Autor: A. R. L.. 
 Unos cerraron y otros no. 
 Un domingo más, la violencia se dio una vuelta por el Rastro     
 
 Ya.    08/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

8-XI-77

UNOS CERRARON Y OTROS NO

Un domingo más, la violencia se dio una vuelta por el Rastro

La mañana discurría tranquila, pero a la una y medía de la farde quince personas, con porras y cadenas, la

emprendieron contra tos viandantes y los puestos • Momentos de pánico, buscando el parapeto de los

coches y arrasando los tenderetes

Pues sí, el Rastro madrileño ha vuelto a ser, tristemente, protagonista de otra jornada dominguera llena de

incidentes.

A lo largo de toda la semana se había especulado con la posibilidad de que por primera vez en muchos

años el Basteo no se celebrara. Unos querían promulgar la huelga general en señal de protesta por los

continuos disturbios que en los últimos domingos se están sucediendo un este castizo rincón madrileño

otros no compartan esta opinión y pensaban que la mejor manera de quitar importancia a esos incidentes

es que la vida del Rastro continuara normalmente, sin alteraciones ni posturas huelguistas. AI final, las

posiciones siguieron divididas y el Rastro podríamos decir que abrió a medias. Los comerciantes con

establecimientos fijos no levantaron sus cierres, mientras que los ambulantes instalaron sus tenderetes y

mercancía de rigor. La afluencia de tente fue masiva a lo largo de toda la mañana, muchos madrileños y

turistas que acudieron, ajenos a esa tensión, que de hecho existía. Los partidos politice»» instalaron

también sos «enderece*, j la ajanan a transcurría en calma, como cualquier domingo antes de que el

Rastro saltara a la actualidad.

El Gobierno Civil había prometido intensificar la vigilancia policial en la Ribera de Curtidos y aledaños.

Y, efectivamente, se hacia palpable la presencia de la Fuerza Pública, en número superior al habitual. De

cualquier manera, las conversaciones de visitantes y vendedores giraban en torno a la polémica

despertada los últimos acontecimientos y el repudio era general cuando te hablaba de esos

enfrentamientos callejeros que tenían como marco el Rastro de Madrid.

APARECIERON LOS DE LAS CADENAS

Alrededor de la 1,30 del mediodía, cuando algunos vendedores comenzaban a plegar sus lonas y

amontonar su mercancía, cuando muchos visitantes abandonaban el Rastro, sin lagar a dudas contentos

porque nada había sucedido, unas quince personas, porras y cadenas en ristre, hicieron aparición

golpeando indiscriminadamente a viandantes- y persona» Instaladas en las casetas políticas. El pánico

cundió. Los varios miles de personas que deambulaban por el entorno emprendieron una alocada carrera,

saltando y derribando los puestos y parapeteándose detrás de los coches, con intención «le ponerse «

salvo de las cadenas. Aunque a la hora de cerrar esta, información, el Gobierno Civil no había hecha

pública ninguna nota al respecto, parece ser que no hubo que lamentar heridos de consideración.

Tampoco han sido identificados los agresores, aunque todo parece indicar que, como en domingos

anteriores, se trata de ultraderechistas. El Rastro —¡que pena!— ha vuelto a ser protagonista. Los

enfrentamientos callejeros han retornado a sus andanzas en la Ribera de Curtidores, Cascorro parecía

sorprendido, impotente. Lo nunca visto.

A. R. L.

 

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