Vibrante elogio de Manuel Fraga. 
 "La Policía Armada y la Guardia Civil, una institución ejemplar"  :   
 "En algunas prisiones parece que no hay más autoridad que la de los presos". 
 ABC.    09/11/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 22. 

NACIONAL VIBRANTE ELOGIO DE MANUEL FRAGA

LA POLICÍA ARMADA Y LA GUARDIA CIVIL, UNA INSTITUCIÓN EJEMPLAR"

Madrid. (De nuestra Redacción.) Manuel Fraga Iribarne, que fue el primer orador del Pleno de ayer m el

Congreso de los Diputados, comenzó afirmando que «desde diciembre de 1977, Alianza Popular viene

reclamando una consideración global de una cuestión tan trascendental como «s el orden público y el

terrorismo». «Porque todos sabemos —dijo— que las cosas distan mucho de ir bien.»

En un verdadero alarde de preparación y de documentación, el líder de A. P. hizo un balance

impresionante de los atentados, robos de armas y explosivos, asaltos a Bancos, con frecuentes bajas.

«Las instituciones de crédito —señaló— para, defenderse han debido realizar Inversiones por valor de

20.000 millones de pesetas en material de seguridad, que, por cierto, es la única industria en desarrollo en

nuestra España de hoy.» «De estos atracos —añadió— una parte importante se la ´ha llevado E. T. A. para

adquirir nuevas armas y para pagar a sus asesinos. E. T. A. ha´ obtenido en este año unos 100 millones de

pesetas, con una media de seis atracos ai mes en las tres provincias vascas y Navarra. Destacó también

que en los enfrentamientos de la E. T. A. con las fuerzas de orden público el número de terroristas

muertos es mínimo.»

Continuó su larga enumeración de actos delictivos refiriéndose a los asaltos a joyerías, estancos,

gasolineras, pequeños talleres, comercios, farmacias, cafeterías, bares, salas de fiestas, taquillas de cine,

chalés, yates de recreo, casas particulares, «que están siendo constantemente asaltados, y el que se resiste

se expone a la muerte. La lista aquí —dijo— sería interminable:».

INCENDIOS, ROBOS Y ATRACOS

Después de referirse a los Incendios forestales, muchos debidos a intencionalidad criminal, tocó el

«capítulo gravísimo» de los robos y atracos en farmacias para apoderarse de estupefacientes,

contribuyendo de modo gravísimo al serio problema nacional de la droga.

«No pretendo, dijo también, hacer una relación exhaustiva de datos y cifras, porque eso es justamente lo

que esperamos del Gobierno. Con lo dicho basta para describir una situación general muy seria, que se

completa con noticias de ferrocarriles y carreteras cortadas, y la reciente escalada en delitos monstruosos

como los asesinatos y raptos de Barcelona, el atentado contra el diario "El País", el asalto a la

Comandancia de Marina del Bidasoa y otros numerosos hechos graves que han soliviantado a la opinión y

han originado brotes de indisciplina.»

Afirmó que «todo ello produce una situación de grave intimidación en Guipúzcoa, en Vizcaya y comienza

a extenderse a Álava, e incluso a Navarra». Aludió al «impuesto revolucionario», a las acciones del G. R.

A.P:O. fuera ya del País Vasco, a las ofensas a la bandera nacional...

ELOGIO DE LAS FUERZAS DEL ORDEN

Criticó al _ Gobierno por sacar los cadáveres de la Guardia Civil y de la Policía Armada «a cencerros

tapados»» para evitar incidentes; por los relevos constantes que se han producido en los mandos

superiores de la Policía, a la que se ha restado experiencia al reducir la edad de retiro de los funcionarios,

creándose una auténtica anarquía jerárquica. Afirma que la creación de la Subsecretaría de Orden Público

ha degradado y reducido la eficacia de la Dirección General de Seguridad, y dijo, también, que «las

sanciones al personal de todos los niveles, aumentan al mismo tiempo que sus bajas».

Continuó con un vibrante elogio de la Policía Armada y de la Guardia Civil, a la que calificó de

«Institución ejemplar que, a lo largo de casi un siglo y medio, ha sido la columna vertebral del orden

público y del cumplimiento de la Ley en España». Aludió también a la Policía Municipal, «sometida a

presiones y a un posible desarme», y tras referirse al riesgo de las llamadas «policías autóctonas», pasó a

tratar sobre la situación en nuestras instituciones penitenciarias, que si no son de la competencia directa

del Ministerio del Interior, sí lo son a. partir de un cierto grado •de desorden. Citó .datos, al respecto,

tomados de la Memoria del fiscal del Reino, en •la que se afirma que «en algunas prisiones parece que no

hay más autoridad que la de los presos y en ellas se impone la •ley del más fuerte».

«Por todo ello —dijo—, hemos solicitado esta deliberación del Congreso y que el Gobierno informe

sobre la situación y sobre las medidas que se propone tomar al respecto.

No desconocemos —aseguró— que el aumento de la delincuencia es uno de los •precios de la vida en las

grandes ciudades, •ni los problemas de una transición política; •pero las cosas han llegado a un punto en

que no pueden continuar sin grave riesgo para el futuro.»

FUNCIÓN PRIMORDIAL DEL ESTADO: EL ORDEN PUBLICO

Tras asegurar que «las cosas no pueden continuar deteriorándose», el señor Fraga dijo, entre otras cosas:

«Un Estado, no es legítimo si no garantiza la seguridad interior exterior, el desarrollo económico y la

justicia social. Pero. estas, dos funciones no se pueden cumplir si falla la primera: sin orden no hay

libertad, ni prosperidad, ni justicia. :

El orden público consiste en el normal funcionamiento de las instituciones; eti. el mantenimiento de la

paz interior y de la tranquilidad ciudadana; en el libre, pacifico y armónico ejercicio de las libertades

públicas y derechos humanos, siendo deber primario de las autoridades el asegurar Jas condiciones

necesarias para todo ello.

El orden -público es como la salud: se •tiene o no se tiene. El hombre enfermo no sabe lo que tiene: sólo

sabe que no se encuentra bien. Va al médico, y éste hace (con fortuna o sin ella) un diagnóstico, y

prescribe un tratamiento. Pero la primera y más Importante voz de alarma la da el propio enfermo. Y

España da. hoy, angustiada, esa voz de alarma: no se encuentra bien.

Debe quedar claro que estas comprobaciones de hechos elementales en modo alguno vinculan la actual

situación al advenimiento de la democracia. Lo relacionan, eso sí. con la falta de una política clara de

Gobierno; con las relaciones . de éste con partidos políticos que restringen su libertad de movimientos en

la materia; con •una falta general de autoridad, agravada (en ciertas partes del país) por la idea errónea de

que la debilidad vaya a resolver los problemas del terrorismo separatista y revolucionario.

LAS LESIONES DEL ORDEN PUBLICO, LAS MAS GRAVES

Se quiere "desviar la atención sobre la gravedad de la cuestión, haciendo juegos de (palabras sobre cuál es

el verdadero concepto del orden público. Nadie pretende que el orden público sea puramente la ausencia

de desorden en la calle; nadie niega que el orden público comporta el elemento básico de la libertad

ciudadana; nadie afirma que sea lícito para conservar Intacto el orden público utilizan procedimientos

como los del régimen soviético.

Lo que se afirma es que el orden público es una de las funciones sociales más Importantes, y que sin ella

quiebran la mayor parte de las demás, y también se advierte que las lesiones al orden público son las más

graves y de más difícil recuperación. Cuando una sociedad se va insensibilizando al respecto, y cuando

los resortes para su defensa se han estropeado, la recuperación es muy difícil, y pasa a menudo por

soluciones dramáticas. Lo que hoy todavía resuelve la mera aparición de una pareja de la Guardia Civil o

un coche de la Policía Armada, requerirá dentro de poco una sección antidisturbios, y así sucesivamente.

El orden público se basa en la confianza mutua entre la mayoría de los ciudadanos. Esta confianza se

rompe, por definición, cuando hay una sensación generalizada de desconfianza.

«En algunas prisiones parece que no hay más autoridad que la de los presos»

 

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