Autor: Gor, Francisco. 
 Los 1674 millones de pesetas correspondientes a 1978 se pagarán de inmediato. 
 El Estado financiará cada año a los partidos     
 
 El País.    04/01/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

EL PAÍS, jueves 4 de enero de 1979

POLÍTICA

Los 1.674 millones de pesetas correspondientes a 1978 se pagarán de inmediato

El Estado financiará cada año a los partidos

FRANCISCO GOR

Un total de 1.674 millones de pesetas serán destinados por el Estado a la financiación pública de las

actividades de los partidos políticos, los cuales recibirán de inmediato las cantidades que les

corresponden. Unión de Centro Democrático cobrará 698 millones; el PSOE, 543; el PCE, 75, y AP, 55

millones. Esta cantidad corresponde al año 1978 y se distribuye en función de los resultados electorales

obtenidos.

La cifra de 1.674 millones de pesetas, correspondiente a la financiación de 1978, fue aprobada por el

último Consejo de Ministros, el cual autorizó al Ministerio de Hacienda la tramitación del

correspondiente crédito, al mismo tiempo que señaló los criterios de distribución de la citada cantidad.

Estos criterios están referidos a los resultados de las elecciones del 15 de junio de 1977, habiéndose fijado

un millón de pesetas por escaño, 45 pesetas por voto emitido para el Congreso de los Diputados, y quince

pesetas por voto para el Senado. La financiación estatal de los partidos políticos correspondiente a 1979

tendrá en cuenta los resultados conseguidos en las elecciones del de marzo, y es natural que las cantidades

aumenten cada año.

En 1978 - primero en que se realiza esta financiación - , el procedimiento seguido para la misma ha sido

el de un crédito extraordinario, aunque a partir del año próximo deberá estar incluida en los Presupuestos

Generales del Estado. La ley de Partidos Políticos establece expresamente que la cantidad global

destinada a financiar las actividades de los partidos será consignada en los Presupuestos Generales.

Aparte de esta financiación anual, la ley Electoral prevé también la financiación de las campañas

electorales de los partidos, fijando una subvención de un millón de pesetas por escaño obtenido, amén de

45 y quince pesetas por cada voto para diputado y senador, respectivamente, siempre y cuando esos votos

hayan servido para enviar, al menos, un representante a las Cortes. Los partidos políticos parlamentarios

ya obtuvieron a cuenta de los gastos de la campaña electoral de 1977 cantidades aproximadas a las que

recibirán ahora por sus actividades durante 1978. Por otra parte, el Boletín Oficial del Estado publicó ayer

una ley por la que se concede un crédito extraordinario de 55 millones de pesetas para financiar las

elecciones parciales al Senado celebradas en Asturias y Alicante. En relación con la financiación

correspondiente al año 1978, el Ministerio de Hacienda esperaba ayer la remisión oficial por parte del

Ministerio del Interior de la decisión y de los criterios de distribución acordados por el último Consejo de

Ministros. Una vez recibida la citada documentación, Hacienda iniciará la tramitación del crédito,

enviándolo al dictamen previo del Consejo de Estado. Si el dictamen es favorable, los partidos podrán

solicitar anticipos del Tesoro Público, de acuerdo con las cantidades que les corresponden. La entrega de

estas cantidades se va a producir en un momento en que los partidos se enfrentan con graves problemas

económicos.

Se tiende a evitar prácticas ilegales

La forma en que los partidos o los candidatos financiaban sus campañas electorales estuvo - y aún está en

muchos países - al margen de toda regulación legal. La financiación tradicional basada en la fortuna

personal del candidato, las colectas entre el electorado o el apoyo de organizaciones políticas y grupos de

presión quedaba normalmente fuera de cualquier control. Sin embargo, en los últimos tiempos algunos

países han puesto en marcha una serie de disposiciones referentes a los gastos electorales, cuyo fin último

sería disminuir la desigualdad de oportunidades y evitar prácticas ilegales.

Estas normas suelen ser de dos tipos: fijación de un techo a los gastos electorales y financiación estatal.

Respecto al primero, en algunos países, como Gran Bretaña, Japón y Canadá, la suma está en función del

número de electores de cada circunscripción; en otros, como Australia, Estados Unidos y Malta, se trata

de una suma global que el candidato no debe superar. En cuanto a la financiación estatal, es un medio

relativamente reciente, aunque tradicionalmente el Estado ha venido suministrando locales, facilidades

para la distribución de la propaganda por correo y espacios gratuitos en radio y televisión. La novedad

está en que el Estado contribuya monetariamente a la financiación de la campaña.

Prescindiendo de los países socialistas, donde el Estado, como norma general, corre con todos

los gastos de las elecciones, las fórmulas adoptadas han sido diversas. En la República Federal de

Alemania los partidarios reciben una cantidad por cada voto que sus listas obtuvieron en las elecciones

anteriores. En Israel, los partidos reciben una cantidad por cada uno de los miembros que tuvieran en la

Knesset saliente. En Monaco cada candidato que consiga un 5% de los votos recibe una ayuda del

Gobierno. En Costa Rica, el Estado ayuda a la campaña electoral.

 

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