Ángel Blanco al salir de la carcel. 
 No pusimos la bomba en El Papus  :   
 Apareció en Barajas rodeado de un grupo de seguridad uniformado. 
 Hoja del Lunes.    28/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DIRECTOR: JOSÉ GÓMEZ FIGUEROA • LUNES 28 DE NOVIEMBRE DE 1977

ÁNGEL BLANCO AL SALIR DE LA CÁRCEL:

(NO PUSIMOS LA BOMBA EN "EL PAPUS")

• Apareció en Barajas rodeado de un "grupo de seguridad" uniformado

MADRID. (HOJA DEL LUNES,)-Convocada por la Organización Lucha pro Presos Inocentes Detenidos

Caso El Papus, se celebró anoche, en una de las salas de espera del puente aéreo Madrid-Barcelona, en el

aeropuerto de Barajas, una rueda de prensa protagonizada por Ángel Blanco, recién salido de la cárcel

tras haberse visto acusado de relación con el atentado. En el día anterior habían intentado reunir otra, que

no tuvo lugar por no haber ido la prensa. Anoche acudieron dos redactores y un fotógrafo, que vieron

cómo una docena de militantes de la dicha organización, en su mayoría adolescentes y vestidos con

uniforme de campaña—"del tipo que puede comprarse en unos grandes almacenes", dijo uno de ellos—,

guantes negros y ornados con grados tales como teniente coronel, capitán, teniente, rodeaban al señor

Blanco, al que daban el grado dé mariscal. Este comentó que tales aparatosas medidas de seguridad—que

no provocaron reacción por parte del jefe del servicio del puente aéreo, que estuvo saludándoles —eran

necesarias, tras un intento de atropello y de agresión con arma blanca que se había producido en Atocha,

aunque sin especificar más esta tema.

El señor Blanco afirmó que este servicio había Sido creado como protección de presos injustamente acu-

sados, y que si bien actúan sin aranas de fuego, son expertos en artes marciales. El consejo de jetes de esta

organización apolitica, según el señor Blanco, decidió que fueran los once detenidos en relación con al

atentado a la redacción de "El Papus los que constituyeran la cumbre de la jerarquía, con mando sobre

"los 410 militantes de Madrid y los 250 de Barcelona". Sus funciones "protectoras" se extenderían no sólo

a los implicados en el caso "El Papus", sino también en pro de cualquier persona inocente detenida,

siempre que los actos causantes de esta detención fueran en beneficio de la nación, a criterio del consejo

de mando. En este sentido, el señor Blanco dijo que atentados como el recién ocurrido en Pamplona "no

tienen perdón de Dios", y que en vez de que el Gobierno democrático amnistía asesinos, debe amnistiar a

los presos comunes, menos culpables. Nos protegieron en la cárcel los presos de la "COPEL", dijo, por lo

que están dispuestos a extender a ellos su protección organizada: en domicilios, personal, control de

movimientos, etc.

"VAN A POR NOSOTROS"

La rueda de prensa se celebraba—afirmó el señor Blanco—por expreso deseo de los tres implicados en el

caso "El Papus" que aún están detenidos: Juan José Boch, Isidro Carmona y Juan Carlos Pínilla, que

desean mantener una entrevista con la prensa en la cárcel. El señor Blanco afirmó que tras su detención en

Barcelona, y por la inhibición del tribunal de esta capital, fue trasladado a Madrid; para que entendiera en

el caso el Juzgado Central da Instrucción numero 2, de la Audiencia Nacional, que les ha aplicado libertad

incondicional sin fianza. Considera que había acusado dos grupos diferentes: el de Lérida—que incluía a

Gómez Benet— y el de Barcelona. De aquel afirma conocer sólo a Juan José Boch, que vivía y estudiaba

en la capital catalán. Insiste en que fueron detenidas personas conocidas por la Policía y por la derecha—

como el mismo Gómez Benet—sólo para dar una imagen gubernamental democrática de caía a las

elecciones municipales, y que los once detenidos esperan que estén en libertad los tres que aún faltan para

poner duras querellas conjuntas. Igualmente, también Alberto Royuela, aún huido, es inocente en opinión

de Blanco, ya que "iban a por el por sus conocidas ideas sólo".

Preguntado sobre qué pensaba contra el atentado a la redacción de "El Papus", en el que perdió la vida

una persona, afirmó que mal podrían ir contra una revista anarquista que más que meterse con ellos

atacaba más últimamente a Carrillo y Tarradellas. Pero que habían interceptado noticias en un bar de

Barcelona, según las cuales alguna gente, cuyo nombre no decían, pero que era muy rara, porque tenían

mucho .dinero sin trabajar y que en algún momento de su vida quizá hubiera tenido algo que ver con la

ultraizquierda, y que ahora tenían la seguridad de que estaba en Francia, eran los que podían haber sido

pagados por alguien para poner la bomba.

 

< Volver