Autor: Cruz y Román, José María. 
 Figuras en punta; Emilio Attard Alonso. 
 "Primer objetivo de las nuevas Cortes: Salvar al país de la bancarrota económica"  :   
 "No conmulgamos con el socialismo autogestionario de base". 
 Ya.    27/03/1977.  Página: 17,19. Páginas: 2. Párrafos: 31. 

FIGURAS EN PUNTA

EMILIO ATTARD ALONSO:

"PRIMER OBJETIVO DE LAS NUEVAS CORTES":SALVAR AL PAIS DE LA BANCARROTA

ECONOMICA"

"Desde los años cuarenta mantuvimos en Valencia el fuego sagrado de nuestro

grupo, fundamentalmente

cristiano, regional y social" * "Cuando el Rey dijo que España era una empresa

común que a todos

competía, nos lanzamos a la acción política" * "La anticorrupción es el único

"anti" del Partido Popular" *

"Pagamos y pagaremos con intereses usuarios nuestro exilio europeo"

"Interpretamos a la nueva clase desproletarizada y despolitizada

equidistante del totalitarismo de

cualquier género"

A sus sesenta años, Emilio Attard Alonso sigue tenaz en su ideario democrático

cristiano, militante en el

mismo desde su juventud, y ejemplar hombre profesional desde las esferas de la

abogacía y del

periodismo, a pesar de que no pudo obtener el carnet oficial de prensa, pese a

sus muchos méritos.

Pertenece a una vieja extirpe de juristas y políticos valencianos, con vocación

pública refrenada por la

coyuntura de los últimos cuarenta, años. Nació en Valencia en abril de 1915. Se

licenció en derecho en

1935. Cursó estudios de periodismo en la escuela de "El Debate". Durante la

carrera fue miembro activo y

directivo de la Federación Regional de Estudiantes Católicos. Fue el primer

director del semanario

"Signo", órgano de las Juventudes de Acción Católica. Por azar geográfico luchó

en el bando republicano.

Pertenece a la Asociación Católica de Propagandistas desde los tiempos de don

Ángel Herrera. No ha

ostentado cargo político alguno en el régimen. Por votación fue elegido

secretario general del Colegio de

Abogados de Valencia en 1956, y se presentó a las elecciones de decano del

propio Colegio en diciembre

de 1962, todavía en el escándalo gubernamental del "contubernio de Munich",

cuya, bandera asume,

saliendo vencedor sólo por 26 votos en una elección masiva y politizada.

Académico de número, fue

presidente de la Valenciana de Jurisprudencia y Legislación. En la primavera de

1976 fundó el llamado

Partido Popular Regional Valenciano. Su ideología la fue exponiendo en diversas

publicaciones. Ha sido

colaborador frecuente de YA. El 6 de febrero último fue elegido vicepresidente

segundo del Partido

Popular.

- ¿Cuál de sus vertientes de actividad tiene la auténtica primacía de mayor

dedicación ?

- La de abogado hasta ahora; creo que nací con vocación pública, entendida como

servicio a la

comunidad. Quise ser periodista y no pude, porque Dionisio Ridruejo, que había

sido compañero mío en

la Escuela de Periodismo de "El Debate", después de nuestra guerra, como

director general de Prensa y

Propaganda, me negó el carnet, porque, según sus palabras, "olía a la casa de

"E1 Debate", y no teníamos

nada que hacer en el nuevo régimen. Al mismo tiempo nos denegaba la autorización

para publicar "Diario

de Valencia". Sin embargo, habíamos sido y continuamos hasta su muerte siendo

buenos amigos; así lo

constató en sus memorias, publicadas recientemente, aunque vuelve a insistir en

ellas que yo, como

alumno en "El Debate" de periodismo, Edica, S. A., "representaba la pura

ortodoxia política de la casa".

No pude, pues, ser periodista, porque estaba "marcado" y la vocación publica que

aquella dedicación

comportaba quedó secuestrada hasta el 27 de noviembre de 1975, fecha en la que

publiqué un artículo en

"Las Provincias", de Valencia, titulado "Una convocatoria histórica", en base

del mensaje del recién

proclamado Rey de España, invitando así a los valencianos a la acción política.

- ¿Fue en estos años de inactividad política cuando planeó el lanzamiento del

Partido Popular Regional

Valenciano o surgió, sobre la marcha, con la apertura?

- En el área testimonial de nuestro pensamiento político estuve siempre, sin

salirme de la legalidad formal

constituida. En Valencia mantuvimos el fuego sagrado de nuestro grupo,

fundamentalmente cristiano,

regional y social, en reuniones y contactos privados, enlazando con Madrid desde

los años cuarenta, con

Geminiano Carrascal y José Rodríguez Soler. Este grupo mantuvo una extensa

proyección; con la excusa

de mi triunfo en las elecciones a la secretaria del Colegio de Abogados de

Valencia, celebrábamos una

cena el 11 de febrero de 1956, la noche de los "cuchillos largos", con

asistencia de más de doscientos

cincuenta comensales, en el ya desaparecido hotel Gailors. Fue la noche de la

detención de numerosos

amigos, que actuamos en la Asociación Española de Cooperación Europea; en los

últimos años de la

década de los cincuenta, incluso dimos un curso europeísta en el Ateneo

Mercantil de Valencia. En marzo

de 1957 di una conferencia en la Asociación de Propagandistas con el título "Por

una ley de prensa", que

armó mucho alboroto. Mis elecciones para decano en 1962 fueron las más

politizadas del franquismo. No

estuve inactivo; con ocasión y sin ella di siempre testimonio de un pensamiento

en el que he creído y

procurado ser consecuente. Finalmente, cuando el recién proclamado Rey de España

dijo que ella era una

empresa común que a todos competía, nos lanzamos a la acción política.

Derecha regional

- ¿Los primeros hombres que respondieron a su convocatoria procedían de la

antigua Derecha Regional

Valenciana ?

- Efectivamente, la célula inicial tuvo este origen, en cuyo entorno durante

lustros habíamos mantenido

nuestra fe democrática. Nuestra primera reunión activa, celebrada el 11 de

febrero de 1976, había sido

convocada por José María Costa Serrano, último secretario general de la Derecha

Regional Valenciana,

con el asenso de otros amigos, como Fernando Oria de Rueda, que había sido

diputado a Cortes de

aquella minoría, asistieron casi todos los sobrevivientes de aquel partido, al

que, sin embargo, yo no había

pertenecido por mi edad, a la sazón, y estar metido de lleno en las Juventudes

de Acción Católica. Precisa

mente aquel día publicaba yo un artículo sobre Luis Lucia Lucia, que fue

fundador y dirigente de la

Derecha Regional Valenciana, que desautorizó el alzamiento nacional y fue

condenado a muerte por

republicanos y nacionales. Nadie, hasta aquel momento, salvo Indalecio Prieto,

como me testimonió su

hijo Luis, había tributado el debido recuerdo a su memoria y limpia ejecutoria.

Sin embargo, el Partido

Popular Regional Valenciano no tiene ni problemas históricos ni querellas

hereditarias. Trato de adecuar

a la hora presente el pensamiento clásico del humanismo cristiano y el

europeísmo liberal.

- ¿Cuánto tiempo tardará España en ser una democracia de hecho y de derecho?

- Es ya tópico decir que estamos en la predemocracia. Es lo cierto que el

Monarca impulsó el cambio,

tratando de alcanzarlo sin traumas; Areilza vendió un producto inexistente por

las cancillerías europeas,

mientras Arias tenia su corazón en el pasado. Como tenía que ocurrir, aconteció

la crisis del Verano del

76 y todos negamos a Adolfo Suárez ejecutoria y credibilidad para reconducir una

autocracia a una

democracia; y contra todo pronóstico, está alcanzando esta operación

taumatúrgica, sin precedentes

históricos. Ha desarbolado el sistema y desconcertado a la oposición dogmática y

parece que va a

convocar unas elecciones generales. El Rey puede consolidar así la Monarquía; el

pueblo español ha

demostrado que más que maduro se está pasando. El es el que está haciendo

posible la democracia.

- Entonces, ¿ve usted en Suárez también al futuro presidente después de las

elecciones generales?

- Me alegra la pregunta por su actualidad palpitante. Creo que corremos el

riesgo de que el éxito hasta

hoy logrado por el presidente Suárez le tiente a su perennidad en un futuro que

debiera dejar,

limpiamente, en manos de las nuevas Cortes. Ciertamente que así se aseguraba un

puesto indiscutible en

la historia política española. Sería designado senador regio y merecería el

respeto y la gratitud de todos. Y

es muy joven todavía para considerarse en la reserva.

Pero si cede a la tentación, que será alentada por el entorno de su equipo, que

no debería quedar

descolocado, y juega, directa o indirectamente, la baza determinante de su

continuidad personal, creo que

se equivocaría lamentablemente. Pondría en grave riesgo de credibilidad el

proceso electoral, con

consecuencias imprevisibles.

La vía mas clara para presidir el Gobierno que surja después de las elecciones,

como pudiera ser

conveniente, según la composición resultante de las mismas, exige no realizar

ahora nada a tal fin.

Confiemos, no obstante, que su fina intuición, bien acreditada, así lo perciba y

no caiga en la trampa.

Utopía

- En e1 futuro Congreso de Diputados, ¿qué pasará?

- Yo creo que el Congreso, al constituirse, será un "puzzle" de personas más qué

una Cámara con partidos

de disciplina. Me parece utópico pensar que a los tres meses de su legalización

éstos van a operar

electoralmente como tales, ni en convocatoria, ni en organización, ni en

candidaturas, ni en disciplina;

vamos a una carrera en la que las etiquetas tendrán quizá menos impacto que las

personas y las conductas;

corremos el riesgo de que las apuestas sean a ganadores y colocados, como

jinetes conocidos; esto,

posiblemente, es lo que ocurra, en general, menos al Partido Comunista, que

sería el único que no

necesite informes sociológicos ni encuestas para vaticinar su capacidad de

concurrencia electiva.

Constituidas así las Cortes, se producirá, lógicamente, un proceso de

catalización, de síntesis, en el que se

formarán las minorías con capacidad de Gobierno, en base de transigir y pactar,

porque, previsiblemente,

nadie podrá gobernar por sí solo, lo que tampoco seria bueno, y quizá sea más

conveniente que así ocurra.

Y el primer objetivo, más que el de la estructura política, será el de lograr la

tregua social que permita la

reordenación urgente de nuestra economía, que no sabemos siquiera si tendrá

aguante para soportar el

trauma con balones de oxigeno. Hay que salvar al país de la bancarrota.

- Y a la hora de votar, ¿en qué se diferencian, los programas del Partido

Popular y de la Democracia.

Cristiana ?

- Para mí es evidente la distinción. En primer término, la Democracia Cristiana,

como su nombre

proclama, es confesional, dígase lo que se diga, y nosotros nunca admitiremos

hacer de las creencias

religiosas "marketing" político nacional, ni padrinazgo internacional, además de

que en los Partidos

Populares caben liberales, gentes que participen del espíritu humanista europeo

y socialdemócratas; lo

que no comulgamos es con el socialismo autogestionario de base, lo cual es un

signo diferencial evidente;

y si por otra parte cuestionan la institución, la forma del Estado y son

federalistas, las diferencias son tan

notorias que no cabe confusión alguna, aunque toda postura, noblemente sentida y

claramente expuesta,

sin tapujos acomodaticios, debe ser respetada. Y todo ello sin perjuicio de que

en el Congreso del Partido

Popular Areilza volvió a abrirles los brazos del Centro Democrático con el

convencimiento de que pronto

o tarde, o quizá, sólo ya en las Cortes, tendrán que rectificar, |rescindir de

dogmatismos utópicos y

participar en coalición gobernante.

Pero esto, en definitiva, la contestación a la pregunta nos la darán las

urnas.

Partido Popular

- ¿Tres motivos que hagan atrayente el Partido Popular a las juventudes de hoy?

- Que somos un "partido nuevo", con futuro, de cara a una sociedad nueva, a unas

nuevas clases, por lo

que es eminentemente interclasista, sin hipotecas históricas ni compromisos

oligárquicos.

Porque es un "partido auténtico", con la autenticidad que exige el

desprendimiento de la Juventud.

Porque enarbola la bandera de la sinceridad, de la honestidad y de la austeridad

administrativa.

Porque sólo mantiene un anti: la anticorrupción, sea ideológica, sea social, sea

económica y financiara,

que a todos estos órdenes se llegó por un período en el que se ejercía el poder

sin la fiscalización de una

oposición reconocida.

- ¿Su postura ante la empresa ?

- Si no fuera un tópico, yo le diría de la urgencia ineludible de su reforma; de

su reforma evolutiva, no

drástica, porque no se puede destruir lo existente para tener que comenzar de

cero, y teniendo en cuenta la

diversidad de la empresa española, de la empresa industrial, de la no creada

empresa agraria; de la grande

y mediana empresa, y aun del minifundio empresarial, todo esto no puede hacerse

rompiendo las

estructuras que comportarían el descenso de los niveles ya alcanzados de

bienestar, y tenemos el

propósito de que en el futuro empresarial el hombre y todo hombre sea su

protagonista dentro de la más

justa solidaridad comunitaria, con respeto a la persona humana, a la iniciativa

privada y al valor creador

del ser humano.

- Con todo ello, ¿podrán incorporar a su partido al mundo del trabajo con la

apariencia de un partido

burgués ?

- En primer lugar, desde nuestro lanzamiento hemos afirmado y con hechos

ratificado que somos un

partido interclasista; desde nuestra primera convocatoria pública en mayo del

setenta y seis suscribimos el

programa cerca de un centenar de personas de todas las clases sociales;

profesiones liberales, agricultores,

empresarios industriales, altos ejecutivos, técnicos especializados, obreros...,

son los promotores del

Partido Popular Regional Valenciano. Como decía antes, hay una nueva clase del

trabajo desproletarizada

y despolitizada, cuyo pensamiento tratamos de interpretar en las coordenadas de

nuestra ideología,

equidistante de totalitarismos de cualquier signo, que les repelen, y de

continuismo acomodaticio, que

repugnan asumir, porque no intervinieron en su creación; lo mismo que nosotros,

lo están demostrando: ni

son filosocialistas ni herederos políticos de un pasado que se extinguió con el

óbito de su protagonista.

Mercado Común

- ¿Es imprescindible para nuestro país el ingreso en el Mercado Común ?

- Tan imprescindible, que ahora estamos pagando y pagaremos con intereses

usurarios nuestro exilio

europeo, lo mismo que perdimos el Plan Marshall.

Valencia y España necesitan el Mercado Común, que es nuestro espacio vital

regional y económico; eso

nuestros agricultores y los exportadores valencianos lo saben muy bien, mejor

que los tecnócratas, que se

escudaron en dificultades técnicas para no confesar que nuestra situación

política autoritaria era un

valladar infranqueable para el ingreso en el club europeo. El europeísmo es una

de nuestras banderas más

firmemente sentidas en Valencia y en su reino.

- Como partido regional o regionalista, ¿cómo entienden la autonomía?

- Propugnamos la autonomía del reino de Valencia, como la de todos los pueblos

de España que a ella

aspiren, sin detrimento de la unidad patria y con salvaguardia del equilibrio

territorial; que se nos

reintegre, no que se nos conceda, el poder autonómico que durante cinco siglos

ostentamos, que, fueron

los siglos de oro de la región valenciana. Desde 1239, el reino de Valencia,

instituido por Jaime I, con sus

"costums", fueros y Generalidad, hasta 1707, que nos fueron arrebatados por

Felipe V, y perdimos nuestra

identidad. No se trata de la obtención de un privilegio singular ni de su

envilecimiento por beneficios

fiscales. Se trata de restituir lo que fue nuestro, y que precisamente sirvió de

soporte financiero a la

unidad nacional de los Reyes Católicos, que no hay por qué poner en tela de

juicio. Aspiramos a que el

nuevo Rey no sea sólo el de todos los españoles, sino el de todas las Españas,

con sus principados y sus

reinos, dentro de un Estado optativamente regional, que lleve a término la

desconcentración auténtica del

poder central y la consiguiente descentralización de funciones, sin crearnos a

estas alturas el problema

federalista.

José María Cruz Román

27-III-1977

 

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