Especial Seguridad del Estado. Cuerpo Superior de Policía. 
 Proteger la libertad y seguridad ciudadanas     
 
 Diario 16.    22/04/1982.  Página: 38-39. Páginas: 2. Párrafos: 15. 

ESPECIAL SEGURIDAD DEL ESTADO

22-abril-82/Diario 16

CUERPO SUPERIOR DE POLICÍA

ESPECIAL SEGURIDAD DEL ESTADO CUERPO SUPERIOR DE POLICÍA

Proteger la libertad y seguridad ciudadanas

Los Cuerpos de Seguridad del Estado se sienten orgullosos ante el legado que les ha encomendado la

Constitución: «Proteger el libre ejercicio de los derechos y libertades y garantizar la seguridad ciudadana»

Esta misión la comparten hoy, aquí en España, la Po-\jcia, formada por el Cuerpo Superior de Policía y

Policía Nkcional y la Guardia Civil; todos ellos empeñados, con el espíritu y lealtad de siempre en

mantener el orden y defender la paz allí donde brota el terrorismo y la delincuencia, pagando muchas

veces el más caro de los precios: su propia vida.

Dentro de este marco general de funciones: defensa del ordenamiento constitucional, protección de! libre

ejercicio de los derechos y libertades y garantía de la seguridad ciudadana, al CSP le corresponde la

dirección y coordinación

Hoy, el Cuerpo Superior de Policía ha tenido que intensificar sus funciones, sofisticar sus métodos e

imponerse, si cabe, mayores sacrificios para estar a tono con las exigencias de los tiempos. El terrorismo

ha intensificado sus sanguinarias acciones, la delincuencia ha ensombrecido con sus alas mortales,

siempre amenazantes, zonas tranquilas de ciudades y pueblos.

Esto ha hecho que el CSP se organizase cubriendo la información, investigación y documentación,

funciones encuadradas en otras tantas Comisarías Generales, completando el número de éstas las

provinciales de Policía y las de Policía Locales y de Distrito. La colaboración incluso con otros países

para erradicar todo lo que siembre terror, miedo e inquietud en los pacíficos ciudadanos cierra este

elenco.

Y todo esto es necesario ante estadísticas como éstas: a lo largo de 1981 se esclarecieron 6.246 delitos

contra las personas; 2.912 contra la honestidad; 8.901 contra la libertad y seguridad; 44.636 contra ¡a

propiedad, arrojando una cifra total de 59.797 detenidos, presuntos culpables de tales delitos.

Hoy, el Cuerpo Superior de Policía, como también la Policía Nacional y la Guardia Civil, ha de contar

con los mejores y más sofisticados medios y sistemas si queremos que pueda hacer frente con acierto y

eficacia al enemigo que tiene enfrente: el desorden público, que unas veces se llama terrorismo, otras

delincuencia, otras disturbios, altercados, peleas...

La seguridad no es algo que se tiene o se deja de tener por casualidad, por accidente o a capricho. Es algo

que hay que ganar y mantener día a día, con esfuerzo y sacrificio, un bien de orden fundamental para la

ciudadanía, Porque sin seguridad ciudadana — como reza un slogan de la Policía— no es posible la

libertad, ni la justicia, ni el más elemental bienestar comunitario. Por eso, la Constitución española

encomienda a la Policía la garantía de esta seguridad ciudadana, justamente a renglón seguido de

preceptuar que esta misma institución se encargue de proteger el libre ejercicio de los derechos y

libertades. La coherencia, pues* del imperativo constitucional no puede ser más perfecta.

Unidades especiales

Para eso fueron creadas todas estas Unidades de la Seguridad del Estado, las Brigadas de Seguridad

Ciudadana, para «estar allí", al lado del ciudadano, infundiéndole seguridad y confianza, la confianza de

que alguien vela por sus vidas y bienes. Su misión concreta es la de vigilar, estar alerta día y noche,

aprestarse a defender al ciudadano contra los peligros que le acechan, no sólo ante el terrorismo y la

delincuencia, sino también aquellos oíros que se presentan en forma áe accidentes y catástrofes, de

alborotos y prácticas de gamberrismo, de un grupo vandálico o de un demente agresivo, Y algo más y

muy importante: estas brigadas ayudan humanitariamente a todo ciudadano necesitado con angustia,

convirtiéndose eo la mano amiga que tanto hoy es necesaria, en la asistencia y protección de la que nadie

puede hacer a menos. Ese teléfono de la Policía, el popular 091, es como un número mágico cuya marca-

ción ofrece al ciudadano en apuros la garantía de ser escuchado y atendido siempre, a cualquier hora y en

cualquier lugar.

Sólo el pasado año, las intervenciones de carácter asistcncial a cargo de los policías que componen estas

Brigadas de Seguridad Ciudadana alcanzaron estas cifras: 18.655 servicios de rescate, con 31.718

personas rescatadas (en accidentes de tráfico, incendios,´ escapes de gas, inundaciones, etcétera); y los

servicios específicamente humanitarios y de auxilio (a heridos, enfermos, alcohólicos y parturientas, a

menores abandonados, a agredidos¥ donación de sangre, hallazgos de objetos y documentos, etcétera)

ascendieron a 82.791 con un total de 85.133 personas auxiliadas.

Por su parte, la misión de la Brigada de Policía Judicial se concreta en la consulta de expedientes de

archivo, mecanografiar diligencias, muestra cíe objetos robados y recuperación a posibles propietarios

desvalijados, la .postulación de datos físico-identidicables de los autores de los atracos... Una ajetreada

tarea, abigarrada misión de la Brigada de Policía Judicial, como ahora se denomina a las tradicionalmente

llamadas Brigadas de Investigación Criminal.

Dentro de las funciones de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana está la escolta y protección de

personalidades — con carácter permanente— y de ciudadanos especialmente amenazados -con carácter

contingente— . La Brigada Central de Escoltas, que integra en su composición a hombres y mujeres del

CSP y a los policías nacionales que forman la Bandera de Protección, cumple una delicada misión; velar

por la seguridad de personas de quienes, por ostentar los más altos cargos del Estado y sus instituciones y

la represnlacion política del pueblo, pueden constituir objetivo preferente de atentados,

Y dentro de esíe ámbito policial de la seguridad ciudadana no podemos olvidar a la Brigada Móvil,

unidad del también CSP, dedicada a misiones de vigilancia y prevención en los ferrocarriles y autobuses

de transporte de viajeros. Y a los siguientes servicios del Cuerpo de Policía Nacional: Unidades de

Reserva General, que son fuerzas especíale de choque para intervenciones an ti disturbios; Escuadrones

de Caballería, para vigilancia en parques y zonas periféricas urbanas; y Unidades de Subsuelo, para el

reconocimiento y control de los espacios subterráneos de las ciudades.

Todo este conjunto de organización y actividades, al suponer una presencia constante, atenta, móvil y

multidivcrsificada de la Policía de vigilancia y protección en la calle de nuestras ciudades, logra dar

forma y realidad a lo que constituye la esencia de los servicios policiales de seguridad ciudadana: la

prevención,

La delincuencia en 1981

Delincuencia juvenil

82.465 sustracciones de vehículos lun 10 por 100 menos que en 1980). 25.359 robos con violencia

tatracosi (un 6 por 100 menos que en 1980).

701 homicidios lun A por 100 más que en 19801. 11.280 delitos de lesiones [un 9 por 100 menos que en

1980!. 2.179 delitos de falsedades (un "13 por 100 menos que en 1980). Entre un 60/70 por 100 de las

detenciones de menores de edad penal tuvieron como causa infracciones contra la propiedad. Un 10 por

100, por el delito de robo con intimidación, preferente con arma blanca.

Efectividad policial

Mayor efectividad: Esclarecidos un 69 por 100 de los delitos contra las personas, frente a un 61 por 100

en 1980.

Detenciones policiales sobre presuntos culpables de-delitos comunes: 122.161 frente a los 112.482 en

1980.

FUENTE-. Ministerio de! Interior

 

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