La presión inaceptable     
 
 Diario 16.    19/02/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La presión inaceptable

Un grupo de oficiales de la Policía Nacional ha estado a punto de ocasionar un grave conflicto, de

proporciones incalculables, con su oposición a una orden de la Comisaría General de Seguridad

Ciudadana.

Los oficiales de la Policía discrepaban de la jerarquía establecida en el servicio del 091 y, en concreto, de

su sumisión a las órdenes de miembros del Cuerpo Superior de Policía. Y las autoridades del Ministerio

de Interior no han tenido más remedio, para evitar al parecer males mayores, que revocar su disposición.

El asunto es de muy difícil diagnosis, pues, según algunos, los oficiales de la Policía Nacional tenían

razón en sus argumentaciones y, para otros, es intolerable que se nieguen a ser, como ellos mismos han

dicho de modo despectivo, «meros recaderos de los funcionarios del Cuerpo Superior».

Pero, al margen de quien tenga razón en la disputa, lo que resulta a todas luces inaceptable es el método

de protesta elegido por unos oficiales a quienes debe estarles exigida no sólo la eficacia de su gestión,

sino también la corrección de sus métodos, sea cual sea el asunto en que se ocupen.

Presionar al Ministerio de Interior con amenazas, para evitar una incomodidad profesional, no es el

método más adecuado, aunque se tenga razón. La Policía, además, tiene el deber mora! de un correcto

comportamiento público, que no sólo obliga a rechazar la táctica del chantaje, sino a dar ejemplo de cómo

acudir a las vías de reivindicación normalmente establecidas en el sistema democrático, renunciando a las

más llamativas y fáciles presiones corporativas.

 

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