Autor: Castella Gassol, J.. 
 ¿Atemorizar a los empresarios ante las elecciones?. 
 Bultó: Un asesinato con muchas dudas     
 
 Diario 16.    13/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

¿Atemorizar o los, empresarios ante las elecciones?

Bulto: Un asesinato con muchas dudas

J Castella Gassol

BARCELONA, 13 (Corresponsal (D16). —

"En el plano humano Bulto no era especialmente importante", comentó ayer a D16 una importante

personalidad de las finanzas barcelonesas, refiriéndose a José María Bulto Marqués, de setenta y seis

años, presídente de Cros, Sociedad Anónima, que falleció el ¡unes pascado, destrozado por una bomba, en

su domicilio, un chalet de lujo situado en Pedralbes, el barrio de los millonarios barceloneses.

La misma fuente añadió: "Dudo que jamás en su vida hubiese visto juntos 500 millones de péselas, que

era la cantidad que, según los periódicos, le pidieron los asaltantes. Bulto era una figurón, con muchos

duros, eso sí, por su condición de accionista y de miembro de una de esas típicas familias de la burguesía

barcelonesa, que ya´ están un poco de capa caída, y que a sus años llevaba «una vida tranquila. Es cierto

que a partir de ser nombrado presidente de Cros tenia fama de ser uno de los hombres más honestos, pero

su personalidad era relativamente insignificante."

¿Quién era Bulto?

De hecho, la mayoría de lectores de periódicos catalanes se han enterado estos días por las informaciones

de radio y prensa de quién era el señor Bulto, a quien tampoco parecían seducirle ni las brillanteces de la

"high-lífe" ni las tribunas políticas. "A su edad —-explica un conocido suyo— se conformaba con un

buen vinito de vez en cuando, y poca cosa más. Almorzaba casi siempre en casa de su hermano y su vida

no podía ser más sencilla."

La pregunta inevitable, entonces, es ¿cómo un señor así, cuya vida transcurría entre la monotonía, ha sido

objeto de tona supuesta exigencia de rescate por 500 millones de péselas mediante el rocambolesco

procedimiento de adosarle con esparadrapo una bomba al pecho?

Si los asaltantes querían realmente conseguir el dinero, ¿cómo es que tuvieron la inteligencia y la

preparación técnica para preparar un sofisticado marcapasos criminal y cometieron !a estupidez de

adherírselo al pecho con un simple esparadrapo y de decirle "volveremos mañana a por el dinero"?

La bomba podía hacer explosión por cualquier circunstancia, o el señor Bulto podía conseguir que la

desarticulasen expertos policiales. Para asegurarse el botín, ¿por qué los asaltantes no le secuestraron?

Unos bandidos tan tecnificados y rocambolescos, y al propio tiempo tan ingenuos, producen perplejidad.

La lista de preguntas y de hipótesis es infinita, pero entre todas una retiene la atención: si .alguien quería

atemorizar a los empresarios catalanes ante las , próximas elecciones, un procedimiento, del que ya hay

precedentes en este siglo, consistía en buscar fríamente la primera empresa de Cataluña, luego enterarse

de quién es el presidente de su consejo de administración y planear el atentado contra este último. "Y esto

supondría un intento de desestabilización", dijo una personalidad barcelonesa, "planeado por gente qué

conoce poco a Cataluña, porque si bien Cros es, efectivamente, la primera empresa catalana, y una de las

primeras grandes de la química española, su presidente no era la persona más importante de las finanzas

catalanas".

los datos reales

Más allá de ´las especulaciones que proliferaron en los diarios de Barcelona y Madrid durante toda la

semana, los hechos verificables a media tarde de ayer (jueves 12 de mayo) eran:

1. Que la Jefatura Superior de Policía no había explicado, a los tres días de ocurrido el suceso, qué

tipo de material explosivo había avisado la muerte del señor Bulto, ni las circunstancias ambientales

de la muerte.

De todas las informaciones periodísticas aparecidas hasta e! jueves, la única que mencionaba la existencia

de "unos folios escritos a mano, en correcto castellano, y en un lenguaje que se podría calificar cié

periodístico, en los que el grupo de asesinos dejó las condiciones" es un artículo firmado por Alfredo

Semprún —conocido policía honorario— en el diario madrileño "Arriba" del 11 de mayo.

2. Que el único diario de Barcelona que , atribuyó al FRAP (Frente Revolucionario Antifascista

Patriótico), basándose en una misteriosa llamada telefónica anónima a en redacción, la paternidad

de] atentado dedicándole a ello titulares de primera página a cinco columnas, fue "Solidaridad

Nacional", órgano de! Movimiento que no tira más de 2.000 ejemplares diarios. Que el resto de

diarios ("La Vanguardia", 140.000 ejemplares: "El Correo", 60.000; "Avui", 50.000;

"Mundo", 45.000; "Diario de Barcelona". 38.000; "El Noticiero", 60.000; "Tele-Exprés", 37,000),

sin adelantar explicaciones se inclinaban por la hipótesis de un intento de desestabilización por la

extrema derecha.

3. Que la firma Oros, S. A., constituida en 1904, estaba últimamente fuertemente entroncada con

los yacimientos de fosfatos de Fos-Bucraa (ex Sahara español). lugar donde compraba materia prima.

Que en los primeros años sesenta la empresa iba de capa caída, que a partir de 1967, gracias al giro que

dio a la empresa en señor Bulto, las cosas marcharon mejor, pero que un año después, un

ingeniero-economista canario, representante del tiburón de las finanzas internacionales, Georges

Livanos, consiguió subrepticiamente comprar el 30 por 100 de las acciones de la sociedad.

Gregorio López Bravo, entonces ministro de Industria, se alarmó ante la operación y puso en guardia a

Bulto.

Lívanos, de todas maneras, consiguió meter en Cros a cinco hombres de su confianza, dos de

nacionalidad griega como Lívanos y a tres españoles: M. Álvarez Garcillam (ex presidente de Hispanoil),

P. Giménez Torres (hoy presidente del INI), y Alfonso Fierro Viña (presidente del Banco Ibérico y

famoso financiero de la gran derecha española, ultimo de Franco).

Precisamente hace unos días, Rodríguez de Viguri, antiguo secretario de Administración di ex Sallara

español, acusó a Fierro como uno de los elementos más interesados en la cesión del territorio saharaui a

Marruecos. En 1972, Lívanos- vendió su paquete a Emilio Botín Sanz de Sautuela y López, el hombre del

Banco de Santander y hoy vicepresidente de Cros.

 

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