Autor: Fuentes, Juan M.. 
 La versión del Gobierno Civil, contraria al testimonio de los testigos. 
 Joven muerto por un guardia civil de paisano en la puerta de una discoteca de Guadalajara     
 
 El País.    16/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

EL PAÍS, martes 16 de junio de 1981

La versión del Gobierno Civil, contraria al testimonio de los testigos

Joven muerto por un guardia civil de paisano en la puerta de una discoteca de Guadalajara

JUAN M. FUENTES. Guadalajara

El cadáver del joven José Félix Centenera Sánchez, de veintiocho años, muerto por un guardia civil de

paisano en la madrugada del domingo en Guadalajara, fue enterrado ayer en el cementerio de esta ciudad

en medio de una fuerte tensión. A la conmoción que et suceso ha causado en esta localidad hay que añadir

un ambiente de indignación, motivado principalmente por la nota oficial que el Gobierno Civil ha

difundido sobre el suceso, que no coincide con el testimonio de los testigos presenciales. El joven falleció

de un disparo a quemarropa, efectuado por el guardia civil Emilio Enrique Duran en la puerta de una

discoteca.

Los hechos se produjeron en la noche del sábado al domingo, a la 1.30 horas, en la puerta de una céntrica

discoteca. Según han relatado a EL PAÍS varios testigos, los cuatro ocupantes de un Seat 127. matrícula

de Logroño 7155-A, aparentemente bebidos, provocaron a un grupo de siete personas, entre las que se

encontraba el fallecido, dirigiéndose de forma grosera a una de las chicas y golpeando posteriormente a

otra.

En este último grupo estaba Ricardo Calvo, concejal socialista del Ayuntamiento de Guadalajara, quien

ha declarado que, cuando José Félix Centenera preguntó, en actitud pacífica, a Emilio Enrique Duran que

por qué había pegado a su hermana, éste sacó del bolsillo una pistola y le disparó sin mediar respuesta, a

una distancia aproximada de treinta centímetros.

Los acompañantes del agresor Ignacio Zamora Pérez, Antonio Gómez Neira y Enrique Martín Velasco,

que resultarían ser también guardias civiles, huyeron en su vehículo, mientras que el homicida lo hizo a

pie. Aunque Manuel Muñoz, cuñado de la víctima, logró golpearle con la antena de su coche y herirle

levemente en la espalda, no consiguió detenerle. Más tarde, y a una hora aún no determinada, se

entregaron en el cuartel de la Policía Nacional. Los cuatro guardias civiles no prestaban servicio en

Guadalajara, y habían ingresado en el cuerpo el pasado mes de enero.

José Félix Centenera falleció en el acto, ya que la bala penetró por su costado izquierdo, entre la cuarta y

la quinta costilla, con orificio de salida, y le destrozó un riñón, el bazo y parte del lóbulo pulmonar

derecho. Estaba casado, tenía un hijo de corta edad y trabajaba como administrativo en una entidad

bancaria de Guadalajara.

Indignación con la versión oficial

Esta versión de los hechos no concuerda, sin embargo, con la del Gobierno Civil, que ha provocado una

gran indignación entre familiares y amigos de la víctima, así como la repulsa de diversas fuerzas políticas.

En la nota oficial se asegura que a la hora indicada «se originó una reyerta entre cuatro personas con un

grupo de otras siete de ambos sexos, que se encontraban en la puerta de una discoteca, intercambiándose

insultos y llegando a agredirse mutuamente. Uno de los cuatro ocupantes del vehículo, que resultaron ser

guardias civiles de paisano, al considerarse agredido y en peligro, hizo uso de una pistola Star 9

milímetros Parabellum».

«Los cuatro», prosigue la nota, «ante la actitud del público, y en evitación de males mayores, salieron

huyendo, presentándose en el cuartel de la Policía Nacional, donde hicieron entrega de dos pistolas

reglamentarias».

La ejecutiva provincial del PSOE ha difundido un comunicado en el que pide la destitución del

gobernador, ya que considera intolerable que, teniendo información directa sobre el desarrollo de los

hechos, «haya hecho pública una nota informativa tendente a encubrir y justificar la provocación y el

posterior homicidio de José Félix Centenera por un miembro de la Guardia Civil de paisano».

Por su parte, el Grupo Parlamentario Comunista ha calificado la nota de tendenciosa, y «redactada

únicamente en base a decíaraciones de los ofensores y el homicida, silenciando la de los ofendidos».

Ambos grupos han anunciado acciones parlamentarias para exigir responsabilidades por la difusión de la

versión oficial.

Condolencia del jefe de la Guardia Civil

El cadáver del joven fallecido permaneció el domingo en la residencia sanitaria de la Seguridad Social,

donde se presentó a mediodía el teniente coronel jefe de la comandancia de la Guardia Civil de

Guadalajara. El diálogo con los familiares fue muy difícil dada la tensión reinante. El padre de Félix

Centenera llegó a pedirle que le entregara una pistola y «al autor del asesinato esposado para hacerle lo

mismo que él había hecho con mi hijo». El oficial le respondió que se haría justicia y que Emilio Enrique

Duran estaba ya expulsado del cuerpo.

Se da la circunstancia de que el padre de la víctima tiene amistad con numerosos miembros de la Guardia

Civil de Guadalajara, y abrumado por el dolor explicaba que, a partir de ahora, ya no podría hablar con

ninguno. El teniente coronel le rogó que no juzgara a todo el cuerpo por la actuación de uno de sus

miembros.

Al funeral de José Félix Centenera, celebrado en la iglesia de San Juan de Ávila, asistió más de un millar

de personas, entre ellas varios concejales y el diputado centrista Luis de Grandes.

 

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