La libertad es de todos     
 
 Diario 16.    30/04/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

4/OPINION

Diario16

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La libertad es de todos

Iba a ser este el Primero de Mayo de la Libertad Sindical. Pero va a seguir siendo el de la libertad en bote,

en bote de humo, claro. Porque somos más o menos libres para escribir o para comentar la política en

tertulia de amigos, pero seguimos sin libertad para expresar públicamente nuestra libertad.

Del portal de nuestra casa para fuera, únicamente es libre el Ministerio de la Gobernación. De aquellas

libertades famosas del franquismo, para ser libres entre elegir el ir a los toros o al fútbol, o para apuntarse

al Atlético o al Real Madrid se ha avanzado un poco y justo es reconocerlo. Pero NO HAY LIBERTAD

cuando sistemáticamente al ciudadano y a sus organizaciones se le aplican las leyes de una dictadura. NO

HAY LIBERTAD cuando al individuo se le impide ejercitar sus derechos sociales de reunión y

manifestaciones pacificas.

El Primero de Mayo se ha tronchado porque todavía el Gobierno tiene MIEDO A LA LIBERTAD, y, al

parecer, sólo la ejerce firmando documentos internacionales que le laven la cara.

El mismo día en que el ministro de Relaciones Sindicales ratificaba en Ginebra los convenios 87 y 98 de

la OIT, relativos a la libertad sindical, el Gobierno Civil de Madrid negaba a los representantes de las

centrales sindicales la autorización necesaria para conmemorar, con una multitudinaria y pacífica

manifestación, la festividad de los trabajadores, pese a las garantías ofrecidas por un servicio de orden

integrado por cuatro mil personas.

De nuevo vuelve a coincidir la fecha en que el presidente Suárez ratifica en Washington, en la sede de la

ONU, los pactos sobre derechos humanos —donde se establece, entre otros, el derecho a la libertad de

reunión pacífica—, con la decisión gubernamental de prohibir en todo el país los cuarenta mítines

previstos por las organizaciones sindicales. La cal y la arena siguen orientando la mente de los regidores

de la vida pública.

Después de cuarenta años de festejar un "sanjoseobrero" de caracteres medievales, donde los trabajadores

lucían sus gracias y habilidades folklóricas ante el Jefe Supremo en un recinto de divertimiento, los

asalariados aguardaban ansiosos la recuperación del Primero de Mayo como símbolo de la liberación del

movimiento obrero. Habrá que esperar otro año: se acabó la farsa del Bernabéu. pero aún no ha llegado el

día de la libertad.

ANEXO: Artículo 21 del "Pacto internacional de derechos civiles y políticos", ratificado por el presidente

del Gobierno, Adolfo Suárez, en la sede de las Naciones Unidas, el día 27 de abril de 1977:

"Se reconoce el derecho de reunión pacifica. El ejercicio de tal derecho sólo podrá estar sujeto a las

restricciones previstas por la ley que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de la

seguridad nacional, de la seguridad pública o del orden público, o para proteger la salud o la moral

públicas o ¡os derechos o libertades de los demás."

 

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