Autor: Miralles, Melchor. 
 Crece la tensión política ante la investidura. 
 Dimisiones en bloque de altos responsables de la Policía     
 
 Diario 16.    18/02/1981.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 28. 

NACIONAL

18-febrero-81/Diario 16

CRECE LA TENSIÓN POLÍTICA ANTE LA INVESTIDURA

Dimisiones en bloque de altos responsables de la Policía

Tres máximos responsables policiales han presentado su dimisión y otros cuatro han pedido ser relevados

de sus cargos, tras la orden de prisión ordenada por el juez contra los cinco funcionarios relacionados con

el interrogatorio del etarra José Arregui, según anunció el ministro del Interior, Juan José Rosón, ante el

Pleno del Congreso. Los dimisionarios son el director general de Policía, José Manuel Blanco; el

comisario general de Información, Manuel Ballesteros, y el secretario general de la DSE, José Luis

Fernández Dopico. Han expresado el deso de ser relevados de sus cargos los comisarios generales de

Policía Judicial, José Trinitario Romero, y de Documentación, Miguel Fernández, así como dos jefes de

División.

Melchor MIRALLES

Madrid— De todas las dimisiones presentadas no ha sido aceptada gas que la del director general de la~

Policía, José Manuel "Blanco Benitez. El Ministerio del Interior desmintió, a última hora de anoche, las

dimisiones de ningún jefe superior de Policía.

El detonante de esta cadena de dimisiones fue la orden de prisión extendida en la mañana de ayer contra

cinco funcionarios de Policía relacionados con los interrogatorios de José Arregui Izaguirre, fallecido a

consecuencia de malos tratos.

La orden fue extendida por el titular del Juzgado de Instrucción número 13 de Madrid, y como

consecuencia de la misma los cinco policías quedaron en situación de prisión preventiva.

Prisión

La prisión de los policías la cumplirán, según el reglamento del Cuerpo, en una dependencia policial o

prisión militar, determinada por el director de la Seguridad del Estado.

Los policías se encontraban anoche en la Dirección General de la Seguridad del Estado, lugar en el que

probablemente sufrirán la prisión dictada por el juez hasta que se les entregue el auto de procesamiento o

se resuelvan favorablemente las diligencias incoadas.

El Juzgado no especificó de qué funcionarios de policía se trataba, pero, según pudo saber DIARIO 16,

son los mismos que fueron cesados por haber intervenido en los interrogatorios: Julián Marín Ríos,

Ricardo Sánchez, Juan Antonio González, Juan Luis Menéndez y Juan Antonio Gil.

Según declaró también a DIARIO" 16 Iñaki Esnaola, defensor de uno de los etarras detenidos, el juez

tomó también declaración a los detenidos que están en el mismo sumario que Arregui y les ha ofrecido la

posibilidad de presentar querellas.

Por "su parte, José Montero Za.ba.la, defensor de José Etxabe, al que le ha sido extraída la bala del

hombro, manifestó a DIARIO 16 que Lucia Ofelia Vergara, chilena y detenida como presunta

colaboradora de ETA, había sido torturada.

La prisión preventiva y las condenas de los partidos y organizaciones a la práctica de torturas provocó una

reacción en cadena en medios policiales.

Al parecer, la mecha se encendió en el País Vasco y por la tarde aparecieron carteles en las sedes de la

Brigada Central y Regional de Información en las que se pedía a los policias que se dieran de baja de

ambos servicios en solidaridad con sus compañeros.

Campaña

El malestar era evidente y la campaña de estos sectores tuvo cierto éxito, por lo que el Ministerio salió al

paso con una nota oficial en la que confirmaba las dimisiones antes señaladas, pero desmentía

rotundamente los otros casos.

Por su parte, el director de la Seguridad del Estado, Francisco Laina García, manifestó que no eran ciertas

las dimisiones y tampoco la suya.

Más tarde, un portavoz del Ministerio del Interior declaraba que los altos cargos del Ministerio

permanecían «cerradamente unidos a su ministro», y que la «suerte del señor Rosón es la que ellos se-

guirán».

El ambiente de solidaridad era, sin embargo, muy acusado y se comenzó una campaña de recogida de

firmas para que la prisión de los policías no se llevara a efecto, esgrimiendo el fuero policial.

Sindicatos

Los sindicatos policiales también tomaron posiciones. La Unión Sindical de Policías, a través de un

portavoz, entendía que las dimisiones en cadena suponían una inadmisible coacción que no va a servir

para despejar los verdaderos hechos acaecidos. «Sólo con esta clarificación la imagen de la Policía puede

quedar limpia.»

El sindicato profesional de la Policía recomendaba prudencia y pedía a la Dirección de Seguridad del

Estado que levantase la prohibición de trasladarse a sus afiliados para mantener una reunión en la que se

estudiasen los graves hechos de los últimos días.

En un comunicado hecho público ayer pedia que cesase la campaña de desprestigio orquestada desde

oscuros intereses contra la función policial.

Rosón

Y mientras el nivel de tensión subía, llegaban las dimisiones y las intoxicaciones, el ministro intentaba

capear el temporal que se le venía encima en el Congreso de los Diputados.

El ministro reconoció la gravedad de los hechos. «Estoy lógicamente preocupado —dijo—, como

ministro y ciudadano, y hay que pensar que son profesionales destacados y creo que la Policía puede

resultar seriamente dañada si no se rompe la cadena de dimisiones.»

Añadió que son profesionales que no van a dejar el servicio bajo ningún concepto. «Se trata de encontrar

rápidamente sustitutos que en algunos casos será muy, muy difícil de encontrar.»

Pero el desmentido del Ministerio del Interior sobre más dimisiones no logró despejar del todo la

incógnita de la posición de los jefes superiores de Policía de Madrid, Barcelona y Sevilla, y de al menos

dos centenares de funcionarios de las Brigadas Regionales de Información, dependientes de Ballesteros,

que se podrían haber unido al movimiento dimisionario y solicitar el traslado a otros destinos policiales.

Solidaridad en cadena con los policías procesados Rosón lo anunció mante el Congreso de los Diputados

 

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