Autor: Fajardo, José. 
   La conexión Vaticano-latinoamericana de la logia masónica P2     
 
 Diario 16.    03/10/1982.  Página: 12-13. Páginas: 2. Párrafos: 23. 

LA CONEXIÓN VATICANO-LATINOAMERICANA DE LA LOGIA MASÓNICA P-2

LA imaginación más calenturienta del más afiebrado escritor de biografías

fabulosas no hubiera conseguido aproximarse siquiera a la historia real de Licio

Gelli, el gran maestre de la logia masónica Propaganda 2, detenido ahora en

Suiza. Implicado en el asesinato de Aldo Moro, en el atentado ultra contra el

tren de Bolonia, en los escándalos de la Banca del Vaticano, si un día habla

puede hacer temblar a muchos poderosos del mundo. Mostró una vez fotos del Papa

desnudo nadando en su piscina de Castelgandolfo, ayudó a Perón a recuperar

elcadáver de Evita. Videla, Viola, Massera y hasta Bignone están relacionados

con él, al igual qué los mafiosos coroneles de la cocaína boliviana. El origen

de su fortuna es tan oscuro como su trayectoria de combatiente fascista en la

guerra civil española. Ayudó a colocar las fortunas de nazis y fascistas

derrotados en Europa tras la segunda guerra mundial en bancos de Sudamérica,

quedándose a cambio con el 40 por 100. Nuestro corresponsal en América Latina

cuenta la siniestra y sangrienta historia de este aventurero del siglo XX, a

medio camino entre Dios y !a mafia, el crimen y el poder.

Fuente: DIARIO 16 Fecha: 03-10-1982 Página 12

José FAJARDO

La última vez que lo vi fue unos días antes del escándalo. Acababa de almorzar

en su apartamento del lujoso hotel Ex-celsior y, cuando me vio entrar, se

levantó a saludarme. Inmediatamente buscó un sobre grande y me !o entregó.

Estaba ile-no de fotografías, comencé a ojearlas y me quedé sin respiración:

eran instantáneas del Papa Juan Pablo II... «desnudo, a !a orilla de su

piscina::. Licio Ge/// me comentó: «Vea usted... eí problema son los servicios

secretos; si es posible fotografiar a! Papa as!, imagínese qué facil sería

pegarte un tiro.» Nunca entendí lo que queria decir, ni qué uso Pretendía hacer

de esas fotos.

Lste curioso episodio oue nos contaba el periodista Vanni Nístíco, ex asesor de

prensa del Partido Socialista Italiano, fis aperas otro eslabón enigmático de la

larga y misteriosa cadena que es la vida conspiradora del empresario italiano

Licio Geli, gran maestre de la logia masónica Propaganda Que P-2, que comenzó a

sus diecinueve años iu-chanco en !a guerra civil española con ias profranquistas

fuerzas expedicionarias italianas y cierra momentáneamente con su prisión por la

Policía suizo cuando, con nombre falso, intentaba sacar 120 millones de dólares

de una cuenta numeraca y bloqueada en e! Union Bank de Ginebra.

Dinamita política

Mss ese encuentro de NIstico con Ge//i en los primeros días de mayo de 1981

adquiere relieve especial cuando sabemos que apenas una semana después, el 13,

el mundo se estremeció bajo el impacto de los balazos que hirieron al Papa en

pleno Vaticano, y´que no se habían apagado los ecos de los disparos en la plaza

de San Pedro cuando, el 21, cafa el Gobierno de Arnal-do forlani a consecuencia

del escándalo provocado por «tos papeles de Gelli», en los que se reflejaban los

graves delitos por éste cometidos —falsificación de documentos, chantajes,

fraudes financieros, calumnias contra ´magistrados, espionaje, terrorismo,

conspiración, intento de golpe de Estado...—, matizados con la lista de los

miembros secretos de la logia P-2, y entre esas 962 personalidades —tres

ministros en ejercicio, 199 altos militares, el editor y el director del

prestigioso "Corriere delta Sera», banqueros sospechosos >:omo Sindona y

Calvi... — . Una sorpresa que (ira pura dinamita política: los jefes de los tres

servicios secretos italianos.

¿Era una casualidad aquella insinuación de Gelli a Místico, o ya el gran

maestre, que disponía de la información de todos los espías militares y civiles

italianos sabían io que iba a ocurrir? No sería extraño, como tampoco era

extraño que tuviera acceso a intimidades vaticanas porque, según insistentes

´rumores, la justicia italiana no divulgó iodos ios nombres de ¡os miembros de

la P-2: ´na-brla otras listas en las que figurarían «decenas de Cardenales»,

entre ios cuales el secretario de Estado, Agostino Casaroli, y hasta el

todopoderoso arzobispo Paul Marcinkus, amigo y guardaespaldas del Papa, y

presidente del Instituto per le Opere di Re/igione (ORI, el banco de! Vaticano.

La primera entrada dei nombre de Licio Geli en la justicia italiana fue en

1980, bajo sospecha de se´ cómplice del falso secuestro del banquero italiano

Michele Sindona en Nueva York. Poco después, su nombre caería otra vez sn la

mesa de los jueces, como coautor de fuertes presiones políticas para iiberar al

banquero milanés Roberto Calvi. Los casos de los dos «banqueros de Dios» —así

llamados por ser asesores financieros del Or- tenían al «rojo vivo» la política

italiana, y las investigaciones se centraron en la extraña «conexión Gelli».

Cuando se descubre el maquiavélico papel del gran maestre y estalla el escándalo

de sus «papeles», los italianos no resistieron a considerarlo «el Cagliostro del

siglo XX».

Ilustre predecesor

Es una comparación feliz por las muchas coincidencias. También el siciliano

Giusseppe Balsamo, quien se hacía llamar conde Alessandro Cagliostro, era masón

y aventurero y fue el más ¡lustre charlatán del siglo XVIII, que incluso ayudó a

desmoralizar a la monarquía francesa al envolverle en escándalos que acabarían

por manchar irremediablemente la reputación de la reina María Antonieta.

Cagliostro tuvo inicíalmente un gran éxito en París hasta que implicado con el

cardenal de Roban en un escabroso asunto, fue encerrado en la cárcel de la

Bastilla, luego exiliado y, finalmente, arrestado en Roma y condenado por el

tribunal de la Inquisición por «iluminado» y masón. La condena fue a muerte,

pero se la conmutaron por prisión perpetua.

Licio «Cagliostro^ Gelli es también todas esas cosas, derribó un Gobierno en

Italia y otros por América Latina y sembró el escándalo en el Vaticano no con

esas fotos del Papa desnudo, sino con los escabrosos negocios en que, junto con

Sindona y Calvi, metió a monseñor Marcinkus, y en los que hasta la mismísima

mafia estaría implicada. El maquiavélico trio utilizó el Banco del-Vaticano para

sacar ilegalmente de Italia grandes sumas de dinero y para avalar sus

operaciones escabrosas y fraudulentas a través del Banco Ambrosiano.

Apoyar dictaduras

Con ese respaldo, el Ambrosiano. dirigido por Calvi, sacó y prestó sin garantías

1.200 millones de dólares, gran parte de los cuales, según acaba de revelar

Sindona, fueron destinados a apoyar a ias dictaduras y fuerzas ultraderechistas

en América del Sur: «Calvi finando periódicos por motivos ideológicos en Buenos

Aires y Montevideo — afirma Sindona—. Se le dio dinero a partidos políticos,

pero también, y por "debajo del paño", a los dictadores y generales. Caivi tenia

miedo de viajar a América del Sur porque los cubanos sabían Que él, Gelli y

Ortolani lotro miembro de la P2I estaban organizando una tuerza derechista en

Sudamérica. Ese era nuestro objetivo.»

De repente, algunos de los protagonistas quedan fuera dei juego en un rosario de

circunstancias misteriosas. El 18 de junio Calvi «ss colgó» de una cuerda en el

londinense puente Balckfriars. oocas horas después de haber sido destituido de

ia pre-sidenc´a del Banco Ambrosiano y de que Grazieila Corrocher, su secretaria

durante muchos años, se "Suicidara» arrojándose desde el cuarto piso de la .sede

del banco en Milán. Luego, un tiro en la boca acabó con las andanzas del

periodista ultradere-chista Mino Pecorelli, miembro de ¡a P-2, que sin saber

chantajeara a otros "hermanos» de esa logia. Y el 14 de este mes fue detenido en

Ginebra Licio Gelli, porque las in-vest:gaciones de la muerte da Celví llevaron

a bloquear una cuenta numerada que había abierto el banquero con 120 millones de

dólares y a nombre de Marco Bruno Ricci, nombre que figuraba en el pasaporte

argentino que portaba Gelli al reclamar ese dinero.

Atentado en Bolonia

Otra circunstancia interesante es la prisión casi simultánea en Alemania de

Joachin Fiebelkorn, un nazi al que se responsabiliza por la bomba terrorista que

mató a 85 personas en ia estación de Bolonia el 2 de agosto de 1980. Pero antes

de analizar la "conexión Fiebel-kom, que por conductos nazis nos llevara a Jos

sangrientos golpes boli-vianos y a! tráfico de cocaína, tenemos Que pian- .

leamos una interrogación: ¿Quién es y dónde está Ortolani el oíro miembro deí

trie conspirador?

Fuente: DIARIO 16 Fecha: 03-10-1982 Página 13

INTERNACIONAL

DIOS Y LA MAFIA

• • «La última vez que lo vi fue unos días antes del escándalo. Ojeé las

fotografías que traía y me quedé sin respiración: eran instantáneas del Papa

Juan Pablo II, desnudo, a la orilla de su piscina»

Agente doble

A diferencia del otro Cagliostro, Licio Gelli no es conde, pero sí lo es su

segundo en la P-2, verdadero «alter ego» v socio principal: el conde Um-berío

Ortoísní.

Las relaciones entre Gelli y Ortolani son tan escabrosas como antiguas. Ambos

actúan en este continente hace más de tres décadas. Al parecer, Celfí fue agente

doble durante la segunda guerra mundial, trabajando de lleno con los fascistas,

pero cubriéndose de manera que al terminar la guerra estaba bien con los

vencedores y poseía una fortuna tan oscura como importante. Inmediatamente, y ya

asociado a Ortolani, utilizó datos que poseía para ambos presentarse como

fugitivos fascistas ricos como agentes capaces de sacar sus for:unas de Italia y

transferirlas a donde quisieran. Así chantajearon a sus correligionarios que se

habían refugiado en Argentina, Uruguay, Venezuela, Chile, Brasil, Pa raguay...

En realidad, les colocaron sus capitales en esos país, pero a cambio de quedarse

elfos con el 40 por 100 de ¡os mismos. Los fugitivos comenzaban protestando,

pero resolvían que era mejor quedarse con esa parte que perderlo todo por culpa

de la pareja de aventureros.

Con esa operación amasaron una enorme fortuna, que llevó a OrtQ-lani.a fundar su

propio banco. Gelli no figura corre socio en el Bafisud, pero se sabe que 3

princi-pos de la decáete del 50 protagonizó una maniobra que permitió al Bafisud

apoderarse del Banco de la Plata, en Argentina.. Un golpe clásico: Ta pareja

depositó grandes sumas en el banco platense, lo. desestabilizaron retirándolas

sorpresiva y repentinamente y, al borde de la quiebra, lo compraron por una

cantidad irrisoria.

«Corriere della Sera»

Otra propiedad de Orto-lani era el «Corriera dei´l-ta liani", un humilde

semanario porteño dirigido a los emigrantes de esa nacionalidad, que, sin

embargo, fue vendido hace cinco años por un millón de dólares.

Lo compró Angelo Rizzoli también de la P-2 y cabeza de la editora italiana a

que pertenece el ´Corriere della Sera», y de la que el banquero Calvi compró el

40 por 100. Luego, Ortolani fue intermediario para que Rizzoli adquiriera

también el enorme complejo editoria de los hermanos Civita. la editora Abril

Argentina.

Mientras tanto, era el conde uno de los empresarios más poderosos en Uruguay,

donde también posee 37 haciendas y es socio con Gelli de la inmobiliaria

Cachorro, S. A., propietaria en el exclusivo barrio de Carrasco o´e veinte

suntu-csas mansiones, casi todas alqui:adas a embajadores extranjeros, y de todo

un distrito. En Brasil, donde venía Ge-//; con frecuencia, éste tiene un

inmueble en Botafogc y un lujoso pent-hcuse en ef Leme, frente el mar de

Copacabana. ocupado por su hija María Grazia y su yerno, el médico Luciano

Donnini. Gelli y Ortolani tienen también vastas propiedades y lucrativas

actividades en Paraguay, protegidos por el dictador Stroessner, que parece ser

el nuevo cuartel general de Ortolani después del escánc´alo de las listas

locales de la P-2 en Uruguay, en ias que habla desde tupamaros presos hasta el

hoy general-presiderte Gregorio «Goyo» Alvarez, sin faltar el líder de la

oposición, Wilson Ferreira Aldunate.

Bignone se tambalea

Si entonces le tocó al régimen militar uruguayo, ahora le toca estremecerse a la

dictadura argentina, porque la prisión de Celli posibilita que se descubran los

ligazones del Cagliostro moderno en ese país.

: Los mayores ataques se dirigen al almirante Emilio Massera. que fue.

encontrado en las listas fatídicas de la-P-2, acusado con ia logia hasta de

haber asesinado a dos diplomáticos argentinos. Hécicr Hidalgo Sola, embajador en

Venezuela, desapareció hace cinco años, y e motivo, según declaración del ex

dirigente nacionalista Guillermo Patricia Kelli a la revista ´Quorum», es que

Gelli quería a teda costa una persona de su conr´ranza en esa Embajada, por Jos

negocios de la P-2 con el petróleo, e Hidalgo se negó a salir y a colaborar con

ellos, por b que lo habrían matado y sustituido por Federico Bartield hoy

embajador en Rumania, quien, según Enrique Holmberg, «es uno de los más

importantes miembros de la P-2 en argen-tian».

Enrique es hermano de Elena Holmberg, una di-p´cmátíca encargada en París de ¡a

contra propaganda del régimen argentino y que fue asesinada, según sus hermanos

y el ex secretario de Hacienda Juan Alernann. por descubrí; ciertas maniobras

ce Massera y la P-2.

Tráfico de cocaína

La prisión simultánea en Francfort del nazi alemán Joachin Fiebelkorn pone al

descubierto otras actividaoes ¡legales de la P-2, que se liga asi a las Iramas

nazis en América Latina, a los sangrientos golpes de Solivia y al tráfico

internacional de cocaína. Fiebelkor es acusado de colocar la bomba Que produjo &

matanza en Bolonia, y de la cual seria inspirador Licio Gelli y su osada

«estrategia de! terror».

Y para completar esa mezcla explosiva, un original y poderoso detonador: tres

kilos de cocaína.

Siguiendo la pista hasta Santa Cruz de la Sierra, descubrimos Que Fiebelkorn era

también propietario de la Hacienda Polanco, al este de la capital, en realidad

un campo de entrenamiento de los paramilitares y mercera-nios nazis, y donde las

tropas del coronel Gary Prado habían detenido el 30 de abril a Linda, esposa de

Fiebelkorn; al alemán Herbert Ike Kopplin y al australiano Carsten Volhner,

apoderándose también de los equipos militares y armas que tenían guardados.

Carnicero de Lyón

Mientras Fiebe/korn se «perdía» en Argentina o Paraguay, fuentes bolivianas,

como e! mayor Rudy Landyvar —cónsul en Campo Grande y también je´e de

paramilitares y ligado a la mafia—, revelaba que el verdadero jefe deJ grupo no

era Fiebelkon, porque éste respondía directamente al criminal de guerra Klaus

Att-mann lo Klaus Barbiel, más conocido corro «el carnicero de Lyon», quien

aparecí» con frecuencia en el restaurante Bavaria para impartir sus órdenes.

Otras investigaciones de las autoridades revelaron ramificaciones de esos grupos

en otros países de Sudamérica y su actuación combinada con grupos

ultraderechistas locales.

Ahora, la Mágica bomba terrorista colocada en Bolonia hace la conexión entre

Licio Gelli con Fiebeikorn, y asi´ con fas organizaciones nazis como Odessa y

fascistas terroristas como la Nuovo Ordine can sanguinarios golpistas como el

general García Meza y cí coronel Lucho Arce y con la po-cerosa red del tráfico

internacional de cocaína, cuya capital rundial productora es precisamente

Santa Cruz de la Sierra.

 

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