En siete años, doscientos atentados graves contra librerías     
 
 Informaciones.    10/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

En siete años, doscientos atentados graves contra librerías

MADRID, 10 (INFORMACIONES).

LA Asociación de Libreros de Madrid ha enviado una carta a los parlamentarios para Que planteen en el

Congreso de los Diputados y en el Senado interpelaciones al Gobierno exigiendo respuesta, sobre las

actuaciones gubernamentales en los casos de atentados terroristas a librerías.

Desde 1970 se han registrado en España cerca de doscientos atentados graves contra librerías, llegándose

en algunos casos a poner en peligro las vidas da empleados y vecinos del local. Según la nota, cuando los

autores han sido detenidos, «en muy contados casos ha habido procedimiento penal como resultado de

una inculpación. En un gran número de estos casos las denuncias a las Comisa-rías han sido recibidas con

dificultades y obstrucciones, y la actitud de los funcionarios receptores de las denuncias ha sido como si

estimasen que el denunciante era el culpable de su desgracia».

Las compañías de seguros no han querido aceptar jamás siniestros de este tipo, que, como todos los

riesgos políticos, debe cubrir el Consorcio de Reaseguros, que no llega a intervenir mientras una

autoridad competente no cer-tifique el cariz político del atentado. Dado que este certificado es muy difícil

de obtener, si no prácticamente imposible, las librerías no llegan a cobrar del seguro por estos daños, y

cuando lo hacen siempre es después de varios meses, con el consiguiente riesgo de crisis en la empresa y

despido del personal empleado.

La nota de los libreros madrileños resalta asimismo el hecho patente de personas detenidas por estos

atentados que han sido puestas en libertad sin que se conozcan juicios públicos ni condenas, citando

específicamente el caso del último atentado a la librería Rafael Alberti.

La nota termina con la súplica de una explicación sobre la política que se ha seguido basta ahora en este

tema y la que se piensa seguir en el futuro y el ruego de que se obligue al Consorcio de Reaseguros a

asumir los riesgos de los que no responden las empresas privadas y se intente que el Ministerio de Cultura

ayude a las librerías siniestradas.

 

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