Menos poltronas     
 
 Diario 16.    06/11/1976.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Menos poltronas

Las presidencias de las impresas públicas y ciertos ´ Consejos de Administración fueron muy utilizados

por el franquismo para agradecer los servicios prestados por sus ministros. De ahí la profusión de

antiguos miembros de los sucesivos Gobiernos del general Franco en las listas de presidentes de empresas

publicas y bancos oficiales. El hecho de haber sido ministro no invaIkla por supuesto a nadie para ocupar

estos puestos, pero tampoco les da ningura ello. Hoy en día la funna competencia especial pación de

empresario, en cualquier actividad, está demasiado profesionalizada como para que sea tolerable el

amateurismo por muy brillantes que sean los que fueron elegidos en su día para detentar cargos

ministeriales. ¿Qué sabiduría especial liene, por ejemplo, el señor García Hernández para, sin ];¡ menor

experiencia bancara, pasar del Ministerio de la Gobernación n regir los i´i´.iinos ilc! Banco Exterior de

España.´ Por qué razón el señor Sánchez Bella de cerrar periódicos y revistas en el Ministerio de

Información, accede a la presidencia del Banco Hipotecario, cuando además todavía nos dice que los

volvería a cerrar mil veces si pudiera?

Algunos de estos ministros gozan, además, del don de la ubicuidad, como el señor Silva, .que hace pocos

meses presumia de estar enteramente dedicado a la política, organizando a la UDE. ¿Y cuándos se ocupa

de la Campsa? ¿Es que él mundo del petróleo está tan tranquilo y bien organizado que con dedicarle un

ratito de vez en cuando basta? A lo mejor resulta que todos esos viajes del señor Silva haciendo patria son

a costa del tiempo que debiera dedicar a regir los destinos de la compañía que preside. Cabe preguntarse

qué es lo que ocurriría si su ordenanza le advirtiera una maSana, aprin echando mía de sii·i visitas a ia

Campsa que él también pueda esparcirse por el país, dedicando unas nmutns bocas al rHn a

organizar la UGT. El caso de este miembro de la Alianza Popular es especialmente escandaloso, porque

además es consejero de Banesto, que a su vez es banquero de la compañía y quizá de la propia alianza.

Estas corruptelas no son monopolio de los ex ministros, y ahí estáel_easo del señor Valero Bermejo,

secretario de los excombatientes, figura preminentfl del bunker y presidente de Enagás, cuya

incompetencia se comenta por todos ios pasillos del INI, pero con el cual el presidente del Instituto no

parece atreverse.

£1 Gobierno tiene que poner coto a estos escándalos, porque el país, con casi un millón de parados, no

aceptará nunca que sus males le vienen del cielo mientras en los puestos clave del sector público no se

haya hecho una limpieza de lodos aquellos íjiie sólo obtenían méritos polítieos para ocupar puestos que

debieran ser técniros.

 

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