Autor: Gómez Casas, Juan (Secretario general de la CNT). 
 Los líderes sindicales escriben sobre el 1 de mayo. 
 Los mártires de Chicago     
 
 Diario 16.    30/04/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Los mártires de Chicago

El l.° de mayo se festeja en todos los países donde los ciudadanos disfrutan de los derechos cié libre

asociación y libre exposición de ideas, con grandes manifestaciones y multitud de reuniones, mítines,

asambleas, actos culturales, jornadas de afirmación revolucionaria, etcétera.

Los orígenes de esta conmemoración se hallan en los trágicos acontecimientos ocurridos en Chicago el

día 1.° de mayo de 1886, en el curso de un largo proceso por la lucha en favor de las ocho horas. En aquel

tiempo los horarios normales establecidos para el proletariado eran de doce a catorce horas de trabajo

diarias en condiciones muchas veces infrahumanas. El 1.° de mayo de 1886 la ciudad de Chicago fue

teatro de una enorme manifestación en que los trabajadores exigieron la reivindicación ya indicada. Dos

días después, en el curso de un mitin, alguien hizo estallar una bomba que ocasionó víctimas, más las que

acto seguido ocasionó la Policía al disparar indiscriminadamente sobre la multitud.

Juan Gómez Casas Secretario general de la CNT

Fueron detenidos y responsabilizados del estallido de la bomba ocho militantes obreros anarquistas,

algunos de los cuales habían dirigido la palabra a los trabajadores desde la tribuna del mitin. Los nombres

de los militantes detenidos y procesados figuran en los anales de la historia del movimiento obrero como

los de "los mártires de Chicago". Mártires porque, tras un largo proceso, sin pruebas, se dictaminó la

muerte en la horca de todos el 20 de agosto de 1886. Tres de ellos fueron conmutados y condenados a

cadena perpetua, mientras !os otros cinco morían finalmente en la horca.

Siete años después de la ejecución hubo una revisión del proceso y se pusieron de manifiesto fallos

estupefacientes de la justicia, errores que tenían ya carácter de irremediables, romo cuarenta años después

ocurriría de nuevo con los libertarios de origen italiano Sacco y Vanzetti.

De manera que la lucha de los mártires de Chicago. v la de los millares de compañeros que les

acompañaron en la denuncia de reivindicaciones justas y de un tipo de sociedad menos cínica, se

constituyó con el corier de los años en fiesta del trabajo, simbólica y universal. Independientemente del

carácter que esta jornada revista en cada país, no deja de estar siempre unida a una reflexión sobre la

condición obrera, caracterizada en lo fundamental por la explotación del trabajo ajeno y por la

acumulación de plusvalías que no ;;e emplean en beneficio de la sociedad como un todo, sino de sectores

minoritarios de la misma. La reflexión se extendió tradicionalmente a los fundamentos jurídicos del

Estado demo liberal, que tace de la propiedad privada su pilar básico y la razón primera del orden social.

A partir de esta reflexión, la noción misma de Estado aparece gravemente enjuiciada, confirmándose un

postulado esencial de los trabajadores: la necesidad de poner fin a una sociedad conflictiva e irracional y

dé sustituirla poi otra caracterizada por ia libertad v la solidaridad.

 

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