El horizonte sindical     
 
 Ya.    07/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Que se acaba

Con este titulo publica "Cambio 16" el siguiente editorial:

"El Gobierno debe ser consciente ademas de que las instituciones del franquismo no representan ya a casi

nadie, de que se ha generado un gran vacío de poder al desaparecer de la escena política española el

personaje que dio vida a la dictadura y de que ese vacío de poder solo puede salvarse con la rápida y

decidida creación de un régimen nuevo. No se pueed seguir nadando entre dos aguas, no se puede seguir

pensando que tenemos años o meses por delante, no se puede saltar poquito a poco un río si no tenemos

un puente debajo de los pies. Desde la dictadura a la democracia no hay casi pasos Intermedios, lo único

que hay es un reconocimiento Inmediato de todos los derechos civiles y la convocatoria de elecciones

generales para darle vida al nuevo régimen.

Pero la oposición tampoco se ve Ubre de pecado. Cuarenta años de opresión explican muchas de sus

carencias, explican sus vacilaciones, y hasta pueden justificar ocho meses de un caminar tan lento que

desde afuera se asemeja peligrosamente a la parálisis. Pero no justifica nada mas. La opinión pública tiene

escasa memoria y le Importa bien poco que falten líderes porque estuvieron en la cárcel, que loa partidos

sean débiles porque estuvieron oprimidos, o que brillen peregrinos Trevijanos por que en el rio revuelto

de la crisis del régimen cualquiera puede liarse una bandera a la cabeza. La opinión pública tiene muy

poca memoria, pero tiene mucha Impaciencia. Comprende las razones de las debilidades actuales de la

oposición, pero va a Justificarlas muy poco tiempo mas. Ha llegado ya la hora de expulsar a palos a las

plañideras, de dejar de mirar hacia atrás con pena y da echarse a los hombros la tarea Ingrata,

probablemente poco brillante y seguramente muy difícil, de garantizarnos un futuro democrático a los

habitantes de este santo país. Hacia atrás sólo miran las lechuzas,Y si se olvidan los cuarenta años de

opresión, si uno empieza a ejercer ya sus derechos de ciudadano pleno, o la oposición acelera

radicalmente su acción política o muy pronto puede acabar cargando con el Infamante sambenito de no

haber estado a la altura de la circunstancia histórica del país. A punto do cumplirse un año de la muerte

del general Franco, DO es posible que el combato político siga planteado en términos abstractos tales que

al ciudadano medio no le dicen casi nada. Ruptura, ruptura pactada, ruptura negociada, proceso

constituyente, poderes tácticos, son conceptos que están bien para empezar, pero que se han quedado ya

supinamente cortos. Aquí hay que hablar de lo que hay que hacer mañana. Aquí hay que presentar una

alternativa bien clara al plan más o menos constituyente del Gobierno. Aquí hay que presentar Un

proyecto de reforma sindical con puntos y ´comas. Aquí hay que presentar un proyecto detallado para

combatir la crisis económica. Aquí hay que salir a la calle con proyectos concretos, con programas

definidos, con alternativas de Gobierno, y abandonar las grandes palabras y los rasgados da vestiduras

ante un franquismo que ya no existe

El mecanismo se ha roto

Sobre el problema económico español escriba don José Jane Sola en "Informaciones":

Lo situación económica del país empeora día a día. La confusión crece por doquier. Y la desmoralieación

de los protagonistas del hacer económico—incluidos los responsables de la Administración pública en

iodos «us distintas «calas—alcanza coi a a verdaderamente alarmante». Las expectativas empeoran y el

desánimo hace que las perspectiva» tean cada ves más desfaborables, según las últimas encuestas de las

entidades y organismos.

En estos momentos nos hallamos ante un fabuloso déficit del sector público. El crédito oficial es

insuficiente para hacer frente a todas sus obligaciones. La Seguridad Social es incapaz de gastar por

debajo de lo mucho que recauda. La balanza de pagos muestra signos inequívocamente negativos.

Temporalmente estamos salvando la situación medíante el recurso al endeudamiento exterior, pero é*fe

está llegando a montos inuy preocupantes. La postura gubernamental es la de esperar a resolver el

problema político antes de emprender las reformas que se necesitan en el campo económico. Si bien e»

verdad que sin fortaleza política no habrá Gobierno capaz de llevar a férmino todas y cada una de la»

reformas económicas precisa», también es cierto que con meras "soluciones" de fácil reglamentación

arbitrista no se llegará a ese punto de destino político, en él que sean uiables las profundas reforma»

económicas. Hay que pensar en algo mas que en simples retrasos 7 bloqueos temporales ¿a loa

problemas, pues de lo contrario la fuerza de los acontecimientos políticos y la propia realidad

socioeconómica del país romperá en no mucho tiempo los diques así artificialmente levantados."

El horizonte sindical

Dice "La Vanguardia":

Durante muchos años, España ha tenido unos sindicatos que empezaron por ser absolutamente

verticales, según los modelos ´de la época en una zona Ideológica bien conocida, y ce han Ido Inclinando

progresivamente hasta parar en una perspectiva occidental y horizontal. Loa patronos, como ea lógico,

están tratando de organizar aue patronales, y hay diversas centrales sindicales, no legales, pero más o

menos toleradas y operativas, que están tratando de ocupar el vacio que se ha Ido produciendo.

En eate momento resulta que todo el mundo está objetivamente empeñado si) que la coaa prospere. Victo

que laa eucesl>vae reformas sindicales no han conseguido llevar adelanta Ja existencia de sindicatos de

patronos y obreros suficientemente eficaces y representativos aunque hayan cubierto misiones difíciles,

en tiempos duros, el ciudadano español es el primer interesado en que las coaas de la economía que son

las que afectan directamente a la subsistencia y progreso de la familia, a la administración de la casa—

que da ahí dicen que viene economía—, marchen lo mejor posible. Pero como la economía tiene como eje

el trabajo y Ua unidades de organización del trabajo que son las empresas, no hay economía que

funcione si no funcionan las relaciones sociales y laborales.

Los empresarios están Interesadlslmoe no sólo en organizar sus propias patronales, sino en´saber con

quién pueden hablar que sea capaz da compróme terse y garantizar el cumplimiento de la palabra

empeñada. Batamos en muchos sectdrea cié la vida española mal acostumbrados, entre loa tirones del

autoritarismo y de la anarquía. O exceso de autoridad, o falta de ella. La costumbre de plantearlo y

resolverlo todo en asambleas ha producido un desorden y una degradación de las relaciones donde ee ha

Implantado, deflde las universidades hasta laa empresas y sectores laborales. No porque eea mala la

asamblea en sí, sino por el modo en que euele operar y la mala costumbre, nacida del temor s medidas

represivas, de no otorgar a nadie representación permanente ni poder bastante. Mucho es el tiempo que

se pierde asi, mucha ea la desmoralización que se produce en los mismos afectados al ver que nada o

poco se resuelve."

 

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