Don Pío Cabanillas, presidente del Partido Popular     
 
 Ya.    08/02/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 23. 

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INFORMACIÓN NACIONAL

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DON PIO CABANILLAS, PRESIDENTE DEL PARTIDO POPULAR

"Impondremos - dijo - el máximo respeto a la convivencia con el mínimo de coacciones" * El

vicepresidente primero, don José María de Areilza, pidió que, como respuesta a la violencia, el Gobierno

convoque las elecciones y señale la fecha de su celebración * Clausura del primer Congreso del PP

"El propósito de constituir el Partido Popular se nos impuso con una finalidad profundamente integradora

de quienes sentían la necesidad de un nuevo planteamiento político y de una actuación conjunta. Había

que crear un partido sin recuerdos, con capacidad de respeto hacia el pasado, pero sin estar vinculado por

él. Un partido que no naciera como simple fórmula de rechazo de lo existente y que no volviese a repetir

situaciones antagónicas del pasado". Eran poco más de las nueve de la noche del domingo y don Pío

Cabanillas Gallas, cincuenta y tres años, notario, registrador de la Propiedad, letrado de la Dirección

General de Registros y ex ministro, hacía sus primeras armas como presidente del Comité Político del

Partido Popular. Concentrado en sus palabras y acosado por los "flahses" de los informadores gráficos, no

quería aplausos. Con el lógico cansancio de dos intensos días de Congreso y de muchas jornadas de viajes

y negociaciones en busca de ampliar la operación del Centro Democrático, don Pío Cabanillas siguió

diciendo:

* Cuatro son las coordenadas, las bases ideológicas del Partido Popular. Primera, reconocimiento de

que el hombre tiene derechos que el Estado no puede sustituir. Impondremos siempre el máximo

respeto a la convivencia con el mínimo de coacciones. El reconocimiento de este sentido da

protección del humanismo será una constante del PP.

* Segunda: reconocimiento de la iniciativa privada, pero condicionando el desarrollo económico

en un sentido de control que impida los desniveles sociales.

* Tercera: repudio de la doctrina marxista, para ser coherentes con nuestro respeto al hombre.

* Cuarta: estructura regional sin alterar la unidad nacional. Ciertamente, España no es única; es

plural. El reconocimiento del poder regional es un fenómeno de deslinde de atribuciones y funciones.

Antes de declarar oficialmente clausurado el primer congreso del Partido Popular, don Pío Cabanillas

añadió a estos cuatro puntos uno más: la generosidad de las alianzas. A su lado estaban, como testigos,

representantes de los partidos integrados en el Centro Democrático. Y atrás habían quedado once cortas

alocuciones y encendidos parlamentos, donde se había puesto de manifiesto la voluntad de ir juntos a las

elecciones y de actuar conjuntamente en la redacción de una Constitución democrática.

LA DEMOCRACIA, ENTRE TODOS

Tal vez, las palabras que más ruidosas adhesiones provocaron fueron las de don José María de Areilza,

conde de Motrico, sesenta y siete años, ingeniero industrial, embajador de España, exministro,

monárquico y vicepresidente primero del comité político del PP.

* "Construir una democracia - comenzó diciendo - es una tarea colectiva en la que todos deben

participar. Son todos los grupos y sectores que deseen sinceramente una forma democrática plural y

plenaria para nuestra vida pública quienes han de colaborar en esta gran empresa común.

* Las elecciones pueden ser un paso decisivo hacia la institución de la democracia en nuestro país.

Hace falta que sean imparciales y limpias, sin manipulación alguna y que las oportunidades de

propaganda y de utilización de los medios de comunicación sean extendidas a todos los candidatos

sin excepción. También es preciso que sea neutralizado el Movimiento-organización antes de la

contienda de una forma inequívoca. Sin esos requisitos no se podría acudir a las elecciones.

Fecha para las elecciones

* La mejor respuesta a la ola de violencia es que el Gobierno anuncie la fecha de las elecciones de

un modo inmediato y que establezca las garantías de esa consulta. La campaña electoral debe empezar

cuanto antes para que el rodaje democrático se inicie en la opinión pública de un modo creciente e

imparable.

* Hay que suscribir un pacto de honor contra la violencia entra todos los partidos. Si no

se proscribe la violencia de nuestras costumbres políticas, no sería posible establecer la democracia. La

injuria, la calumnia, la incitación, la polémica incivil, deben desaparecer.

* Las próximas Cortes serán constituyentes. España necesita darse una nueva Constitución adecuada a las

formas y aspiraciones de nuestra sociedad. No puede perderse más tiempo en apuntalar o reformar las

caducas estructuras del franquismo. La nueva Constitución convertirá definitivamente la Monarquía, en

constitucional y democrática, como lo son las otras siete de la Europa occidental.

Corrupción

* La corrupción es una lacra que se extiende con muy variados matices a muchos sectores de

nuestra Administración y de nuestra vida pública. Es un ambiente generalizado contra el que es

preciso luchar. Solamente la publicidad total, la fiscalización democrática de la sociedad y la

libertad de los medios informativos con una responsable crítica pueden acabar con la corrupción en

nuestra vida pública.

Monarquía

* Asumimos la Monarquía como la forma de gobierno más adecuada a la convivencia de los españoles

en el presente y en el futuro. Entendemos que la Corona, al impulsar de forma inequívoca el proceso de

transición hacia la democracia, habrá legitimado, al culminarse ese proceso, su definitivo

asentamiento en España con el consenso popular.

PROGRAMA ECONÓMICO

* El PP tiene elaborado un plan económico que consta de dos partes, que se aplicarían en paralelo: un

programa de emergencia y un proyecto de más largo alcance destinado a la transformación en

profundidad de las estructuras del franquismo económico. El plan de emergencia se basa en atacar

la inflación de modo prioritario por entender que sin ello no se puede seguir adelante en cualquier

intento de reactivación. Hay que llegar a un pacto o tregua social o sindical que establezca entre

empresarios, trabajadores y el Estado un acuerdo para moderar las alzas de las rentas saláriales y no

saláriales juntamente con una política fiscal que corrija los desequilibrios y un fuerte impulso a las

inversiones tan urgentemente necesitadas de las infraestructuras de los servicios sociales en materias de

enseñanza, vivienda, sanidad y transporte.

Homenaje al Equipo DC

* Tenemos fe en la puesta en marcha, crecimiento y resultados del Centro Democrático. El

Centro Democrático ha de ampliar y consolidar las alianzas establecidas. Nosotros continuamos

pensando en llegar a sectores demócrata-cristianos, que nos merecen el mayor respeto por su larga,

tenaz y ejemplar lucha por la democracia y las libertades en nuestro país.

* No tenemos miedo. Ni a las supuestas amenazas de una izquierda que algunos inventan para asustar a la

burguesía y pedirle sus votos. Ni a los teorizantes de los golpes de Estado, imposibles en una sociedad

desarrollada. Ni a la juventud, que queremos ver incorporada a la participación política desde los

dieciocho años. Ni a la total emancipación ciudadana y política de la mujer, que es más de la mitad da la

población de España. Ni a la personalidad reconocida de los pueblos diversos que forman España. Ni a la

libertad, que es el alimento esencial de la vida del hombre. No tenemos miedo a la soberanía popular

porque sabemos que el pueblo español nos dará, a millones, sus votos en las próximas elecciones.

Espiral de convergencia

Con anterioridad, y en nombre de la Secretaría General del Partido, había hablado don Juan Antonio

Ortega y Díaz-Ambrona, secretario general para Asuntos Políticos, treinta y ocho años, de ideología

democristiana, letrado del Consejo de Estado y miembro del grupo Tácito desde 1973. Se refirió

precisamente al grupo Tácito - "una de las muchas raíces del Partido Popular" -, que se marcó en su día

como objetivo "tres imposibles": el tránsito pacífico de las instituciones autoritarias a otras democráticas;

hacer sentar en una mesa de negociación a líderes de la oposición democrática y de las instituciones del

régimen que desde el poder alentaban la democratización; crear una espiral de convergencia. "Los

esfuerzos integradores - señaló más adelante - se orientaron primero hacia el Partido Popular y en un

segundo círculo de convergencia hacia el Centro Democrático. No existen antagonismos qua impidan una

acción común. Somos liberales en el sentido político. Nos sentimos cercanos a los socialdemócratas en su

objetivo de una auténtica redistribución de la riqueza. Y tenemos un fondo común de humanismos

cristianos. Este acto de clausura del Congreso del Partido Popular puede ser también el acto de

inauguración del Centro Democrático."

Estructura federalista

Por su parte, el vicepresidente segundo del Partido Popular, don Emilio Attard, del Partido Popular

Regional Valenciano, insistió en el sentido integrador del Partido Popular y del Centro Democrático, así

como en la estructura federalista del Partido. "Los partidos populares regionales o provinciales harán el

gran Partido Popular fuerte. Tenemos la estructura jurídica, los cuadros humanos y. el reto político de

España. No hay un minuto que perder. Somos un partido de ideas, no de personalismos Somos el partido

de España."

Comité Político del PP

El Comité Político del Partido Popular quedó constituido de la siguiente forma:

Presidente, don Pío Cabanillas.

Vicepresidente primero, don José María de Areilza.

Vicepresidente segundo, don Emilio Attard.

Secretario general primero, don José Luis Álvarez.

Secretario general para asuntos políticos, don Antonio Ortega y Díaz-Ambrona.

Secretario general para asuntos da coordinación, clon José Pedro Pérez Horca.

Los demás miembros del Comité Político son: don Daniel García Pita, don Matías Cortés, don Luis Ortiz,

don José Luis Ruiz. Navarro, don Álvaro Alonso Castrillo, don Félix Fernández Shan, don Eulogio

Franquiera, don Fernando Castedo, don José Enrique García de 1a Mata, don Enrique Galavís, don Juan

Carlos Guerra Zunzunegui, don Manuel Fraile Clivillés, don Alejandro Royo-Vilanova Paya, don José

Armengod, don Blas Camacho (la Mancha), don León Buill (Aragón), don Antonio Senillosa (Cataluña),

don Luis Ramallo (Extremadura), don Rafael Leña (Andalucía), don Raimundo Carr (Baleares) y don

Manuel Luna (Madrid).

 

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