La responsabilidad de dos políticos     
 
 ABC.    29/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

LA RESPONSABILIDAD DE DOS POLÍTICOS

De las urnas del 15 de junio ha salido una clara y saludable tendencia del pueblo español hacía el

bipartidismo. Dos grandes formaciones políticas, Unión de Centro Democrático y el Partido Socialista

Obrero Español, han sumado las dos grandes mayorías de votos. Y salvadas la importancia v la audiencia

de las minorías, demostrada también en lucidos porcentajes de votos, este dato resulta muy positivo para

la política española.

De cara al Gobierno, el bipartidismo puede ejercer sus efectos favorables tanto si se forma una coalición

gubernamental como si queda responsabilizado de la gobernación un solo partido o si éste requiere el

refuerzo de alguna representación minoritaria. En cualquier caso, la existencia de dos grandes partidos

garantiza el control eficaz de una oposición. Mis claro es todavía el juego estabilizador del bipartidismo

en las Cortes, sobre todo en el Congreso de Diputados.

«Si pensando en cuanto deben las Cortes trabajar en la complicada tarea constituyente reviste indudable

conveniencia la pluralidad de partidos representados en ellas, pensando, en cambio, en la labor legislativa

más inmediata, más centrada en disposiciones parlamentarias, parece deseable que existan en las Cortes

dos amplias minorías con muy destacada titularidad de escaños; es decir, dos grandes partidos políticos,

en torno a cuyas orientaciones se polaricen los votos de los demás.»

La crítica situación de la economía española - dato que condiciona acusadamente la consolidación de la

democracia y que pudo no haber coincidido con el cambio de régimen - parece demandar también, para

su más pronta y eficaz solución, el equilibrio que presumiblemente se deducirá de la actuación política de

dos grandes partidos. Actuación que si puede y debe ser, en un aspecto, conducente a moderar

planteamientos de partido, quizá inoportunos en estos momentos, en otro aspecto - fundamental,

principalísimo - debe y puede ser de acuerdo, de convenio encaminado a lograr la tregua o el pacto social

necesario para que el edificio de la España democrática no se venga abajo «como un castillo de naipes».

No es momento, urgidos por la finalidad de sanear la economía, de ahondar diferencias, ni de extremas

posturas doctrinales; es momento de concertar y de sumar voluntado. Oposición no debe confundirse con

obstrucción. La oposición, razonablemente entendida, no tiene que descartar áreas o zonas de

colaboración; cuando ella deviene Poder, también las necesita y las reclama.

Comprender, en toda su amplitud y profundidad, el juego del bipartidismo es ahora la gran

responsabilidad histórica de Adolfo Suárez y Felipe González. Ellos dos, como destacados vencedores en

las elecciones, tienen ahora, en las mano, todas las cartas precisas para practicarlo.

La cordialidad que ha reinado en su entrevista ayer, las favorables impresiones que de la misma se

conocen, la decisión de proseguir las conversaciones, los contactos: todo, en fin, abre un franco camino a

la esperanza. Uno en el Gobierno, Adolfo Suárez; otro en correcta oposición, Felipe González, parecen

demostrar su limpia y constructiva forma de actuar en el bipartidismo.

 

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