El sindicalismo, su obra y sus fines     
 
 ABC.    24/09/1960.  Página: 46. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

ABC. SÁBADO 24 DE SEPTIEMBRE, ut 1960. E-IÍIVIUJN lili LA MAÑANA. PAG. 46

EL SINDICALISMO, SU OBRA Y SUS FINES

Si los duros años de luchas sociales y políticas, cuando los españoles, escindidos en. partidos y organizaciones, se odiaban y combatían con saña haciendo imposible la convivencia, con estrago" paía la paz y la riqueza del país, no hubiesen servido de lección a todos, enseñándolos cómo debe ser el comportamiento ciudadano, deberíamos considerarlo como una gran desgracia nacional.

Porque no es así, hemos de ver ¡ el en-cauzatniento de la actividad social a través de los Sindicatos como una conquista entre las poruñeras, si no la más principal del régimen. Pasar de la colisión permanente y explosiva de las dos fuerzas antagónicas, con su secuela de conflictos continuos, a la situación actual en que los problemas se dirimen por negociación y diálogo dentro de fórmulas jurídicas, representa un avance extraordinario y es exponente de un claro progreso conseguido en la educación ciudadana.

La Declaración de la Junta Superior de Mandos Sindical, hecha pública con ocasión de las elecciones de enlaces sindicales que comienzan hoyj tiene categoría de programa político de innegable trascendencia para cuantos creemos en la necesidad de que ´"el pueblo sea investido de las responsabilidades del Poder", como pedía Juan XXIII en su mensaje del pasado mes de mayo a los trabajadores "para que se logren las ambiciones del pueblo dentro de un espíritu, de justicia, caridad y leal colaboración". Es decir, con mantenimiento del equilibrio en la solución de las cuestiones fundamentales referentes a la política y a la vida social.

Con espíritu sereno y estilo preciso y claro, Ja Declaración, define al Sindicato "como instrumento de orden en la sociedad, resorte de poder para los grupos sociales y garantía para los derechos del individuo".

Descarta el trastorno sociaj como procedimiento reprobable en la lucha política, y no acepta la huelga "por cuanto que todas las esferas de convivencía de los. ciudadanos están reguladas por: el Derecho, que es la expresión más alta de la cultura". En el actual proceso de acelerado desarrollo económico constituiría la utilización, de semejante arma un retraso que nos llevaría de nuevo a la catástrofe., Y porque la última meta del sindicalismo es reforzar la empresa mediante Ja colaboración, y la concordia, hasta lograr el disfrute de la legítima participación en los beneficios.

No se considera el Sindicato al ´servicio del Estado, pero sí incluido en él en cuanto organización jurídica superior. El Sindicato es también "la nueva forma política de organizar nuestra democracia", . democracia de abajo a arriba, no delegada en minorías.

Se les dice con acierto a los nostálgicos del viejo sindicalismo al aire libre y de acción directa que, en realidad, quienes desean la vuelta a aquel ^tipo de organización anárquica piden ´también el retorno de Jas luchas cruentas y la enemistad irreconciliable entre patronos y obreros, con sus víctirnas, más la desintegración de la economía nacional por la huelga1 y el sabotaje.

La fórmula española ha llegado al límite en la unidad sindical, puesto que ha reunido a empresarios y trabajadores en una estructura sindical unitaria, aunque con las definidas esferas de autonomía, hasta habituar a unos y otros al diálogo entonado y responsable y a esperar más del derecho que de la fuerza, lo cual representagrande y «vidente- progresa en nuestras costumbres sociales.

El sindicalismo ha creado una gran democracia social que nada tiene que ver con la antigua democracia liberal. Abre sus puertas a todos los trabajadores, sin fijarse en sus antecedentes políticos anteriores a la guerra civil o durante la misma guerra, a fin de hacer efectivo su propósito de unir a todos los españoles en una sola dirección, que es la de la justicia social y la reconstrucción de. España, a cuya obra están incorporados totalmente los Sindicatos. Igualmente se consideran dentro de la organización política del régimen y ocupan posiciones de gestión o de colaboración en los organismos clásicos del poder y de la Administración, pues "por muy áspera que sea la lucha dentro de la fortaleza, siempre su resultado será más favorable que planteada fuera de aquélla".

La importancia de lo conseguido hasta .ahqrja se compendia en estas manifestaciones : "La totalidad de la moderna legislación, española es resultado de la ambientación sindical, de la gestión de sus representantes y de los. congresos de trabajadores." La dignificación del trabajador y la elevación del nivel.de vidí son conquistas típicamente sindicales.

En orden al futuro político de España, el sindicalismo ha acatado las leye institucionales, entre las que figura 1 Ley de Sucesión a la Jefatura del Estado, aprobada por fereréndum; se considera "inevitable instrumento de cont nuidad porque encuadra al pueblo español que produce y trabaja, y el puebl lo que quiere de verdad es prosperida económica, justicia social, trabajo est; ble, paz interior, Una sociedad sin esc; lafones y sin castas de privilegiados, un progreso? sin. interrupción hacia n veles de vida y convivencia de país civ üzado".

Este es_, resumido a grandes rasgo el contenido de la declaración sindic; hecha en el momento en que diez millones de trabajadores se disponen a vota La Junta Superior de Mandos de la Organización Sindical ha considerado ppc tuno exponer y recordar lo que píen; siente y quiere el sindicalismo español,

 

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