Autor: Fontes de Albornoz, Luis. 
   La U.R.S.S. dice "no"  :   
 (a las 200 millas comunitarias) ; Sus barcos continúan pescando, y se niegan a reconocer las nuevas aguas jurisdiccionales de la C. E. E.. 
 Pueblo.    19/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA U.R.S.S. DICE "NO" (a las 200 millas comunitarias)

+ Vi* barros continúan pescando. > se niegan a reconocer las nuevas aguas jurisdiccionales de la C. E. E.

BRUSELAS, 19. (Crónica de nuestro corresponsal, Luis FONTES.)—Los nueve países del Mercado Común siguen dispuestos a que los rusos pasen por el aro. £1 aro, en este caso, es el respeto de la zona de doscientas millas marinas que la Comunidad Económica Europea (C. E. E.) ha establecido desde el primero de enero de este año. Los nueve ministros de Asuntos Exteriores de la Comunidad —Francia, Inglaterra, Manda, Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Alemania Federal e Italia— han vuelto a ocuparse del asunto en su primera sesión de este año, celebrada ayer aquí bajo la presidencia del británico Anthony Crosland. Sobre la mesa, una sola pregunta: ¿cómo hacer que los soviéticos. y con ellos los polacos y los alemanes del Este, se avengan a razones? Ya en diciembre pasado. los «nueve» lanzaban una especie d« ultimátum a Moscú. O reconocen ustedes nuestra zona de 200 millas en el Atlántico o les prohibimos el´l de enero la entrada a sus buques de pesca. La respuesta soviética todavía la están esperando en Bruselas, y estamos a 19 de enero.

Medio centenar de pesqueros soviéticos, a veces, dicen, con extraños artilugios electrónicos a bordo, continúan, pacíficamente transitando las recién ampliadas aguas de pesca comunitarias. Los «nueve» habian basado este acaparamiento del mar en argumentos relacionados con la necesidad de racionalizar la pesca y de regular las capturas, del mismo modo que se regula la taza, en tierra, para que no se agoten las especies.

. Los rusos eran, con mucho, los primeros beneficiarios de la anarquía pesquera en las zonas del Atlántico Norte y del Mar del Norte, reivindicadas ahora por los comunitarios. Sacaban todos los años no menos de seiscientas mil toneladas de pescado. Tres veces la cantidad que pescaban los españoles en esas mismas aguas. Aunque sólo se tratara de esas cifras, Moscú habría de´ pensarlo dos veces antes de aceptar las negociaciones con los «nueve» de Bruselas.

Pero es que, según dicen aquí, existen otras razones, unas políticas y otras estratégicas, detrás de las cuales se parapetan los tres Estados orientales europeos del Pacto de Varsovia. La primera razón política es que Moscú nunca ha reconocido oficialmente al Mercado Común, y tendría que reconocerlo ahora para negociar lo de la pesca. En materia estratégica y militar, es público que los pesqueros orientales operan también, a veces, en misiones de información y espionaje.

• LICENCIAS

La última medida comunitaria consiste en imponer a todos los pesqueros de otros países —y, en cierto modo, esto podría también afectar a los españoles— un sistema de licencias. Todo pesquero que entre en aguas comunitarias deberá hacerlo con la correspondiente licencia. Los patrulleros y la aviación de Francia, Inglaterra, Irlanda, Bélgica, Holanda y Dinamarca se ocuparán de vigilar en el mar el cumplimiento de estas normas. Pero lo harán —y estamos en lo mismo— en nombre de la C. E. E. y no de París, Londres, Dublín, etcétera; de manera que si un barco ruso es capturado, las autoridades soviéticas habrán de reclamar al Consejo de Ministros de la C. E. E. ¿Van a resolver asi los «nueve» el lío? Habrá que verlo, porque hacía el primero de febrero no entra en vigor este sistema.

 

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