General Prieto, de la Guardia Civil. 
 "No tenemos recursos intermedios de defensa, pero no podemos dejarnos matar"  :   
 Palabras del general de la VI Zona ante la viuda del guardia civil don Antonio Tjero Verdugo. 
 ABC.    15/12/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

J U E V E S. 15 DE DICIEMBRE DE 1977.

PAG. 10

GENERAL PRIETO, DE LA GUARDIA CIVIL

«NO TENEMOS RECURSOS INTERMEDIOS DE DEFENSA, PERO NO PODEMOS DEJARNOS

MATAR»

Palabras del general de la VI Zona ante la viuda del guardia civil don Antonio

Tejero Verdugo

Salamanca, 14. (Europa Press.) El general de la VI Zona de la Guardia Civil, don Manuel Prieto López,

presidió ayer en Salamanca el acto d« entrega de un donativo a la viuda del guardia civil don Antonio

Tejero Verdugo, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en San Rafael cuando un individuo

diaparó contra él mientras el agente se encontraba de servicio.

En el acto, el general Prieto López pronunció un breve discurso en el que, entre otras cosas, dijo: «La

Guardia Civil tiene un límite a su sacrificio, tiene que saber por qué mueren sus hombres; por eso

pedimos a las mas altas instancias de la nación que tomen las adecuadas medidas papara evitar más

víctimas.»

«La Guardia Civil —añadió el general Prieto—, por su naturaleza de Cuerpo armado, dotado de medios

de represión enérgicos y contundentes, no está capacitada para operar en ciertos medios en los cuales

debe actuar otras fuerzas.»

«La Guardia Civil —continuó— no quiere víctimas. Sirve al pueblo y no tolerará que en nombre del

pueblo, del que proceden sus hombres, se instigue la muerte de sus miembros. Por eso pido la máxima

representación del Poder central, aquí presente, que si alguna vez tiene que usar de esta fuerza sepa la

responsabilidad que contrae. No tenemos medios intermedios de defensa; sentimos todos los muertos,

pero no podemos dejarnos matar sin acudir a los medios que se nos han puesto en nuestras manos.»

«Y lo sentimos tanto como sintió la muerte de un joven en Málaga el obispo de aquella diócesis, que tuvo

la caridad de oficiar una misa ante el cuerpo sin vida del infortunado en el propio cementerio

malagueño.»

El general Prieto López terminó: * ¿Dónde está el señor obispo de Salamanca, expresamente invitado a

este acto? No vemos un representante suyo ni hemos recibido excusas a su ausencia. Esperemos que en su

indudable caridad cristiana haga como lo hizo su colega malagueño, oración eucarística por el alma de

este muerto nuestro, Antonio Tejero Verdugo.»

«Los policías no van a la caza del hombre» (Mariano Nicolás)

«Los policías tienen órdenes taxativas de agotar primero todos los procedimientos posibles antes de

disparar, y que sólo en una situación límite v cuando con ello se impida un mal mayor a terceros o a la

propia Policía, es cuando deben hacerlo», ha manifestado el director general de Seguridad, don Mariano

Nicolás, al diario barcelonés «La Vanguardia».

«Y así y todo —añade—, primero avisan, luego tiran al aire. Los policías no son máquinas, son hombres,

pero creo sinceramente que tienen mucho más aguante que cualquier persona.»

«Los policías no van a la caza del hombre —afirma—. Cada día suceden multitud de sucesos y de cosas

que requieren una intervención activa de la Policía y no hay disparos. Queremos que 103 policías se

apliquen y se mentalicen del aforismo: "Usted no utilizará el arma porque no le llegará la ocasión de tener

que hacerlo." Sin embargo, hay casos en que no queda más remedio que hacerlo.»

Más adelante afirma: «En lo que ya de año han muerto más servidores del orden Público que paisanos, y

las reacciones de todo el mundo puede valorarlas y sacar sus propias conclusiones.»

El señor Nicolás señala más adelante que ha habido más Indignación colectiva por la muerte de un civil

que por las de miembros de las Fuerzas del Orden Público, señalando que en las muertes de algunos de

éstos ha habido intencionalidad».

MENTALIZARSE. — Refiriéndose al orden público, señaló que convendría que la sociedad se

mentalizase de que el orden público es una parte de la seguridad del Estado muy Importante, pero que no

lo es todo. Y que en cierto orden de valores, «a esta casa —refiriéndose a la D. G. S.— nos preocupa otra

serie de cosas, como es la delincuencia en general, traducida a las drogas, los atracos, las violaciones, la

falsificación de moneda, la evasión de capitales y las especulaciones disfrazadas».

 

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