Diversos incidentes se registraron en Madrid     
 
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DIVERSOS INCIDENTES SE REGISTRARON EN MADRID

MADRID. (De nuestra Redacción y resumen de agencias.)

—Diversos incidentes se registraron en Madrid el pasado domingo, festividad del primero de

mayo, con motivo de una serie de maní-testaciones que se realizaron en diversos puntos de la

capital. Las concentraciones habían sido convocadas por las centrales sindicales en las

inmediaciones del campo de fútbol del Rayo Vallecano —Comisiones Obreras, Unión General

de Trabajadores y Unión Sindical Obrera— y en la glorieta de Quevedo —por la Confederación

Nacional de Trabajadores— pese a la prohibición del Gobierno de que tales concentraciones se

llevaran a cabo.

Varios heridos tras los

enfrentamientos con la Policía

En la Casa de Campo se concentraron unas seis mil personas

Los incidentes comenzaron alrededor de las once de la mañana en Madrid, cerca de! campo

del Rayo Vallecano, donde intentaron concentrarse varios miles de personas Que iban llegando

en grupos. La Policía Armada y la Guardia Civil cargaron con fuerza y disolvieron los grupos,

evitando en todo momento que llegaran a concentrarse.

A medida que transcurría la mañana, las acciones fueron generalizándose en varios puntos del

centro de Madrid, sobre todo en la zona de la avenida de José Antonio, red de San Luis y calles

próximas, así como en la glorieta de Quevedo. Fuencarral, Glorieta de Bilbao e inmediaciones,

y en el paseo del Prado, calle de Huertas y otras. Grupos de personas, en algunas ocasiones

bastante numerosas, efectuaron «saltos» y se manifestaron gritando consignas políticas y

laborales. En algunas calles fueron cruzados coches a modo de barricadas, para evitar que los

vehículos de ía Policía Armada pudieran llegar con efectivos para disolver a los manifestantes.

Actuación de la Fuerza Pública

La fuerza pública actuó con gran energía, empleando botes de humo y pelotas de goma para

disolver a los manifestantes, quienes, a su vez. apedrearon en varias ocasiones a los vehículos

policiales. Asimismo, desde un coche «Mercedes» de color claro y matrícula de Barcelona, en

el que iban varios individuos, se efectuaron disparos contra un vehículo de la Policía, sin que

hubiera víctimas. Tanto el coche agresor como sus ocupantes fueron buscados con insistencia

por la zona de las calles de García Morato, Cea Bermúdez y otras de! centro. Se desconoce si

los autores de !os disparos fueron detenidos.

A consecuencia de estas accionas, ene prácticamente para las dos y media de la tarde habían

terminado, resultaron varias personas contusionadas, alcanzadas por botes de humo, por bolas

de goma o golpeadas en los incidentes. Otras sufrieron caídas y fueron arrolladas por los

manifestantes en fuga. Entre los heridos se conocen los nombres de Diego Jiménez Arias, de

cuarenta años; Elena de la Torre y» Javier Manglano, nombres facilitados por las centrales

sindicales. Hubo también numerosas detenciones, entre ellas las de dos fotógrafos y algún

periodista, que fueron conducidos a comisaría para aclarar las circunstancias de las

detenciones.

Aunque es muy difícil hablar de cifras, dado que un domingo por la mañana hay muchos miles

de personas en las calles del centro de Madrid y es imposible desglosar quiénes eran

manifestantes y quiénes eran simples curiosos o paseantes, las centrales sindicales UGT,

USO. Comisiones Obreras y la Confederación de Sindicatos Unitarios hablan de 100.000

personas en las inmediaciones del campo del Rayo Vallecano. La citada Confederación señala

que sus afiliados han llevado 1.000 pancartas y banderas, y han repartido 100.000 octavillas,

50.000 folletos y otros tantos carteles.

En La Casa de Campo

En la tarde del domingo hubo otras concentraciones de varios miles de personas —unas 5.000

ó 6.000— en la Casa de Campo de Madrid, pese a que la reunión estaba también prohibida. A

la convocatoria, a la que sólo asistió Comisiones Obreras, acudieron los dirigentes sindicales

Arija. Camacho y Sartorius, quienes dialogaron con los oficiales de la Policía Armada, que,

sobre las cinco de la tarde, pidieron a los reunidos que se disolvieran pacíficamente,

continuando en la línea de flexibilidad que habían mostrado a lo largo de la concentración.

Poco después del citado diálogo, Arija se dirigió a los congregados y les pidió que se mar-

chasen a sus casas sin perturbar el orden. Aunque la mayor parte de los allí presentes hicieron

caso de ia petición, pequeños grupos de personas se manifestaron dando gritos, siendo

disueltos por la Policía Armada a caballo. Más tarde, otro grupo, de unas 100 personas, se

manifestó en la Puerta del Ángel, siendo igualmente disueltos por los agentes de la Policía

Armada.

Estado de los heridos

A última hora de la noche del domingo, el Gobierno Civil de Madrid comunicaba los nombres y

estado de los siguientes lesionados: Diego Jiménez Arias, que recibió un golpe con un objeto

contundente que le causó fractura con hundimiento frontal, resultando afectado el techo de la

órbita del ojo derecho; cuando fue herido se encontraba en el balcón de su casa, en la calle de

Cecilia Perucha. Julián Olivas Serrano, que sufrió fractura de varias costillas en la calle de

Méndez Alvaro, donde fue arrollado y pisoteado por manifestantes. Juan José Muñoz Ortega,

que fue golpeado en la plaza de la Cibeles y sufrió traumatismo ocular. Francisco Pino Vega,

que sufrió contusión en un hombro, cuando la Policía disolvió una manifestación en el Puente

de Vallecas. Y e! capitán de la Policía Armada Pedro Alegre Rodríguez, que sufrió una fuerte

contusión en un ojo.

Hubo, asimismo, otros contusionados y lesionados, pero de menor importancia, que no

necesitaron tratamiento facultativo.

 

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