no quiere decir nada más que eso, que hay una

coincidencia. Existen, evidentemente, algunas personalidades del Gobierno que están fuera de la disciplina estricta del Partido

Popular, pero que están cerca en lo que se refiere a su origen ideológico o a sus ideas políticas. Pero ello no quiere decir que el

Partido Popular haya sido ni sea el partido del Gobierno.

Después de las elecciones

- ¿ Cómo puede cambiar la sociedad española a raíz de las elecciones ?

- En primer lugar, las elecciones libres van a ser como una cartasis, como una purga política y espiritual, porque es la primera vez

que va a haber un consenso popular libre que dé un apoyo a un Gobierno y a una Cámara. Si el Congreso es elegido de una manera

imparcial, ese Congreso va a tener una autodefinición de Constituyente, y, al ser Constituyente, en él residirá la soberanía popular,

con lo que el problema de modificar las Leyes Fundamentales se producirá de un modo automático. Por eso digo que el solo hecho

de que el Congreso sea Constituyente, en el que resida la soberanía popular desde el primer día, simplifica de un modo

extraordinario tales problemas y producirá un contagio psicológico y un impacto importante en la mentalidad del español, que se

considerará liberado de golpe de ese pasado, del que era muy difícil salir porque se encontraba con obstáculos que se interponían en

su camino. Por ello habrá también una democratización los rodajes de distinto nivel de las instituciones que hasta ahora eran reacias

a cambiar, y que se producirá de una manera inmediata, lo cual significa dejar atrás una porción de hipótesis de las que ya no se

volverá a hablar. Digo dejar atrás, sin ningún ánimo de revancha, ni peyorativo, pero con un propósito normal, es decir, que será, en

definitiva, una ruptura legalizada lo que se consiga.

La Monarquía misma será en un breve lapso Monarquía Constitucional y democrática. Eso significa para la figura del Rey y para la

Corona un respaldo y una legitimación democrática directa. La Monarquía se sentirá consolidada si tiene en su haber el haber dado

paso, precisamente, a esa Constitución democrática. Ese creo que es uno de los aspectos más importantes de lo que significan las

elecciones.

- De una u otra forma, en estas elecciones libres, ¿se van a estrellar muchos políticos ?

- Yo creo que lo que se va a producir es el relevo de la clase política. Le habla a usted un hombre que tiene sesenta y siete años y

que no desea más que ver a este país en el camino de la democracia y convertida la Monarquía en una Monarquía Constitucional.

Pero creo que el relevo de la clase política se va a producir de un modo muy rápido porque en estas elecciones va a haber muchas

sorpresas. Una va a ser la de que habrá mucha gente que votará a quien le ofrece más claridad en sus propósitos. Y la otra será el

que va a aparecer un gran número de nuevas personalidades desconocidas, es decir, que se dará el paso para la nueva clase política.

Y eso, que puede ser el comienzo de un nuevo ambiente, de un clima renovado, de un sistema distinto, es decisivo, porque hasta

ahora, durante el franquismo, ha habido como una noria de cargos públicos, ejercidos muchas veces por los mismos personajes a lo

largo de los años.

Juan de la Cruz Gutiérrez Gómez

6 - III - 1977

 

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