Autor: Roldán, Adolfo. 
   Dos comandos actuaron en el secuestro de Javier Ybarra     
 
 Ya.    21/05/1977.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

INFORMACIÓN NACIONAL

DOS COMANDOS ACTUARON EN EL SECUESTRO DE JAVIER DE YBARRA

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El primero—compuesto por dos jóvenes vestidos do enfermeros—penetró en la casa hacia las 8,30 de la

mañana • Poco después entraron dos hombres más y una mujer, que, a punta de pistola, amordazaron y

amarraron a los cuatro hijos del señor Ybarra, a dos mecánicos de la familia, así como a la cocinera y a la

interina

El secuestrado fue conducido—hora y media después—hasta un vehículo 1430 de color blanco, dándose a

la fuga • A las ) 1,50, un hijo del industrial logró desatarse de sus ligaduras y telefoneó a la Policía desde

un chalé próximo • El señor Ybarra se mostró sereno y tranquilizó a sus familiares

BILBAO. (De nuestro corresponsal, Adolfo Roldan.)

En la mañana de ayer, don comando de jóvenes, formados por cuatro hombres y una mujer, penetraron en

la residencia "Los Nardos", situada en la venida de Los Chopos, número 4, de Negari (Vizcaya),

secuestrando a su propietario, Javier de Ybarra y Bergé, una de las figuras de mayor relieve financiero •

industrial del País Vasco.

Entre las ocho treinta y ocho cuarenta horas de la mañana, do* jóvenes vestidos con batas blancas, de

veinte a veinticinco años, entraron en el chalé "Los Nardos" propiedad del señor Ybarra, ocupando un

vehículo SEAT 1.430, de «olor blanco) tipo ranchera. Posteriormente llamaron a la puerta del inmueble,

abriendo la misma la cocinera de los señores de Abarra.

El chalé "Los Nardos" es un edificio de tres plantas. En la primera se encuentra el comedor, que durante

el mediodía de ayer, cuatro horas después del secuestro, •e encontraba todavía desordenado, con libros

desparramados por el suelo. En las plantas segunda y tercera se encuentran los dormitorios y habitaciones

privadas de la familia. El edificio está rodeado de un jardín con árboles y posea una entrada principal y

dos accesorias.

La cocinera preguntó a los dos supuestos enfermeros si había ocurrido alguna desgracia. Ellos contestaron

que tenían que hablar con el señor Ybarra. La cocinera les rogó entonces que esperaran unos minutos,

porque don Javier de Ybarra estaba en el cuarto de baño arreglándose para ir a misa.

En este momento los secuestradores entraron en la vivienda, informando que se trataba de un secuestro.

Uno de los cinco hijos del señor Ybarra ha comentado así lo ocurrido: "Los secuestradores se dirigieron

hacia la habitación de mi padre y al informarle de sus propósitos no presentó ninguna resistencia. Estaba

muy tranquilo y sereno. Nos daba incluso ánimos a los demás. Los secuestradores le dejaron vestirse y

después cogió algunos libros de lectura y el sombrero. Pío le permitieron ponerse la corbata.

Seguidamente, dando muestras de gran entereza, Se dirigió hacia nosotros y nos dijo que estuviésemos

serenos, tranquilos y que no hiciéramos nada.

Penetra un segundo comando en la vivienda

Mientras el señor Ybarra se vestía, vigilado por los dos hombres disfrazados de enfermeros, un segundo

comando penetró en el chalé, pistola en mano, y fue despertando a los que todavía se encontraban en la

cama.

Este segundo comando estaba formado por (los jóvenes de veinte a veinticinco años, uno de ellos grueso,

de ojos azules, vestido con anorak verde y pantalón vaquero. El otro era delgado, moreno, vestido con

camisa a cuadros y pantalón vaquero, y tina mujer de veinte a veinticinco años, delgada, que vestía un

chubasquero de color butano. A continuación procedieron a esposar y amarrar con cuerdas a las camas y

amordazar a los cuatro hijos: Borja, Cosme, Enrique y Ana Mari, que se encontraban en la vivienda.

También a dos mecánicos de la familia, Enrique López y líos ello Nieto, así como a la cocinera y a la

interina.

Luego, alrededor de las diez de la mañana, hora y «media después de iniciado el suceso, los

secuestradoras trasladaron al señor Ybarra hasta el vehículo 1.430 da color

blanco, dándose a la fuga. Antes de marchar ordenaron a los que quedaban en la vivienda que no dijeran

nada de lo ocurrido a la Policía hasta pasadas las doce. Loa secuestradores se llevaron también el

documento nacional de identidad de los dos mecánicos, así como 1 carné de conducir de Rogelio Nieto y

el pasaporte de Cosme Ybarra, hijo del secuestrado.

Denuncian los hechos

A las once cincuenta, Enrique Ybarra, que consiguió desatarse de sus ligaduras y con las manos es-

posadas se dirigió a un chalé próximo propiedad de un familiar del secuestrado, telefoneando desde allí a

la Policía, ya que los secuestradores habían arrancado todos los cables telefónicos del chalé "Los Nardos",

menos uno, como se comprobó horas después.

Desde el momento de redactar esta noticia, toda la plana mayor de la Policía bilbaína y Guardia Civil se

encuentran realizando activas gestiones para identificar y detener a los autores del secuestro, aunque" el

plazo transcurrido entre la huida de loa secuestradores y el aviso a la Policía fuera lo suficientemente

amplio como para que los primeros pudieran ponerse a salvo.

Las fuertes lluvias caídas desde la noche de ayer en Vizcaya, provocando cortes en las carreteras y

atascos de tráfico, como en ¡a carretera Bilbao-Santander, la de Neguri-Algorta y Neguri-Bilbao. así

como la del valle de Asúa, pueden haber creado algunas dificultades en la huida da los autores del

secuestro, según estiman los técnicos.

Se especula, por otra parte, si este secuestro haya podido tener alguna relación con el tema de la amnistía,

tenia a tratar en e! Consejo de Ministros.

Los secuestradores, que hablaron euskera y castellano, no dejaron ninguna nota en el domicilio del

secuestrado, estimándose que en las próximas horas podría producirse alguna llamada telefónica o nota a

algún medio informativo, en la que los autores del secuestro hicieran públicas sus exigencias.

Ybarra, muy delicado de salud

Los hermanos Julián y Adolfo Echeverría, amigos íntimos de la familia, han mostrado gran preocupación

por este secuestro, ya que, según ellos, el estado de Ybarra es muy delicado de salud y le habrán dado un

gran susto. Es necesario que le suelten en seguida para que no se produzcan daños peores.

Por otra parte, hemos podido ponernos en contacto con el policía municipal José Luis Pascual, al que

Enrique Ybarra informó en primer lugar del secuestro. Ha dicho que él se encontraba dirigiendo el tráfico

en las proximidades de la zona donde se produjo el secuestro. Recuerda que hacia las nueve treinta o diez

pasaron dos ambulancias en dirección hacia Bilbao, una de ellas perteneciente al Ayuntamiento de

Guecho, y la otra, que realmente no era una ambulancia, se trataba de un coche de color blanco, que

llevaba un piloto arriba como los que llevan tas ambulancias no notó ningún detalle extraño.

Sobre las doce, comando el policía municipal por la calle a un joven que vestido ,con jersey verde, que se

dirigía corriendo y esposado hacia el número 1 de la calle de Los Chopos, desapareciendo en el interior

del inmueble. Rápidamente se dirigió hacia ese edificio, estimando qua podría tratarse de algún

delincuente fugado. En la puerta encontró al portero, que no se había apercibido de la entrada del joven, y

acordaron subir, uno por la escalera de servicio y el otro por la principal, para tratar da localizar al joven

sospechoso.

Finalmente, pudieron enterarse de lo ocurrido al ser informados que el joven se encontraba en el piso

principal; donde vive una hermana del secuestrado, y asimismo se informaron de los detalles del

secuestro. A! dirigirse al chale "Los Nardos" pudieron encontrar a toda la familia todavía esposada y

amordazada por toa secuestradores.

Un hijo de Ybarra tuvo la premonición de que iban a secuestrar a su padre

"Nosotros queremos a Euskadi Herrera como cualquiera, y no entendemos el motivo del secuestro de

nuestro padre, ya que tanto él como nosotros somos totalmente apolíticos", ha manifestado a Cifra uno de

los hijos de Javier de Ybarra.

"Yo estaba en la carrera—añadió —, y en ese momento dos individuos armados penetraron en mi

habitación y me hicieron levantar, al mismo tiempo que me conducían a la habitación dónela estaban el

resto de los que vivimos en la casa,"

La familia del secuestrado se ha mostrado amable con la prensa, pese a la situación de nervios en que se

encontraba.

"Yo le había advertido a mi padre en varias ocasiones que pidiera protección, pero no me hizo caso

nunca, y decía que é! no necesitaba ayuda y no tenía miedo", sigue diciendo el hijo.

"Sin embargo, anoche mismo tuve la premonición de que le iban a secuestrar. Fue algo inconsciente, pero

al despertar y verme ante los secuestradores, me he dad» cuenta de que el sueño o lo que fuese se había

cumplido."

Este mismo familiar ha señalarlo que la Policía les había advertid» no informaran a la prensa sobra el

secuestro, y que todo lo que» hubiera sería facilitado mediante comunicados.

Una de las hijas del señor Ybarra liberó a sus hermanos

Según se ha podido saber a última hora, al parecer, una de las hijas de Javier de Ybarra, Ana María, se

escondió en la casa y no fue vista por los secuestradores de su padre, Ana María esperó en su escondite

hasta que hubieron salido todos y posteriormente liberó a sus hermanos de las mordazas que les fueron

puestas.

Después de la misa que a» ha celebrado en la casa, situada, en la avenida de los Chopos, de Neguri, varios

de los hermanos de Ana María se han dirigido a "El Correo Español-El Pueblo Vasco", del que su padre

es presidente del Consejo de Administración, y han mantenido una reunión de la que no han informado a

la prensa.

Excepto esta reunión, los demás miembros de la familia no han salido de la casa, sino Solamente mi

momento para proveerse de víveres

 

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