Autor: Sánchez, J. S.. 
   Aplausos a la policía española     
 
 Arriba.    14/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

APLAUSOS A LA POLICÍA ESPAÑOLA

Señor Director:

Va siendo hora ya de que vayan desapareciendo de nuestra nación una serie de leyendas

negras que durante años han ensombrecido la imagen de ciertas Instituciones españolas, que

en cualquier análisis hecho con la perspectiva actual sólo despiertan admiración y respeto. Una

de esas instituciones más duramente criticadas y menos comprendidas es la Policía, las

fuerzas del orden público.

En principio, hay que señalar que un Cuerpo de Policía carece de ideología como tal Cuerpo;

está al servicio del Estado, y su misión no es otra que defender al ciudadano de los ataques

que recibe de los enemigos de ese Estado. La Policía cumple órdenes, no las elabora ni se

invente fantasmas por sí miente; su responsabilidad es cumplir con celo el mandato que recibe

y no detenerse e examinar la bondad o no del mismo. Si la Policía se detuviese a calibrar si sus

jefes están o no equivocados, se convertiría en un ente interpuesto capaz de desencadenar por

sí una actitud revolucionaria.

En ese contexto, en base a esos principios que presiden la constitución de cualquier Policía del

mundo, se encuentra la española, la cual no sólo ha actuado con eficacia, sino que además

con escasas excepciones— ha sabido traspasar las circunstancias históricas con tan buen

sentido que gran parte del éxito del trasvase democrático se debe a ella.

En una época en la que era difícil discernir entre el tirio y el troyano. en unos momentos en que

el antiguo «malo» se hacía repentinamente bueno y en que las manifestaciones callejeras no

eran cortadas por el mismo patrón y sí matizadas singularmente, la Policía española supo, en

cada instante, comportarse de acuerdo con la exigencia de !a realidad que se vivía, aun cuando

en algunas ocasiones esa realidad ere variopinta y no claramente uniformada, desde el punto

de vista geográfico y gubernamental.

Si la Policía española no hubiese estado donde se encontraba, si hubiese sido desmantelada

por hacer caso a voces sectarias, hay que estar seguro que la democracia española actual

hubiese sido un sueño de verano. El equilibrio de la calle, la falta de desbordamientos

peligrosos, sólo ha sido posible gracias a una actitud responsable de nuestras fuerzas del

orden público.

Por eso ahora, cuando desde algunos sectores se las quiere utilizar como chivo expiatorio de

no se qué pecados, los españoles responsables sólo tenemos un gesto ente esa ingratitud:

nuestro aplauso sincero.

J. S. SÁNCHEZ [Madrid.)

URGENTISIMO

 

< Volver