La rebelión de los campesinos. 
 La comisión nacional emplaza al Gobierno a dialogar  :   
 Los campesinos hemos dicho basta. 
 Informaciones.    01/03/1977.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

LA COMISIÓN NACIONAL EMPLAZA AL GOBIERNO A DIALOGAR

• LOS CAMPESINOS HEMOS DICHO BASTA.

MADRID, 1 (INFORMACIONES).

LOS setenta-ochenta mil tractores que se encuentran en estos momentos en la carretera, y casi cien mil

agricultores y ganaderos permanecerán en su actitud, en tanto el presidente Suárez o un interlocutor

oficial del Gobierno no dialogue con la comisión nacional, que desde ayer por la mañana inició las

gestiones para ser recibida en Presidencia.» En estos términos se expresaron los representantes de la

citada comisión en la rueda de Prensa a la que convocaron a los informadores ayer por la tarde. (Otras

cifras oficiosas indican que son unos treinta mil los tractores en las carreteras).

Cuarenta y ocho horas han dado a Presidencia para que fije el momento de la entrevista. «Si la respuesta

fuese negativa —manifestaron—, volveríamos a nuestros puntos de origen para recoger las opiniones de

nuestros compañeros y plantear una nueva ofensiva.» «En estos momentos no tenemos nada pensado —

añadieron—, y no queremos hablar de ello, porque han de ser los hombres de la carretera los que

decidan.»

PETICIONES

La Comisión Nacional, que ha pedido audiencia al presidente del Gobierno, está integrada por miembros

de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos del Estado Español, y por los

hombres que han sido elegidos estos días en las asambleas celebradas en los pueblos o en torno a los

tractores. Lo importante es que el Gobierno «reconozca que tiene que hablar con los representantes de los

agricultores». «Se dudaba de nuestra capacidad de convocatoria —dijeron—, pero ahí, estén los 70.000 u

80.000 tractores.» «Y esperamos que esta noche se unan los de Valencia, Murcia y Aragón.»

De la tabla de reivindicaciones planteada por las Uniones de Agricultores y Ganaderos, reunidas el

domingo en la Rioja y en Madrid, y que han sido también planteadas y aprobadas en las asambleas

celebradas al lado de los tractores, los miembros de la Comisión Nacional estiman que la más importante

es la primera: «Abrir negociaciones inmediatas con la Presidencia del Gobierno y la Comisión elegida en

representación de los agricultores y ganaderos del Estado español.» «Si el Gobierno ha dialogado —

insistieron— con los representantes de las centrales sindicales aún no reconocidas, ¿por qué no ha de

nacerlo con nosotros?» «Si no hay negociación —añadieron—, se irá a un enfrentamiento, y será

responsabilidad exclusiva de las autoridades, caso de que se produzca algún accidente.»

Los agricultores piden además al Gobierno «libre derecho de reunión y de asociación, para que podamos

formar uniones democráticas, independientes y campesinas». «Las reuniones —dijeron— de estas

uniones están prohibidas y represaliadas, como ocurrió en Aragón, La Rioja, Murcia y Albacete.»

«Seguridad Social igual para todos y revisión de los precios agropecuarios», son las otras dos peticiones.

«Precios de garantía —precisaron—, y, aún más, precios justos, determinados por los propios

agricultores, según los costes.»

Los campesinos no están dispuestos a negociar por provincias, sino a través de la Comisión Nacional

elegida, y piden que, en ningún momento, se produzcan represalias o coacciones por las movilizaciones

que han tenido lugar.

«El problema de las patatas fue la gota de agua que colmó el vaso», dijo el representante de la Rioja.

«Hablamos con el ministro y no conseguimos nada. El paro se extendió para tener más fuerza..» «Este

asunto —añadió— ha pasado a segundo lugar. Ahora se plantea —insistió el representante de la

Coordinadora— la libertad de organización, la igualdad con los otros sectores y la política de rentas,

olvidada durante una generación. Los campesinos —añadió— ya hemos dicho basta, porque quieren

mantener las viejas estructuras que no han servido de nada. El Gobierno quiere ganar tiempo. Nosotros lo

que queremos es que se inicie la negociación. No somos inflexibles. No buscamos la solución inmediata

de todos los puntos; queramos que el conflicto acabe en paz, que no haya derramamiento de sangre, pero

que se nos escuche. Nuestros compañeros están dando muestras de una gran responsabilidad: en 15 ó 20

kilómetros de tractores hay orden y los agricultores están colaborando con las fuerzas de orden público.»

NO FUERON ESCUCHADOS A TIEMPO

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos del Estado Español se creó en el pasado

mes de noviembre, después de una serie de contactos mantenidos por las distintas uniones regionales y

provinciales. Hasta el momento están representadas 22. Estas uniones gozan de total autonomía, lo que

hace que cada una de ellas presente características especiales. En general, las componen pequeños y

medianos agricultores y ganaderos, pero, en algunas casos, están integrados jornaleros, sobre todo en las

provincias donde el censo de éstos es reducido. La Permanente de la Coordinadora pidió audiencia al

ministro de Agricultura el día 10 del pasado mes de enero, y aún no han recibido respuesta. Su propósito

era plantearle al señor Abril Martorell los problemas que han emergido a raíz, del conflicto de la patata.

Ahora, tal vez sea demasiado tarde para detener un movimiento que estaba agazapado tras años y años de

cadencia y resignación, a prueba de campesinos. En algunas provincias, como Burgos, donde no existía

ningún tipo de estructura, han comenzado a organizarse. En Navarra los agricultores, en un principio, no

quisieron sacar los tractores a la carretera, en tanto no se manifestara la C. O. S. A. (Cámara Oficial

Sindical Agraria): ante la pasividad de ésta, los campesinos reaccionaron y se unieron a sus compañeros

de la Rioja. Los acontecimientos han dado como resultado la creación de la Comisión Nacional, integrada

por representantes de la Coordinadora y los representantes elegidos en las asambleas al pie de la carretera.

«Nosotros —dijeron en la rueda de Prensa— no excluimos a nadie. Si las Cámaras y las Hermandades

quieren unirse a nosotros, que vengan.» Sin embargo, añadieron: «Las Cámaras son secuelas del pasado.

Ni afirmamos ni negamos su representatividad, pero, ¿qué han hecho? ¿Nuestra fuerza? Nos remitimos a

la carretera.»

«SOMOS CAMPESINOS, NO POLÍTICOS»

A insistentes preguntas de los periodistas, los representantes de los agricultores y ganaderos insistieron,

una y otra vez, que ellos no eran políticos, y que no estaban manejados por nadie. «Nos han difamado —

dijeron—; no le preguntamos a nadie de dónde viene; sólo exigimos que trabaje sus tierras; el carnet de

cualquier tipo que sea, tiene que dejarlo en la puerta; no estamos adscritos a ninguna central sindical.» Lo

que sí ha ocurrido es que algunas Cámara» han querido capitalizar el conflicto, como es el caso de

Valladolid, donde a última hora han sacado los tractores a la carretera.

Entretanto, los 100.000 agricultores y ganaderos en conflicto han abandonado sus labores en el campo; no

se recogen los frutos de temporada y en las zanas donde el campo está preparado para la siembra, ésta se

ha dejado a la espera de que se inicien las conversaciones, porque esa es la condición «sine qua non» para

que depongan su actitud. Sobre la posibilidad de que los mercados lleguen a quedar desabastecidos, el

representante de Burgos dijo: «Eso no va a ocurrir.»

Los miembros de la Comisión Nacional insistieron en su deseo y en el de sus compañeros de mantener el

orden por encima de todo y evitar que pueda ocurrir cualquier accidente. En este sentido hicieron hincapié

en la colaboración que se está llevando a cabo en todos los sectores entre los campesinos, las fuerzas de

orden y las autoridades provinciales.

INFORMACIONES

1 de marzo de 1977

 

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