Urgencia y responsabilidad     
 
 Ya.    23/10/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Urgencia y responsabilidad

ESTAMOS pendientes de las Cortes porque es mucho lo que se *•* ventila en tllai. Nos

referimos a la reforma política. Hemoi manifestado nuestra esperanza de que el proyecto del

Gobierno •alga sin modificaciones sustanciales y seguimos hoy razonando nuestro parecer.

CERIA una equivocación que los procuradores se planteasen «I ** problema con abstracción

de tas circunstancias del país. Las Cortes no ion una academia de ciencias políticas y podría

pasar que unas enmiendas que hiciesen teóricamente perfecto el proyecto, políticamente

fuesen desastrosas. No es cuestión, decíamos, de saber si la reforma Suárez es mejor o peor

que la reforma Arias, sino de que hoy es la única que cuenta y tal como va.

pOR de pronto, ta rapidez vale más en estos momentos que todas las perfecciones posibles.

Un proyecto que saliese de las Cortes con tales modificaciones que no lo reconociesen sus

autores plantearía un conflicto entre Gobierno y Cortes que, fuera cual fuese su solución,

impondría un nuevo aplazamiento de la reforma constitucional; pero este aplazamiento

significaría que las medidas económicas "eficaces", que sólo podrá dictar el Gobierno que

venga "después" de esa reforma, tardarán más. Y la situación económica del país, cuya

gravedad salta a la vista, no admite esperas.

POR otra parte, con el proyecto del Gobierno es previsible que la oposición de la Izquierda

entre de una vez en el sistema; que se concierte el pacto político; que te siga el pacto social

que ponga asimismo término a la actual situación de conflictividad crónica. ¿Es eso poco? La

oposición liga su actitud a qu« sustanciatmente sea respetado el proyecto del Gobiernoi nos

parece razonable. Y la oposición tiene detrás a una parte Importante de la nación: esto es

evidente, por mucho que censuremos la disparatada multiplicación de siglas políticas y la

escasa entidad de tantas de ellas. Tampoco *sa incorporación admite espera. El proyecto del

Gobierno ha madurado un fruto que está a punto de recoger: la legalización de la oposición.

No se le puede obligar a que aparte la mano.

I AS palabras de don Manuel *"* Fraga en la presentación de Alianza Popular han sido

sensata». Es seguro que a Al le gusta más la reforma que hizo el Gobierno del que formaba

parte que la del Gobierno actual, pero ha sido concluyentei personalmente, él acepta

totalmente el proyecto actual, salvo en un punto—la representación pro* porcional de la

Cámara Baja—. Confiemos en que su aceptación general del proyecto tea secundada por los

procuradores de Alianza Popular y por todo* los demás.

fON aprobar el proyecto del ^* Gobierno, insistimos, nadie pierde nada, nadie renuncia a nada;

rechazándolo, todos podríamos perderlo todo. Mucho cuidado, pues, al intentar mejorarlo, no

sea que se le haga imposible. Como ha escrito un comentarista, lo que "legafmente" pueden

hacer las Cortes, "políticamente" sería un disparate. Las Cortes no son una Cámara mágica

apartada del mundo; están en el país, para resolver los problemas del pafs y deben vibrar con

el país.

• ´T´ENDREMOS que aclarar que O * esta apelación la hacemos al patriotismo y al sentido de

responsabilidad de los procuradores? Para hacer otra clase de apelaciones, como alguna que

hemos leído en un colega, tendríamos que poner el nivel de nuestro comentario demasiado

ba|o.

 

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