Autor: Mérida, María. 
   El planteamiento ruptura-reforma ha dejado de tener toda significación  :   
 Entrevista con Don Antonio Garrrigues Díaz-Cañabate, ex ministro de justicia. 
 Ya.    14/11/1976.  Página: 3-4. Páginas: 2. Párrafos: 31. 

EL PLANTEAMIENTO RUPTURA • REFORMA HA DEJADO DE TENER TODA SIGNIFICACIÓN

"En un nuevo ordenamiento constitucional se recogerán, y se deberán recoger,

materiales de lo que ha

sido el ordenamiento constitucional hasta ahora vigente, en cuanto pertenezcan

al acervo común de la

cultura y la tradición jurídica española, pero con una clave distinta se tratará

de un nuevo arco"

"la Monarquía está establecida; la democracia orgánica ha desaparecido; el

Movimiento, como

organización, es incompatible con el reconocimiento de los partidos políticos ,y

se va a un movimiento

sindical horizontal, pluralista y libre"

ENTREVISTA CON DON ANTONIO GARRIGUES DÍAZ-CAÑABATE, EX MINISTRO DE

JUSTICIA

Don Antonio Garrigues Díaz Cañabate nació en Madrid en 1904-Licenciado en

Derecho y abogado en

ejercicio, tuvo antes de formar

El planteamiento ruptura-reforma...

(Viene de la página anterior)

parte de la vida pública y política una gran actividad en el terreno económico-

financiero. En el advenimiento de la República fue director general de los

Registros y del Notariado del Ministerio de Justicia,

cargo que desempeñó hasta la formación del primer Gobierno constitucional. En

marzo de 1962 fue

nombrado embajador dé España en Washington, siéndolo años más tarde cerca de la

Santa Sede. En

diciembre del año pasado fue nombrado ministro de Justicia, El señor Garrigues y

Díaz-Cañabate, es un

experto en temas internacionales y políticos, En esta primera entrevista que nos

concede después de su

cese como miembro del Gobierno deja bien puntualizados una serie de temas de la

más candente actualidad política, tales como la representatividad de los

diversos partidos, las Cortes y el proyecto de

bicameralidad el franquismo, la democracia, la nueva constitución, alcance de

las recientes medidas

económicas, etc.. etc.

(Esta entrevista ha sido realizada antes de hacerse pública la constitución del

Partido Popular.)

* « •

—Ruptura y reforma. ¿Qué significan realmente esas dos palabras tan traídas y

llevadas? ¿Tienen

todavía la vigencia que se les quiere dar?

—Ese planteamiento ha dejado de tener toda significación. La clave de las

ataduras del régimen de

Franco la constituían una posible regencia, la democracia orgánica, el

Movimiento y el sindicalismo

vertical oficializado. La Monarquía está establecida; la democracia orgánica ha

desaparecido; el

Movimiento, como organización, es incompatible con el reconocimiento de los

partidos políticos,

y se va a un movimiento sindical horizontal, pluralista y libre. Quitada la

clave, desaparece el arco. En

Un nuevo ordenamiento constitucional se recogerán, y se deberán recoger,

materiales de lo que ha sido

el ordenamiento constitucional hasta ahora vigente, en cuanto pertenezcan al

acervo común de la cultura y la tradición jurídica española, pero con una clave

distinta

se tratará de un nuevo arco.

BICAMERALIDAD, FANQUISMO, ALIANZA POPULAR

— ¿Aprobarán las Cortes el proyecto DE hicameralidad?

—Pueden pasar tres cosas: que se aprueba tal y como se presenta, que se apruebe

con modificaciones

que no alteren su sustancia y que se, bloquee con enmiendas que el Gobierno no

pueda aceptar. En los

dos primeros supuestos habrá luz verde para pasar al referéndum. En el tercero

habrá un enfrentamiento entre el Gobierno y las Cortes, que pondrá en riesgo no

al Gobierno, sino a unas Cortes

que tienen una vida prorrogada. Yo creo que es más probable que ocurra el

segundo supuesto, y mi

posición personal es la de que hay que apoyar al Gobierno.

-¿Puede o no puede haber una política franquista muerto Franco?

—El franquismo representaba una guerra victoriosa y un régimen político basado

en ella: la Jefatura

del Estado. vitalicia; una Monarquía condicionada con una posible regencia; la

confesionalidad católica

del Estado; la democracia orgánica; el Movimiento como única fuerza política

autorizada, y el

sindicalismo vertical. Esto ha sido el "status" franquista. El "status" actual

es el siguiente: el resultado

de la guerra, Irreversible; la Monarquía establecida y la regencia eliminada; el

mantenimiento de la

división entre vencedores y vencidos, como Insostenible; el Concilio Vaticano

Segundo proclamando la Independencia entra la Iglesia y el Estado; la democracia

orgánica cediendo el paso a la

Inorgánica; el Movimiento haciéndose Incompatible con la pluralidad partidista;

un sindicalismo libre.

—¿Qué representa para usted la Alianza Popular?

—Primero, esa Alianza no puede representar el franquismo por lo que acabo de

decir. El franquismo ha

muerto con Franco. Es una ley histórica que toda política personal muere con el

que la protagoniza. Lo

que no representa la Alianza Popular es el antifranquismo. Segundo. Se han

reunido en ella

personalidades políticas muy distintas y muy distantes. Es un gran partido

político esto es no sólo

natural, sino conveniente siempre que se llegue a un denominador común.

3º Esto no puede ser más que la democracia. La democracia es aceptar cada vez el

resultado Institucional

de la voluntad popular, así como es la antidemocracia lo contrario. Es solamente

la voluntad popular la

que puede Incluir o excluir y no la voluntad excluyente y, como tal,

antidemocrática de los demócratas

"puros", temerosos del juego real de una verdadera democracia. Es Inadmisible y

política y moralmente

recusable el utilizar las vías democráticas para destruir la democracia,

4. Los "aliados" tendrán que acabar por elegir o aceptar un "líder", porque

colegiadamente no parece que

pueda funcionar ningún grupo humano, pasando de lo programático a lo operativo.

5. Superados estos condicionamientos, la Alianza Popular puede constituir un

factor positivo en el

orden democrático que está naciendo, como estructura base de un partido

"conservador".

VERDADEROS PARTIDOS. MUY POCOS

—¿Qué otros partidos pueden representar verdaderas corrientes de opinión?

—Partidos que representen verdaderas corrientes de opinión pueden ser muy pocos.

Los grupos

políticos, en cambio, que no representan más que protagonismos personales,

pueden llegar a ser, como

puede verse, incontables. En la sociedad política de todos los tiempos hay dos

tendencias básicas una

derecha y una Izquierda, cuya significación es demasiado conocida para necesitar

ser explicada. Estas

dos tendencias, cuando no gobiernan, se radicalizan en su respectiva posición,

pero cuando gobiernan

basculan hacia el centro. Pero el centro mismo también puede ser, y es,

protagonista en política con esta

denominación, basculando a su vez, sea a la derecha, sea a la izquierda, es

decir, un centro-derecha, un

centro-Izquierda, porque el centro puro no ocupa espacio ni en geometría ni en

política. En España, en

el momento actual. si la Alianza Popular va a representar el partido conservador

y la Izquierda se

organiza en torno al socialismo y a la social-democracia, la Democracia

Cristiana y los partidos liberales

constituirían el centro. Yo creo que ése es el espectro más aproximado que se

puede dar en un momento

tan confuso como el presente, y si no se llega a esta simplificación realista de

las corrientes políticas, un

pluripartidismo exacerbado hará inviable la democracia. —¿Esos pocos partidos

asegurarán el

funcionamiento de la democracia en España?

—La asegurarían siempre que fuesen partes de un todo que no rompieran la unidad

del mismo,

porque un país —políticamente hablando— o es Un todo unitario o no es nada.

Entre los partidos

solamente puede haber diferencias de enfoque respecto a los problemas políticos,

económicos, sociales,

de Un momento histórico dado, y diferencias operativas, sobre todo en el modo y

en el "tempo" de

afrontarlos; pero tiene que haber una aceptación común de las bases

fundamentales sobre las que

descansa la convivencia social. Este es el caso de los partidos en América del

Norte y en Alemania occidental y en otros países europeos. No es el caso de

Italia; en Inglaterra puede llegar a no serlo; en

Francia, la política de Giscard tiende precisamente a evitarlo, y no lo fue,

desde luego, en la España

republicana, hasta el extremo de la ruptura total con la guerra civil. El

régimen de Franco, que ha

vencido tantos problemas y tantos momentos difíciles, no ha podido nunca superar

este problema de la

reunificación de España. Pero la Monarquía de don Juan Carlos no puede más que o

ser una Monarquía

de todos los españoles o no ser.

LA NUEVA CONSTITUCIÓN

—¿Cómo tendría que ser básicamente una nueva Constitución?

—Una democracia, una libertad, un orden, una Justicia, una Imagen de una España

mejor. Y todo esto

tiene que hacerse a la "española". Ya sé que los "puritanos" de la democracia,

cuando se emplea esta

expresión de "democracia española", entienden que lo que se quiere decir es una

democracia, pero

menos. Y, sin embargo, no es así. Giscard d´Estaing acaba de publicar un libro

que ha tenido una enorme

repercusión en Francia, que se llama "Democracia francesa". Porque es evidente

que las Ideologías

políticas que rigen en Un tiempo y un espacio determinados son las mismas para

todos los países

englobados en ese espacio y ese tiempo, pero eso no contradice el que para que

tengan verdadera

realidad y no queden en puras abstracciones esas formas política, económicas,

sociales, hayan de

nacionalizarse y encarnarse en cada país y sociedad política conforme a la

Idiosincrasia propia y "sui

generis" respectiva. La democracia norteamericana, y la Inglesa, y la Italiana,

y la alemana, son todas

democracias y son todas diferentes. También tendrá que ser "diferente" la

democracia española. Lo Importante es que nazca como un signo de Integración, no

de

exclusión.

— ¿Que opinión le merecen las medidas económicas dictadas por el Gobierno y su

posible alcance y

consecuencias?

—Sobre ellas ya se ha escrito todo lo que había que escribir. Son, además,

problemas técnicos

difícilmente asequibles al gran público. En cambio, el problema humano que está

detrás de todo problema

económico es muy sencillo: cuando una persona gasta más que lo que tiene, se

endeuda. Igual,

exactamente Igual, pasa con un país. ES verdad que un país puede emitir moneda y

un particular no. Pero

eso no es ninguna ventaja. No hace más que agravar las cosas. Al endeudamiento

se une la Inflación,

que es una plaga.

—¿Qué hay entonces Que hacer? —Dos cosas: apretarse el cinturón y soltar las

manos. Es decir,

ponerse a trabajar. El milagro económico de Alemania no lo hizo el canciller

Erhard con la

liberalización, que fue solamente el factor desencadenante. Lo hicieron los

alemanes, que siguieron

viviendo entre las ruinas mientras reconstruían y equipaban sus fábricas y los

campos. No basta con

renunciar a lo superfluo y con vivir una vida más austera, si a ello no se añade

el esfuerzo creador y

multiplicador del trabajo. Y esto es lo que hicieron también los españoles

frente a la devastación de la

guerra civil, bajo el orden de Franco. Ahora sería más fácil, pues el punto de

arranque es mucho mas alto,

pero no es menos necesario. Que los españoles sigan gastando más carburantes

después de la subida del

petróleo, mientras que todos los demás países consumidores hayan reducido sus

cuotas de, consumo,

más que escandaloso es estúpido.

AUTODEFINICIÓN POLÍTICA

—Y, por último, señor Garrigues, ¿quiere usted darme de una manera directa y

personal su definición y

calificación políticas?

—Lo haré de una manera directísima: primero, que no reniego de haber servido

bajo el régimen de

Franco como embajador do España, ni creo que haya que borrar ni maldecir los

cuarenta años de ese

régimen, porque lo que hay que borrar y maldecir es el espíritu que llevó a los

españoles, a todos los

españoles, a la guerra civil; segundo, que soy Incondicional do la Monarquía de

don Juan Carlos; tercero, que soy demócrata, poro no fanático de la democracia

ni de ningún régimen político; cuarto, que

entiendo —en esto estoy con los socialistas— que no bastan las libertades

fórmales, que hay que llegar a

los libertadas reales; quinto, que creo que las desigualdades basadas en la

Justicia son más Justas que

una Igualdad Igualitaria; sexto, que rechazo el colectivismo; séptimo, que en

política soy evolucionista

(no así en biología); octavo, que soy antisectario frente a todo sectarismo,

Incluido el religioso; noveno,

que soy cristiano católico hasta la medula de los huesos; décimo, que, como tal,

estoy en la política y no

política contra toda posición negativa, contra toda crítica que no se abra

también a la esperanza.

María MERIDA

 

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