Autor: Apostua, Luis. 
   Primer año     
 
 Ya.    23/11/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

PRSMER AÑO

DON Juan Carlos de Borbón ha cumplido el primer ano de tui reinado que le deseamos pacífico y fértil en

el servicio de España, a 1» que tan claramente «e volco desde tu primer discursoo. Bajo «u Ifderazgo, la

nación ha cubierto tramo* de gigani fe en el camino d« recuperar el ejercicio de la soberanía popular;

hace u a año, el panorama de boy no era fácilmente Imaginable * caos» de que Inmovilista» y

cataatroflstas habían creado un clima político tenso.

No han calido ni la* pretensiones de unos ni los temores de otro». N| España se b» estado quieta nt esto,

globalmcrle considerado, es un desastre, ¿Cuál puede ser la causa del e"xilo inicial de su Itderazgo?

Posiblemente la explicación hay que buscarla a bastane profundidad; hay que bascaría en lo que ha •Ido

el pensamiento político de su padre, el conde de Barcelona. En efecto, desde los tiempos Inmediatamente

posteriores a la terminar con de la guerra mundial numero dos, H conde de Barcelona concibió la

restauración monárquica como un instrumento de superación del gran trauma español de este siglo, la

gueir» de 1936. Con acierto o *ln ¿I, que eso e* cosa para los hMortndnrpH. el conde de Barcelona

expuso con toda reiteración una dfn´trina monárquica que personalmente le alejaba del Trono, porque

divergía ciar Almamente de la que sustentaba el entonce* lefe del Estado, general Franco.

En este sentido, creo que hay una afectiva relació va de padre a hijo y que les lleva a sostener Una

misma doctrina sobre el trono y el papel del Rey, aunque hayan sido completamente divergentes las

peripecia* personales de a»* y otro. La realidad un* ha venido a demostrar no que padre e hijo tengan o

hayan («nido la misma política, que eso «« variable; pero sf han teni,[o ta misma concepción del papel de

la Monarquía en una España que ya se estira hacia el siglo veintiuna*

AVN no tenemos muchas cosas claras &bre el próximo referendum. Quizá, la única Idea bien cimentada

es qoe el Gobierno lo ganará, con amplísimo margen. Para la oposición clásica, desde liberales y

democristianos hasta los marxistas, no hay todavía ana línea de actuación. Algunas personalidades de

esos partidos se declaran ajenos al tema, pero otros to toman con más Interés. No obstante, se vislumbra

ya que no habrá pretensiones de votar en contra; al acaso, se baraja la Idea de la "abstención activa".

Luis APOSTUA

 

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