Autor: J. F. . 
 Denuncia situaciones irregulares y deficiencias dentro del Cuerpo. 
 El sindicato clandestino de la Policía Nacional publica su segundo boletín     
 
 Diario 16.    13/06/1983.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Denuncia situaciones irregulares v deficiencias dentro del Cuerpo

El sindicato clandestino de la Policía Nacional publica su segundo boletín

Madrid

La gestora de Madrid del clandestino Sindicato Unificado de Policía Nacional ha publicado su

segundo boletín, en el que denuncia situaciones irregulares y deficientes dentro del Cuerpo,

aunque de una forma mucho menos dura que el anterior, que aludió, sin nombrarle, al general

Alcalá Galiano.

La gestora se ratifica en su pretensión de llegar a ser una Policía «civil, profesional,

democrática y al servicio del pueblo». El secretario general de la misma manifiesta que

«tenemos la obligación, tanto moral como profesional, de denunciar todos aquellos hechos que

atenten contra nuestra dignidad o menoscaben nuestro prestigio, y lo hacemos a través del

boletín y no del juzgado de guardia por razones obvias que todos conocemos». (Se refiere a la

clandestinidad en que desarrollan su labor.»

ESUP de Madrid se queja de que «nos encontramos marginados y faltos de representación,

después de fas últimas reuniones celebradas entre los sindicatos del Cuerpo Superior de

Policía y los representantes del general Alcalá Gal/ano, inspector general del Cuerpo». Opinan

que se trata de «unas maniobras encaminadas a conseguir un pacto entre militares del Estado

Mayor de la Policía Nacional y los citados sindicatos para repartirse la tarta de la Policía

Nacional».

El boletín sólo menciona el nombre de un comandante, Falcó Geli, como responsable del

arresto que sufrió el policía Miguel Terrón, cuando se presentó en su nuevo destino de la

comisaría de Reina Victoria, tras cumplir la sanción por sus declaraciones ante las cámaras de

Televisión en favor de la desmilitarización del Cuerpo. Respecto a este oficial, le critican con

adjetivos duros y descalificadores.

A continuación habla de ias malas condiciones en que viven algunas compañías durante sus

traslados, como la de Zaragoza a la XI Bandera de Moratalaz, en Madrid, y la deficiente comida

que se sirve en ¡os bares de algunos acuartelamientos, a la que califica de «pura bazofia».

Por. último, plantea la interrogación sobre una clínica dental instalada en la planta superior de

la comisaría de Retiro, situada en la calle de las Huertas, de Madrid, y en la que trabajan

policías nacionales.

 

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