Autor: Talón, Vicente. 
 El acuerdo pesquero hispano-marroquí. 
 Único en el mundo  :   
 El ministro marroquí de comercio, industria y minas y marina mercante habla en exclusiva para "Pueblo". 
 Pueblo.    21/02/1977.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL MINISTRO MARROQUÍ DE COMERCIO, INDUSTRIA, MINAS Y MARINA MERCANTE HABLA EN EXCLUSIVA PARA "PUEBLO"

"No existen precedentes de qué un país en vías de desarrollo haya dado a otro industrializado

tantas facilidades y garantías´

"El convenio debe relanzar la cooperación entre los dos países: hemos establecido un puente sólido sobre él estrecho"

RABAT, 21.

Cuando hace casi un año entrevisté por vez primera al ministro señor Abdalatif Guisasi, en cuyas manos confluyen departamentos tan importantes como los de Comercio, Industria, Minas. Pesca y Navegación Marítima, lo que sin duda le confiere un carácter da peso pesado no sólo dentro del Gabinete real sino en la dirección misma de la política económica del Estado marroquí, me dijo: «Queiemos contar una noria de intercambios entre España y Marruecos. Y para que esa noria empiece a rodar, para que se desbloquee» nuestros problemas, lo más importante de todo es que se zanjen Jas difereicia pesqueras mediante ía iirma de un acuerdo.»

E! acuerdo ya lo saben ustedes, se firmó la semaTfjpt -r"infla " att"ra : nTian- . uo i u s comentaristas 10 analizan y tratan de llegar al fondo del mismo, determinando su verdadera importancia, -nada mejor que acudir hasta el despacho del señor Guisasi para interrogarle sobre la cuestión. Mi interlocutor, antes tan siquiera de que tenca tiemna d« formularle la primera pregunta, me dice:

—Nos encontramos ante un acuerdo de Ía máxima importancia, a,l que hemos llegado tras un diálogo, al que caracterizó la cordialidad, la c o m prensión y los buenos deseos mutuos. Conocemos los problemas «specificos oue aaueiaxt a los armadores españoles y a lo largo de todas las conversaciones tuvimos, un interés especíalísimo en encontrar las soluciones más s u s c e p t iblés de darles satisfacción. Sobre un plano técnico, el acuerdo define las fórmulas y las condiciones bajo las que se debe de desarrollar la pesca, tanto por las unidades adscritas al régimen de sociedades mixtas hispano-marroquíes romo por tos pesqueros independientes de ollas. Sabemos que las autoridades españolas explicarán perfectamente a los interesados en qué estriban los compromisos signados para que éstos se cumplan en todos los campos, pero sobre todo en la mar.

• RESPETAR LOS ACUERDOS

—Entonces, ¿se acabaron los apresamientos de pesqueros españoles?

—Confiamos que así sea. Como le he dicho esperamos que los armadores, convenientemente instruidos, sabrán cuáles son los límites de su acción, y actuarán dentro de ellos. Nosotros, para que estas cosas queden lo más claras posibles, coincidiendo con la visita de don José Liado invitamos a una delegación de armadores al objeto de que conocieran lo antes posible tanto ios problemas de fondo como las soluciones posibles, asi como nuestro espíritu de colaboración. Yo creo a la vista de [o expuesto, que en la. medida en la que el articulado del acuerdo se cumpla no existirá ninguna razón para que se produzcan apresamientos que los marroquíes, cuando tuvieron lugar, fuimos los primeros en lamentar por las consecuencias negativas de todo tipo que de ellos se deducían. No hay que olvidar, por otra parte, que nuestros p r opios pesqueros tienen un reglamento que observar y que si lo ignoran cae sobre ellos, de inmediato, el peso de la ley.

Cuando le pregunto si dentro del marco del acuerdo podrán seguir faenando en aguas marroquíes el mismo número de pesqueros españoles q u e t r adicionalmente venían haciéndolo hasta ahora, el señor Guisasi me responde:

—No estoy muy al corriente de la estructura de la flota española, pero por lo que he visto, tanto ahora, como durante mi visita a Madrid, en diciemore del año pasado, me parece que el acuerdo dará satisfacción si no a todos por lo menos si a la gran mayoría. Tenga en cuenta, y esto debe de subrayarse, que se trata de un acuerdo único en su género en el mundo, pues no existe ningún precedente de que un país en vías de desarrollo le haya dado a otro, ya industrializado, tales facilidades y garantías.

Márruecos ;.» Ski Hrmaíln convenios ~pBsqtíBrBT BftTC?-riormente con otros, gobiernos pero todos ellos resultan anecdóticos si se les comparan con el ahora concluido. Carezco de cifras a mano pero me parece que sus barcos van a sacar de nuestras aguas anualmente del orden de los doscientos cincuenta millones de dólares. ¡Si esta cifra no es i e veladora!...

—¿Y cuál es la razón de que hayan llegado a una concertación tan favorable para nosotros?

-r-Le parecerá un tópico, pero es la verdad: por razones de vecindad geográfica, de historia y ie intereses comunes. Nosotros estamos convencidos de que España y Marruecos deben desarrollar una colaboración muy estrecha que [legue a constituir inclusive, un modelo en su género. Por otra parte, no se nos escapa, y le puedo decir francamente que lo deseamos, el carácter político que reviste este acuerdo y que se corresponde con nuestra voluntad política de cooperación con el Gobierno de Madrid.

—La entente hispano-mum^guá, -fe,J«.***wk, j!» acuerdo pesquero es por ahora el punto culminante, ¿va a relanzar nuestra cooperación en otros cam-pos?-

—El acuerdo que usted llama pesquero ts en realidad un acuerdo de base múltiple que, en efecto, va ´arelanzar la cooperación hispano-marroqui sobre las más diversas ve? tientes. Somos los países amigos cada uno de los cuales posee intereses propios, pero que se han acordado para dar y recibir a la vez sobre la base del equilibrio, de la sinceridad y de i as ventajas mutuas. Hemos querido establecer un puente sólido entre España y Marruecos y lo hemos hecho. Si ese puente comienza con las cuestiones económicas es porque no hay nada como las ventajas económicas, sobre todo en una etapa de crisis

como la que está atravesando el mundo, para consolidar las relaciones bilaterales.

* ANTES DEL VERANO

.--¿Y, cuándo cree usted que tendrá lugar la ratificación d«l acsieido por £Md»^Jfifi^*^iin£8J&L. gislativos de Rabat y de Madrid?

> —No existe razón álgit-na para que esa r alineación sé demore. Creo por ello que tendrá tugar muy pronto y sin duda alguna antes del próximo verano.

Ahora, pues, sólo queda esperar. Aunque existen muchos puntos espinosos y bastantes cuestiones complejas que son inevitables es de suponer que por fin se pisa el buen aammo. Sena verdaderamente positivo que de una vez por todas se hubiese liquidado un problema que supone el pan para millares de familias españolas v sobre el que Marruecos no pueda actuar con indiferencia en razón del carácter prioritario que la pesca posee en su economía, ya que, como resulta sabido, es su primer fuente de ingresos nacionales

 

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